Plan Fat Dog 120

Estimado para terminar

Me ha estado causando un poco de preocupación que el sitio de UltraSignUp me esté dando un estimado de hora para Fat Dog 120 que es más alto que lo permitido por la carrera (51 horas vs 48 horas). Por esto le he estado prestando atención a los detalles de la carrera para estar seguro que no estoy tomando la cosa a la ligera y estoy haciendo mi tarea de preparación, tanto física como mentalmente. La parte física va avanzando poco a poco y la mental ya casi está terminada, por suerte.

Hoy estaba viendo el sitio de Gary Wang, Real Endurance, que es un sitio orientado al análisis de las carreras y permite compararlas entre si usando información de los participantes, comparando el tiempo de los que han hecho ambos eventos siendo comparados. FD120 es un evento muy reciente, en Canadá, y no cuenta con suficientes participantes para poder hacer comparaciones fiables. Lo que sí encontré que confirmó lo que sospechaba es que al hacer el análisis de las carreras compara el tiempo promedio de los ganadores versus el tiempo promedio de los participantes. Resulta que el tiempo estimado que me está dando Ultra Sign Up está basado en la relación del tiempo de los ganadores y de ahí viene la cifra de 51 horas.

Por ejemplo, la relación del tiempo de los ganadores entre Massanutten y Fat Dog es de .66 y usando esa relación mi tiempo estimado para Fat Dog es 34.28 horas de MM100 dividido entre .66 da un estimado de 51.94 horas. La misma operación con el promedio de los participantes (.79) me da un estimado de 43:15, algo más cerca de lo que yo estimaba que podría hacer en Fat Dog 120. Considero que es mucho más confiable la relación entre el promedio de los que terminan la carrera a la relación entre el promedio de los que ganan la carrera porque Fat Dog no ha atraído competidores de alto nivel y Massanutten Mountain 100 si ha contado con muchos campeones bien reconocidos, como Karl Meltzer que ganó este año.

Siendo conservador estoy planeando correr Fat Dog en 46 horas para tener un colchón de dos horas contra la hora de corte. Creo que puedo mantener ese ritmo durante la carrera. Caminando a cuatro kilómetros por hora se puede terminar Fat Dog en 48 horas exactas. Yo estoy completamente seguro que puedo hacer ese tiempo. Solamente corriendo la última bajada a la meta podemos ahorrarnos 1:45 versus caminando la bajada.

Estrategia para las estaciones

Hay 15 estaciones de apoyo en Fat Dog, 6 menores que solamente ofrecen agua y 9 mayores que brindan de todo para abastecerse: comida, bebida y permiten bolsas personales para complementar lo suplido. Voy a colocar bolsas en todas las estaciones con diferentes propósitos en algunas de las estaciones. Después del río Pasayten, en la estación de Bonnevier, voy a tener zapatillas y medias para cambiarme las zapatillas mojadas por el cruce del río Pasayten. En todas las bolsas voy a tener una bolsita plástica con geles y gomitas para recoger si quiero. He encontrado que a veces no encuentro geles en las estaciones porque se han acabado (eso pasa por ser lento).

Además, en Calcite y Skyline voy a tener ropa caliente para pasar la noche. La ropa que recojo en Calcite la dejo en la bolsa de Cayuse Flats cuando llegue porque ya debe ser de día y la temperatura debe aumentar. Posiblemente haga lo mismo con mis lámparas. Llevo una pequeña en la mochila y recojo la grande en Calcite y la dejo en Cayuse también. Vuelvo a recoger otra lámpara en Skyline luego. En Skyline tendré otro par de zapatillas por si me provoca cambiarme las que recogí en Bonnevier.

Voy a colocar jugo de encurtidos en varias de las bolsas también. Creo que es una excelente forma de tomarse la sal y algo de electrolitos. Tendré pastillas de sal, pero ya me ha sucedido que cuando estoy quedando bajo de sal me cuesta tragarme las pastillas. Hasta arqueo con ganas de vomitar cuando trato de tragármelas. Me sale mucho mejor comerme unos pepinos y tomarme algo de su jugo y tal vez hasta pueda evitar tener que ingerir las pastillas de sal. También voy a meter algo de Ensure en algunas bolsas, y hasta una lata de Chunky Soup en otra bolsa. Voy a probar algo de lo que vi hacer a Gary Knipling en Massanutten. Diecisiete años de experiencia no se fuman en pipa.

Estación Hora de Llegada / KM Contenido
Ashnola 3:15pm / 29 PB Gel Blasts.
Trapper 5:09pm / 35 PB Gel Blasts. Pickles.
Calcite 9:15pm / 56 PB Gel Blasts. Petzl Myo RXP. Ropa Caliente. Chunky Soup.
Pasayten River 10:20pm / 62 PB Gel Blasts. Lubricante (Desitin).
Bonnevier 10:40pm / 66 PB Gel Blasts. Zapatillas y medias. Gatorade en polvo.
Cayusse Flats 11:51am / 117 PB Gel Blasts. Lubricante (Desitin).
Cascades 1:45pm / 125 PB Gel Blasts. Pickles.
Shawatum 6:31pm / 144 PB Gel Blasts. Chunky Soup.
Skyline 9:44pm / 160 PB Gel Blasts. Zapatillas y medias. Petzl Myo RXP. Ropa Caliente
Meta

 

 Tabla de Pasos para Fat Dog 120

En amarillo en la primera columna están las horas de corte que debemos cumplir para poder seguir en la carrera y en rojo están las estaciones menores en las que solamente vamos a encontrar agua. En rojo en la última columna están los pasos que son más lentos que el mínimo necesario para completar la carrera. Voy a tratar de mantenerme dentro de los pasos proyectados pero, si es posible, voy a apretar en los pasos rojos. Finalmente, en horaArribo en celeste están las estaciones a las que vamos a llegar de noche.

Especialmente en los segmentos que son en subida quiero cargar la menor cantidad de agua posible. En mi mochila tengo una vejiga con una capacidad de 1.5 litros de agua, en cada tira de la mochila llevo una botella de 20oz de agua, y en la mano tengo una botella de 20oz. Cada 20oz de líquido me duran una hora de carrera. Entre las estaciones solamente necesito cargar esa cantidad de agua por hora. Por ejemplo, entre Ashnola y Trapper solamente necesito cargar dos botellas de agua. Pero entre Bonnevier y Heather necesito llenar mi vejiga de 50oz y llevar dos botellas de agua. Voy a hacerme una tabla con mi estimado de líquido entre estaciones para llevarla en la botella de mano y saber con cuanta agua debo salir de cada estación. La carrera es tan larga que puedo ajustar esta estrategia si me sale mal en algún segmento.

Alimentación

Debemos consumir entre 150 y 300 calorías por hora desde que arranca la carrera para poder mantener el cuerpo funcionando a tope. Anteriormente me he pasado a punta de geles pero esa estrategia ya me está asqueando un poco y quiero consumir más calorías en otro formato, como papas hervidas con sal, emparedados de mantequilla de maní, papas fritas y otras comidas calóricamente más densas. De esa comida hay en las estaciones principales así es que quiero aprovechar cada estación para cargarme de comida y consumir las geles y gomas entre estaciones. Así puedo tener una dieta más variada durante la carrera y no llegar a revolver mi estómago por comer tanto de la misma comida.

También voy a ingerir bastantes calorías líquidas en forma de bebida energética. Voy a tomar lo que me den de beber en las estaciones. Con eso voy a rellenar todas mis botellas (menos la vejiga que llenaré solamente con agua cuando tenga que llenarla). Por si acaso voy a tener sobres con mezcla en polvo para rellenar mis botellas con agua de río por si acaso me quedo corto de líquido, o por si me provoca un cambio en la bebida de las estaciones. Todavía no se que van a dar de beber en las estaciones pero no creo que sea Gatorade así es que tal vez lleve esa mezcla para combinar con agua.

Equipo

Ya tengo todo mi equipo para la carrera porque lo he ido acumulando a través de los años que llevo corriendo otras carreras. Está carrera tiene una lista de requerimientos relativamente corta, menos que el Ultra Trail de Mont Blanc.

  • Hydration pack or 3 large handheld water bottles. Three litre bladder recommended.
  • Headlamp and extra batteries or backup source. You must prove that you are carrying a light
    source. We recommend good quality headlamp.
  • Space/survival blanket.
  • Lightweight jacket, nighttime cold temperature clothing.
  • Gloves for night.
  • Cap (some areas are exposed to sun) and it will keep your head warm at night.
  • High energy fuel and drink.
  • Sunscreen and lip balm.
  • Reflective gear if night running on Highway 3 from Cascade to Sumallo Grove (no necesito porque correremos ese tramo de día.)

 Sumario

Creo que todo lo anterior cubre básicamente todas las necesidades de planificación para Fat Dog 120. Solo queda terminar el entrenamiento físico y cuidarme de no hacerme daño antes de la carrera. Me quedan dos semanas para llegar al pico de mi kilometraje (que ha sido poco hasta ahora) que ya está aumentando tras un período prolongado de aumento paulatino. Voy a procurar correr todos los días por las próximas semanas para tratar de meter una semana de 160km justo antes de la semana preliminar cuando haré un descanso para llegar fresco a Canadá.

¿Que más? Como dicen los Irlandeses:

Si funciona no lo arregles.

Voy a usar las mismas cosas que ya he usado antes y que me han dado buen servicio — zapatillas bien usadas, ropa bien gastada, mis botellas de agua todas arañadas por el buen uso, y a correr lento, lento, lento. Mi consigna es llegar a la meta y gozar el camino en el proceso. En este caso es hasta posible que logre disfrutar de la compañía de Lagarto y Tao que dicen que no me van a dejar atrás. Ver para creer…

 

Fat Dog 120 millas

168Estoy a 10 semanas  de Fat Dog 120m. Ya casi han pasado tres semanas desde Massanutten 100 y ya estoy corriendo nuevamente sin mayores problemas. Terminar Massanutten me ha dejado con una buena base y una saludable dosis de confianza pero aun queda mucha tierra por andar antes de estar preparado para nuestro próximo reto: correr 192 kilómetros de senderos de montaña en menos de 48 horas (dos días). Los 8672.7 metros de desnivel agregan un grado de dificultad con el cual hay que lidiar con paciencia y buen juicio.

Como siempre, mi meta es terminar dentro del tiempo límite. Si repito la carrera ya veré cómo mejorar mi marca, pero lo que haga en esta vuelta será excelente si logro terminar. Confío que puedo hacerlo porque el paso que debo mantener para completar el recorrido es manejable (cuatro kilómetros por hora, o un kilómetro cada 15 minutos). Simplificando la carrera en mitad subida y mitad bajada, si logramos subir a tres kilómetros por hora y bajar a 6 kilómetros por hora terminamos en 48 horas exactas: (96 x 20) + (96 x 10) = 2,880 / 60 = 48 horas. Estoy claro que el papel aguanta cualquier cosa pero esas cifras son posibles según mi experiencia previa.

A diferencia de todas mis carreras anteriores, en esta ocasión las estaciones de reabastecimiento van a estar lejos unas de otras, solamente hay quince estaciones en 192 kilómetros. Nueve de esas estaciones son realmente estaciones de abastos y seis con para reponer líquidos. En resumen, hay que ser auto-suficiente en esta carrera. Vamos a una caminata por el parque, por tres parques, literalmente, en esta ocasión. En Massanutten habían 15 estaciones y 12 lomas. En esta carrera hay solamente cuatro subidas grandes, muy grandes.

Esta carrera está dividida en seis secciones. La primera tiene 15km de subida y 15km de bajada. Esta sección tiene la pendiente con mayor grado de inclinación (13 grados en promedio). Luego viene una sección con una subida de 16km y una bajada de 19km. La tercera sección es una subida de 19km. La cuarta sección es una bajada de 40km que tiene premio para el que la baje más rápido (Hot Dog, la marca es tres horas cuarenta minutos). La quinta sección es básicamente plana, 35km de columpios pequeños – la sección más fácil de la carrera. Y, por último, la sexta sección es una subida de 12km, otros 13km de subidas y bajadas pequeñas, y luego una última bajada de 8km hasta la meta. Ya estoy pensando en el momento en el que corono la última loma y puedo ver que solamente me queda una última bajada para llegar al umbral que marca el final de esta aventura.

Los requisitos técnicos, en términos de equipamento, de esta carrera son una copia a carbón del Ultra Trail de Mont Blanc y pienso usar casi lo mismo que llevé para ese evento. Voy a sacarle un poquito más de millaje a la mochila Salomon Advanced Skin S-Lab 12. En esta ocasión pienso hacer uso de todas las oportunidades para tener bolsas de abastos que ofrece esta carrera. Hay nueve puestos donde puede enviar una bolsa con comida y suplementos para la carrera, incluso recambio de zapatillas y medias fresscas. Anteriormente he aprovechado esta oportunidad al mínimo pera ahora voy a sacarle provecho. Ya tengo 10 bolsas de nylon que conseguí en Amazon por $9.90, una ganga a menos de un dólar por bolsa.

Las zapatillas principales que usaré me tienen dando vueltas buscando todas las posibilidades para ver cual es la que maximiza mi oportunidad de completar este recorrido. Aunque estoy tentado por una par de zapatillas nuevas creo que me voy a ir por algunas de mis zapatillas viejas: The North Face Hyper-track, Salomon Sense, Brooks Pure Grit 2 o Nike Zoom Terra Kiger. Todos esos calzados me han dado buen servicio y todavía les queda algo de vida. Aun no me decido con cual par comenzar. Posiblemente arranque con las Pure Grit, y terminé con las Kiger. Las North Face me parecen una opción sólida y las Sense son las más ligeras que tengo. La economía me hace considerar las Sense, la protección de mis piés me pide las Hyper-Track. En algún momento, cerca de la mitad de la carrera está garantizado que me voy a mojar cruzando el Río Skagit. Del otro lado necesito un para de zapatillas secas con sus respectivas medias. ¿Cual mojo y a cual me cambio?

Muy importante es que meto en las bolsas para suplir mi necesidad alimentaria: emparedados de mantequila de maní con jalea, geles, polvo para el agua, sal, y tabletas de Fizz. Generalmente me va bien con la comida de las estaciones pero no he encontrado mayor descripción de qué van a tener en las estaciones mayores. Yo supongo que lo mismo que tienen en todas las estaciones tradicionales. Pero la comida no me preocupa mucho porque con poco me mantengo cuando el paso no es muy rápido.

Antes y desués
Antes y desués

Los pies me han aguantado bastante bien últimamente. No tengo una sola uña ahora mismo pero eso fue por la cantidad de piedras que había en Massanutten y no pude evitar patear una gran cantidad de ellas. Por lo que he leído, este recorrido será por unos senderos fantásticos y las vistas serán espectaculares. Mis pies estarán contentos sobre esa superficie de tierra compactada. Si se me hincharon durante el recorrido en esta última carrera pero lo atribuyo a que no había hecho muchos fondos previos. Espero que esa sea el caso y no que ahora por viejo se me van a hinchar cuando los estoy abuzando. Que se hinchen después no me importa. Si es un problema que se inflamen durante la actividad porque después no caben en las zapatillas. Ya veré que me encuentro en Fat Dog con mis cutarras.

Por último, estoy muy contento porque voy a contar con la agradable compañía de Luis Carlos Stoute, Jose “Lagarto” Orillac y “Tao” Costarangos. Cuarenta y ocho horas solo por la montaña no son tan divertidas. Compartiendo con buenos amigos el tiempo se va volando. Posiblemente Luis Carlos nos deje atrás en algún momento ya que él prefiere sacarle ventaja temprana a la hora de corte. Yo prefiero guardar energías para el final de la carrera y mi paso inicial será intencionalmente lento. Me ha ido bien de “caboose” (el vagón rojo al final de los trenes) recientemente. Luego cambio a modo de avance y comienzo a recortar posiciones en el grupo de corredores. En Mont Blanc me quedé de último por tomarme una cerveza que me ofrecieron poco después de la partida y luego recorté mil posiciones de dos mil quinientos corredores. En esta carrera solamente seremos 175 locos y por suerte conozco a tres más aparte de mi que me acompañarán en la partida. Espero que en algún momento nos logremos empatar con Carlitos Rettally que estará corriendo 70 millas. Ese grupo parte después que nosotros en un lugar más adelante en nuestro recorrido así es que cabe la posibilidad de encontrarnos en el camino.

 

Massanutten Mountain Trail 100 completado

Este fin de semana corrí Massanutten Mountain Trail 100 en 34 horas, 17 minutos y 19 segundos. Jamás había corrido por tantas horas seguidas. Fue una buena experiencia preparatoria para Fat Dog 120 millas en agosto.  Esperaba que iba a encontrar dificultades para terminar esta carrera porque solamente había podido correr 120 km en mis últimos 30 días y acababa de pasar por un Herpes Zóster que me dejó tumbado por una semana y enclenque por otro par más. Tuve la inmensa suerte de encontrarme con un par de viejos zorros que me ayudaron a completar esta carrera y en el proceso aprendí muchas cosas que me hubiese tomado muchos años más descubrir.

Este año tenía programado correr Rocky Raccoon 100 en febrero pero una accidente en moto me lastimo el pie derecho y me dejó sin correr por un par de meses. Por eso me metí en la lotería de Massanutten para ver si conseguía entrar en esa carrera y lograr correr un 100 millas este año (el año pasado no pude hacerlo por falta de tiempo y otras razones). No salí en la lotería pero quedé de #100 en la lista de espera. No fue hasta el 25 de abril que entré a la carrera, el último día posible porque en ese día se cerraban los movimientos de la lista de espera a la lista de inscritos. Esa noticia la recibí con emociones mixtas.

El jueves en la noche volé a Dulles International Airport y llegué a las 12:30am. Al día siguiente manejé a la partida para recoger mi paquete de carrera, escuchar la charla de preparación preliminar y colocar mi hamaca en el campamento donde iba a pasar la noche cerca de la partida. Luego preparé todo mi equipo de carrera y lo dejé listo para el día siguiente. En cuanto llegó la noche (a las 9pm) me acosté a esperar la hora de partida (4am). Casi me duermo sin poner mi alarma. De hecho ya estaba en mi bolsa de dormir dentro de la hamaca cuando me acordé y tuve que regresar al auto a buscar mi teléfono para usarlo de despertador porque no confiaba que mi reloj me iba a despertar (y también tenía el reloj en el auto). Coloqué mi alarma para las 2:45am para darme suficiente tiempo.

Cuando sonó el despertador estaba frío afuera y pensé que como tenía todo listo mejor me despertaba un poco más tarde. Casi me quedo dormido porque no dejé mi alarma bien configurada y jamás sonó. Me despertaron las voces afuera de mi tolda. ¡Cuando vi el reloj eran las 3:35am! Casi no llego a tiempo a la partida y dejé un par de cosas que hubiese querido cargar conmigo pero que al final no necesité (así es que me salió bien el apuro).

Esta carrera tiene quince estaciones de ayuda y toda la carrera sigue un patrón: las estaciones están al otro lado de un cerro que hay que trepar, correr por el espinazo de la montaña y bajar a la siguiente estación. Así mismo fue el recorrido desde la meta. Corrimos unos 5km de calle de grava antes de iniciar la trepada seria por el sendero de la montaña. La carrera tiene 81.3% de superficie rocosa, 18.7% caminos de tosca y 1.7% asfalto. Por la subida de tosca íbamos todos conversando y contemplando el largo y duro evento que teníamos por delante. Eramos una larga procesión de cocuyos con nuestras lucesitas iluminando la noche que pronto se tornaría en madrugada.

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Karl Meltzer, 4 veces ganador

Mi plan de carrera era muy sencillo: piano piano va lontano, caminar las subidas, correr lento las partes planas y tratar de hacer buen tiempo en las bajadas. Llegué a la estación de Edinburg Gap (#2) a las 7:01am, una hora más tarde que Karl Meltzer (quien ganaría la carrera en 18:40:23), 29 minutos por debajo de la hora de corte. Pasé por la estación rápidamente tomando un par de cuartos de emparedados de mantequilla de maní y rellenando mis botellas con Gatorade. Por el perfil de la carrera pensé que las subidas serían muy pronunciadas pero no era el caso. Comienzan muy gradualmente por senderos con poca inclinación y van progresivamente subiendo de pendiente de manera muy gentil (por supuesto que habrían excepciones). Caminaba a buen paso mientras comía para reponer las calorías que había consumido en las tres horas que me tomó recorrer los primeros 19.52km. 

Gary con su hebilla de oro.
Gary con su hebilla de oro.

Ya para estas alturas de la carrera tenía un grupo de corredores que nos manteníamos relativamente cerca. Algunos me pasaban en las subidas, otros en las bajadas, y a muchos me los pasaba en la estación porque yo paraba muy poco tiempo allí. Pronto me alcanzaron un par de veteranos y establecimos un ritmo: yo subía más rápido y ellos me pasaban en la bajada. En la próxima estación ellos se quedaban un buen rato, por no decir largo, y yo recogía mi comida y seguía avanzando. Uno de ellos era Gary Knipling quien ya había completado el recorrido 16 veces y tenía marcas de tiempo en varias categorías de edad (era el más viejo de la carrera con 70 años). ¡Este señor era una institución en MMT100 y se notaba en las estaciones! Yo había encontrado la fórmula para terminar esta carrera: no separarme de Gary. Junto a Gary venía Paul Crickard, de 60 años, que era mucho menos extrovertido pero corría muy bien y estaba corriendo su quinta edición.

Llegué a #3 – Woodstock Tower a las 9:15 y el corte era a las 10:30. Estaba avanzando contra los límites que me podían detener si corría muy lento. Me sentía muy bien y seguía asegurándome de mantener un nivel de esfuerzo bajo cuidando de no subir mis pulsaciones, manteniendo mi hidratación e ingiriendo sal en cada estación untada en una papa asada. El Gatorade me estaba bajando bien sin causarme malestar en el estómago. El primer problema de la carrera se hacía evidente ya: los pies mojados. Iba a estar con los pies mojados toda la carrera porque había mucho lodo y agua en el sendero por los días de lluvia que antecedieron la carrera. Además ya sabía que iba a perder todas las uñas. El lema de la carrera es un doble entender: “Massanutten Rocks!”. Hace referencia a las piedras del camino. ¡Diablos, cómo había rocas en el camino! Pero esto era bueno para mi porque nadie podía correr muy rápido por encima de esos pedregueros y a mi me permitía llevar un buen ritmo sin cansarme mucho.

Detrás de Gary
Detrás de Gary

#4 – Powells Fort llegué a las 10:48 y el corte era a las 12:10. Ya había completado mi primer maratón en 8 horas y 10 minutos, mi primer cuarto de la carrera ya estaba detrás mío. Comencé a pensar que tal vez podría lograr terminar esta vaina. Era temprano en la carrera y ya estaba contento. Los senderos eran espectaculares, justo el tipo de trillo que me gusta recorrer y el nivel de sufrimiento estaba dentro de mi capacidad de tolerancia. Además la compañía estaba superlativa. Todavía me mantenía cerca de GK (Gary Knipling) y esto era bueno. Paul Crickard venía cerca corriendo tranquilo su carrera.

Por suerte la temperatura estaba muy agradable a pesar de ser pleno medio día. Cuando llegamos a #5 – Elizabeth Furnace a las 13:06 ya había cubierto el primer tercio de las 103.7 millas de la carrera (en kilómetros llevaba 53.60). Ya a estas alturas había podido ver como en cada estación GK se sentaba a comer y beber, tanto de la mesa de abastos como de su propia bolsa de resurtido. Una de las cosas que yo no había hecho fue tomar ventaja de todas las bolsas que se podían enviar a casi todas las estaciones. Me hubiese convenido tener una bolsa en la segunda estación para dejar la lámpara que use en la madrugada y que ahora tendría que cargar hasta Habron Gap. Gary comía con todo en cada estación, tomaba jugo de pepino encurtido (pickle juice), y pedía que le mojaran un “panty” amarillo que llevaba en la mano.

Bolsas de resurtido
Bolsas de resurtido

Cuando salí hacia #6 – Shawl Gap Parking, 61.12km, me aseguré de hacerlo antes de GK y Paul porque ya era evidente que esta gente bajaba más rápido que yo y no quería que me dejaran atrás. Para mi ya era claro que tenía que estar junto a estos veteranos corredores para tener una buena oportunidad de completar este evento. A través de la carrera me daban información sobre el recorrido, que podía esperar por los próximos kilómetros, me presentaban a otros corredores que estaban cerca y nos entreteníamos juntos. Esta era la fórmula para lograr este reto. Terminé este segmento a las 14:46 y el corte era 16:10. Mantenía un margen razonable contra la hora de corte. Amelia Kegan ya era una corredora con la cual mantenía el mismo patrón que con los viejos y ella siempre me alcanzaba en las bajadas, llegaba antes que yo a las estaciones y se sentaba a cuidarse los pies para que no le salieran ampollas. Llevaba una camiseta que decía Tortoise & Hare que me pareció apropiada. ¿La pregunta es quien era la tortuga y la liebre?

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Mesa de abastos

La verdad es que la belleza de los senderos, el verdor de los árboles, y las flores en su apogeo de primavera estaban ayudando a que el tiempo se me fuera sin notar. Me ayudaba el estar corriendo con la confianza de que iba a buen ritmo para terminar porque estaba rodeado de corredores con mucha experiencia. Había esperado una experiencia solitaria porque docientos corredores rápidamente se dispersan en 166 kilómetros. El ritmo de estación – subida – corrida por el filo de la montaña – bajada – estación hacía que los corredores de habilidades similares se mantuvieran bastante unidos. Llevaba horas corriendo y conversando con la gente a mi alrededor. Todos los que estábamos en la cola de la carrera teníamos un plan similar y el ritmo nos permitía conversar sin esfuerzo. Ibamos bien en esta rutina aunque ya podía ver que no todos iban a soportar el esfuerzo. Poco a poco iban apareciendo corredores nuevos delante de nosotros y al rato quedaban atrás. Los que habían partido muy rápido ya estaban pagando el precio de su error, o algún percance les había robado fuerza, tal vez su estómago no estaba tolerando la carga de comida y líquidos necesaria para mantener el cuerpo quemando calorías para alimentar los músculos.

Paul Crickard
Paul Crickard

Camino a #7 – Veach Gap Parking, 66.08km recorridos, corríamos por una calle de gravilla en descenso. Pronto nos alcanzaron los veteranos que ahora venían en pandilla recogiendo a los jóvenes con menos experiencia. Como era una bajada nos pasaron a balazo y yo aceleré, les hice saber claramente que no me iban a dejar atrás, y aceleré para llegar rápido a la próxima subida para poder mantenerme con ventaja para la próxima bajada. Las subidas ya estaban rindiendo beneficios para mi porque pasaba gente regularmente y no todos lograban alcanzarme al otro lado cuando venía la bajada hacia la próxima estación. A las 15:36 ya había llegado a la mesa de comidas y bebidas que estaban bien abastecidas con comida salada, dulces, frutas y bebidas. Los voluntarios estaban siempre bien dispuestos y sonreídos mientras trataban de ayudarme con mis botellas y yo de comer suficiente sin quedar muy lleno. Me funcionaba bien llevarme emparedados y dulces en una bolsita plástica y comer mientras caminaba hacia arriba. Cuando terminaba mis insumos ya esta listo para volver a subir las revoluciones en la próxima loma. En mi próxima estación estaría en la mitad del recorrido. 

LLegamos a #8 – Indian Grave Trailhead, 80.48 kilómetros, a las 18:34. Ahora sí estaba en acuerdo con PC y GK para que me permitieran ser su sombra y me ayudaran a terminar Massanutten. Estos señores me impresionaban porque corrían sin esfuerzo y sabían sacar provecho de todas las superficies: subían con calma, corrían tranquilos lo plano y volaban en las bajadas. Yo tenía que hacer un esfuerzo para seguirlos bajando y considero que puedo bajar rápido. Mi pie derecho era mi punto débil en las bajadas porque me lo lastimé en noviembre del año pasado en un accidente y quedé sin correr por más de seis semanas. También estaba claro que mis pies estaban tiernos de suelas y las bajadas exacerbaban la fricción con las plantillas. Además tenía las zapatillas llenas de arenilla por todos los cruces de lodazales y quebrabas. Los viejos seguro estaban igual que yo — si ellos no se quejaban, yo menos iba a hacerlo.

Comiendo en una estación
Comiendo en una estación

Teníamos tiempo de sobra contra la hora de corte cuando llegamos a #9 – Habron Gap Parking, 19:40 versus 21:00 pero había perdido un poco contra el colchón que había estado llevando durante el día. Mis compañeros me decían que no me preocupara, tenía la carrera en el bolsillo. Tanto como quisiera haberles creído en ese momento, tenía grandes dudas sobre mi capacidad de terminar. Pero estaba contento porque ya había cruzado el umbral de la mitad de la carrera y de ahora en adelante estaba descontando de la llegada a la meta. Aquí había dejado mi bolsa de resurtido con una buena lámpara para la noche, una chaqueta de correr liviana, y un cambio de zapatillas. Había estado corriendo con unas Nike Zoom Kiger y me habían traído sin problemas hasta aquí pero pensé que las North Face me ayudarían por tan solo cambiar un poco la pisada para la segunda mitad de la carrera. Me senté a comer, y ver comer a Gary Knippling, mientras me cambiaba. El próximo tiro sería largo: 15.68km antes de llegar a #10 – Camp Roosevelt, 102.40km. Ya casí podía reir pensando en una apuesta que había hecho con un Réptil que me va tener que acompañar en Fat Dog 120. Solamente me faltaban 64km para terminar, ya las distancias se sentían manejables y no tenía ninguna avería mayor. Ahora venía la noche larga.

Venía una de las subidas más prolongadas de la carrera y la iba a tomar con calma con mis compañeros marcando el paso. Era hora de ahorrar energía para llegar con fuerzas a la mañana. Si duraba la noche ya podía contar con que tenía la carrera en la palma de mi mano. Aún así, la noche siempre es larga y pone a prueba la voluntad de todos los corredores cuando el cuerpo comienza a pedir descanso a gritos. Ya yo estaba contento con todas las subidas que venían, cada una me daba ventaja relativamente contra la mayoría de los otros corredores. Una de las cosas que más me gusta de las carreras de ultra-distancia es que cada corredor hace su carrera y todos estamos para ayudarnos y apoyarnos por largas horas. Aunque hable de ventaja, esta carrera solamente tiene un competidor: yo, los demás son mis compañeros y cada uno de ellos tiene su propio evento, sus metas. Cuando llegamos arriba de la montaña ya se podían ver las luces en el Valle del Río Shenandoah. A cada lado del lomo de la montaña se veían luces y la luna brillaba entre los árboles. Estaba en otro mundo, estaba en una aventura de proporciones épicas luchando contra dragones míticos. A las 23:22 llegamos a la estación y habíamos ganado tiempo contra el corte que era a la 01:15 del domingo. 

Próxima parada: #11 – Gap Creek/Jawbone I111.68. Llegamos a las 02:06 y el corte era 03:45. La próxima sección rumbo a #12 – Visitor Center fue fantástica, iniciando con una subida empinada y luego una larga corrida por el espinazo de Massanutten Mountain. La noche estaba fría pero mi chaqueta me mantenía bien mientras estuviera en movimiento. Si me detenía no tenía protección alguna contra el frío, moverme era obligatorio para sobrevivir en los 40F y evitar que el factor de enfriamiento me robara el calor corporal con el viento que soplaba sobre la montaña. Teníamos que estar pendientes de las balizas reflectoras que nos indicaban el camino y asegurarnos de no cruzar ninguna de las cintas rojas que marcaban los caminos falsos. Ahora estaba gozando mi corrida. Sorprendente-mente no estaba destruido como había anticipado. Pensé que a estas alturas iba a estar babeando y avanzando a gatas por el camino, luchando por encontrar reservas donde no existían. Nó, estaba corriendo feliz, disfrutando de una noche estupenda, cómodo y bien acompañado. De paso, Gary se había quedado en la estación a dormir un rato así es que ahora corría con Paul, quien había metido cuatro semanas sólidas de entrenamiento antes de la carrera cubriendo 90 millas (144 kilómetros)  por semana. ¡Impresionante! La bajada de esta montaña estuvo empapada cruzando quebradas frecuentemente. Ya estaba pensando en la fogata que nos esperaba en el próximo puesto.

A las 05:25 llegamos al Visitor Center, ya con luz del día y dos horas de reserva contra el corte. Habíamos avanzado bien a través de la noche. Ya llevaba 125.28km del recorrido detrás de mi. Conversando con Paul se me pasó volando la noche. Paul iba adelante mío y yo solamente me dediqué a mantener el paso con él. Las pocas veces que iba delante también estaba apretando para asegurarme de amanecer con buena ventaja. ¡Café, quería cafe! En el Visitor Center había de todo pero ya yo no podía comer tanto. Hasta huevos fritos con tocino me ofrecieron y yo pasé la oferta. Durante la noche había tomado sopas calientes en las estaciones, y café. Unos cuantos emparedados de queso a la plancha también me ayudaron. En todas las paradas había gente tirada, dormida junto a las fogatas que tenían prendidas. Ahora que el sol comenzaba a brillar era hora de dejar lo que me quedaba en el camino. ¡Solamente un maratón más y terminaba esta carrera! Nada mas…

John, de Samoa, en su lava lava.
John, de Samoa, en su lava lava.

La estación #13 – Bird Knob no tiene hora de corte y está arriba de un cerro. En la subida nos encontramos con John con quien habíamos intercambiado posiciones a través de la carrera y ha completado este evento varias veces. Este tramo nos lleva a los 130.88km recorridos. La subida fue larga pero agradable. Ya Paul me estaba dejando atrás fácilmente en la subida, sus largas horas de entrenamiento lo mantenían fuerte después de tantas horas corriendo. Por suerte estaba dispuesto a esperarme pacientemente y yo hacía un gran esfuerzo por avanzar a buen ritmo. John ya estaba llegando arriba cuando lo alcanzamos y nos mantuvimos juntos hasta la pequeña estación que nos esperaba. Me tomé varias tabletas anti-ácidas que habían en la mesa y metí otras en mi bolsillo. Ya estaba con acidez estomacal de tanto Gatorade que había tomado pero no quería cambiar a agua a estas alturas. Yo creo en el dicho Irlandés que dice que si algo funciona, no lo arregles. ¡Ya solamente faltaban un par de estaciones antes de la meta!

Antes de llegar a #14 – Picnic Area, 141.12km, teníamos que subir otra pendiente y luego nos esperaba la bajada más larga de todo el recorrido. Rápidamente salimos de la subida e iniciamos el descenso. Ya estaba cansado, me dolía la espalda inferior y no podía bajar muy rápido. Estaba comenzando la etapa de las dudas y la oscuridad mental producida por el cansancio me causaba ansiedad. Tan cerca y me sentía que no podía avanzar lo suficientemente rápido como para terminar. Paul finalmente me dejó atrás, y John también. El recorrido estaba hermoso corriendo paralelo a una quebrada que corría llena de agua, las flores adornaban todo el entorno, y yo estaba entrando en una desesperación porque pensaba que no iba a poder terminar… ¿Cuando iba a llegar a la estación? Trataba de correr y apenas avanzaba con unos pasos que parecía que arrastraba los pies. Cambié el paso a una caminata rápida y lo mezclaba con unas zancadas largas. Estaba comenzando a imaginar que veía la calle que me había dicho Paul que estaba cerca. Pero nunca era lo que yo pensaba. Estaba casi alucinando, viendo formas en la periferia de mi visión que llamaban mi atención pero nunca eran lo que yo percibía. Estaba muy, muy cansado y mi mente me estaba jugando bromas. Veía el reloj y el tiempo transcurría en cámara lenta pero ya se hacía tarde. ¡La duda me atacaba! Me encontré a John tomando un descanso mientras vaciaba su vejiga. Me dijo que Paul nos había esperado y que la estación estaba a tres kilómetros. ¡Tres kilómetros más! ¡Y en subida ahora! Que angustia sentía. ¿Cómo iba a hacer para terminar?

Dejé a John atrás mientras trataba de quemar todo lo que tenía. Ya me estaba comiendo unas gomitas de Power Gel, y todo lo que llevaba encima, para tratar de reactivar el cuerpo y salir del hueco negro en el que me sentía. De repente apareció una mujer y me dijo que ya estaba cerca de la estación. Más rápido corrí. Llegué a la estación a las 09:13 y el corte era a las 11:00. Pregunté cuanto faltaba y lo que me dijeron hizo que el fondo se me cayera. Los números eran inmensos y entré en pánico, rellené mis botellas y me fui sin decirle a Paul, que estaba comiendo y conversando con una chica. ¿No entendía cómo se me había ido la carrera de las manos? Había corrido tantas, tantas horas y no iba a llegar dentro de las 36 horas que tenía para terminar. Salí corriendo con todo lo que me quedaba ahogado de dudas. Y el marcaje ahora estaba dudoso, habían cintas en el piso y las cintas rojas estaban fuera de lugar. ¡Ahora sí estaba destruido! Al rato me alcanza Paul: ¿que te pasó Irving, ni te vi salir? Le conté de mis dudas y el me sacó una tablita de su bolsa: “mira los números, tenemos tiempo, estamos bien”. Gary Knipling y Leonard Martin todavía estaban detrás de nosotros y ellos siempre terminan esta carrera.

Jugo de pepinos encurtidos
Jugo de pepinos encurtidos

La estación que seguía era #15 – Gap Creek/Jawbone II, kilómetro 155.36, y estaba a 14.24km. Luego seguía la meta a unos 11.04km más. Tenía seis horas y cuarenta y cinco minutos para cubrir veinticinco kilómetros. Ya podía caminar a la meta y terminar. En un momento de debilidad la duda me había robado todas las fuerzas y la desesperación casi me hace llorar. Ahora estaba saliendo de ese hueco, pero me quedaban dudas. Mientras avanzábamos Paul me animaba y yo daba todo lo que me quedaba para subir la penúltima e interminable loma que teníamos por delante. La pendiente se iba poniendo ridículamente más difícil y al final subíamos por una quebrada, por las piedras en medio del agua metidos en un pequeño cañón y Paul me llevaba cientos de metros de ventaja. Aún así, habíamos estado pasando gente a diestra y siniestra y yo venía resoplando como un burro. Mi motor diesel venía botando humo negro y sentía que iba a reventar un pistón o se me iba a torcer una biela. ¡Pero ya estaba tan cerca! Qué mezcla de emociones, la alegría de estar llegando a la meta, las ganas de parar y la duda que era cómo un grillete alrededor de mi pie derecho.

Feliz en la meta
Feliz en la meta

La bajada a la estación se me hacía interminable. Paul me daba un estimado de llegada de 13:00 y la hora de corte era 14:00, dentro de mis posibilidades. Nos alcanzamos a Steve, y lo pasamos. Poco a poco íbamos progresando a través de los corredores. La verdad es que estar pasando gente a estas alturas me daba algo de ánimo sencillamente porque me indicaba que había guardado suficientes reservas para poder seguir moviéndome. Finalmente llegamos a las 12:01, prácticamente dos horas por debajo del corte. Esto estaba casi terminado, solamente una subida más y la larga bajada a la meta ya la podía caminar y terminábamos con esta gran odisea. Increíble, ya estaba llegando, ya estaba cerca de completar lo que hace tan poco tiempo me pareció imposible. Un par de corredores nos volvieron a pasar en la bajada hacia la meta pero ya era irrelevante: esto era solo cuestión de minutos y terminábamos lo que había comenzado en la madrugada del día anterior. A las 34:17:19 cruzamos juntos la meta. ¡Paga Lagarto! Ahora vas a tener que correr Fat Dog 120 millas conmigo…

El Valle 100 o Los 100 del Indio

Parece una pregunta sencilla, pero no lo es. El Valle solamente es el punto de partida, y la meta final, de un recorrido de 100 kilómetros por el Río Indio. ¿El Indio 100km? Hace tiempo ando pensando en el Ultra Reto del Indio cruzando de océano a océano por Las Guías y terminando en Boca de Río Indio, o al revés. Pero eso es muy complicado logísticamente así es que cambié la idea para que el recorrido sea un circuito saliendo de El Valle de Antón.

No tenía el número 100 en la cabeza pero resulta que esa fue la distancia que salió cuando tracé el recorrido en el mapa bajando por una orilla (aproximadamente) y subiendo por la otra. Generalmente, hace mucho tiempo, subíamos hacia El Valle desde Boca de Uracillo porque ese era el lugar hasta donde se puede llegar en bote desde la Boca de Río Indio, cómo tres horas navegando río arriba. Ya sabía que desde allí también se puede caminar hacia Tres Hermanas por la otra orilla. Eso hacía el lugar, Boca de Uracillo, la terminal ideal para hacer la transición entra la bajada por un lado y la subida por el otro.

Decidí bajar por el camino a San Miguel Arriba y subir por el lado más transitado para tener la opción de rajarnos por Jordanal en caso que el recorrido sea mucho para un fin de semana, o por si lo hacemos en un solo envío sin dormir. Lo único es que hacerlo sin dormir me quitaría la opción de gozar del paisaje durante el recorrido nocturno. Ya me se de memoria lo que me perdería, pero tal vez los que me acompañen se estén perdiendo vistas que nunca han tenido. Lo más probable es que solamente me acompañen los sospechosos de siempre en la primera vuelta, pero 100km en un fin de semana no es algo potable para la mayoría, no tiene sentido alguno.

Pero esas mismas personas que no le encuentran sentido a recorrer esa distancia en un solo paseo tampoco, generalmente, están dispuestos a tomarse cinco días para hacer el recorrido a un paso más razonable. Así es que, entonces, yo aprovecho para hacer lo que puedo durante el tiempo que me queda disponible normalmente: un fin de semana. ¿Quien se apunta?

Pacora 80k

ultra-pacora-80Tuve suerte (o no) y no quedé en la rifa de Hardrock 100m. En lugar de llorar por lo que no fue (ya será más adelante) voy a hacer algo al respecto localmente. He diseñado el recorrido para las grandes ultras de Panamá. Mezclando el circuito de Mamoní, Río Indio y Pacora, con el recorrido de Pacora a Altos de Cerro Azul, conseguimos la base para ultras de todas las distancias. En 80km solamente hay un tramo como de tres kilómetros de asfalto, y la superficie es excelente, ni siquiera es muy técnico el terreno porque sigue una calle de tierra.

Con esa ruta tenemos un circuito de 57km partiendo de San Miguel en Pacora. Al sumarle el tramo de San Miguel a Altos de Pacora completamos los 83km. Si se quisiera hilar fino para tener una carrera de exactamente 80km habría que dar la vuelta en la subida a Altos de Pacora (lo que haría feliz a muchos corredores al eliminar la trepada tan bárbara de 500 metros). Y el mismo recorrido nos permite llegar a las 100 millas al duplicarlo al revés para no aburrir a los que se animen a correr esa distancia.

La dificultad más grande en una carrera de estas distancias en Panamá es el calor. La solución obvia a este problema es correr de noche, en el invierno del trópico. Como el recorrido es por una buena calle de tosca, no sería gran problema correr de noche. La marcación inclusive se hace más sencilla usando reflectores como los ojos de gatos que usan los cazadores, que son unas tachuelas reflectivas clavadas en los árboles. Esas tachuelas se ven a muchos metros de distancia en la noche. El apoyo a la carrera es bastante fácil porque la gran mayoría del recorrido es accesible en auto, bicicleta y mulitas.

Ahora que la población local de ultra-corredores está aumentado regularmente, pronto lograremos llegar a la masa crítica necesaria para que estas carreras de trillo se puedan lograr con una participación adecuada. Por ahora solamente seremos unas cuantos locos en entrenamiento los que hagamos uso del recorrido, pero pronto tendremos un buen evento basado en este recorrido. North Face acaba de abrir en Panamá y ellos están buscando donde hacer carreras para promocionar su marca. North Face son los patrocinadores oficiales del Ultra Trail de Mont Blanc y otra docena de ultras a nivel mundial, incluyendo la Trans-Gran Canaria en la que me gustaría particpar en un futuro no muy lejano.

T-4 Lotería HardRock 100

Hardrock 2010Las posibilidades de salir elegido para uno de los 140 cupos de Hardrock 100 están muy bajas para mi. Estoy entre 900+ corredores que están buscando uno de los 140 puestos disponibles para esta carrera en el 2013. Tengo el 15% de probabilidades de salir, o, aproximadamente 1 en 6. Hay 35 cupos para los que nunca han corrido en esa carrera, y yo estoy en esa canasta. Creo que tengo un puesto adicional en la canasta de números por haber aplicado el año pasado. ¡Hay muchos corredores que están buscando estos pocos cupos!

Parece mentira cuantos corredores están participando en estas carreras que están al margen de los ultra maratones de trillos. Es tan difícil entrar en esta carrera que hasta la fecha solamente la han terminado (según el manual de corredores del 2012) 515 corredores distintos. Por las reglas de la lotería siempre hay una gran cantidad de corredores que repiten la carrera y dejan pocos cupos para los corredores nuevas que procuran participar. Creo que el 2013 será el año 20 para eta carrera. Un buen número para que me toque participar ¡XX!

Bueno, ya solamente son 4 días más de ansiedad. Solamente Miwok 2013 está fijo en mi calendario para este año que viene. Ya tengo la carrera de 100km alineada, me falta la de 100 millas. Aparte de esas dos carreras, he decidido que quiero participar en unas cuantas carreras de velocidad este 2013 porque me he estado poniendo lento con los años y un poco de énfasis en carreras cortas me caería bien.

 

Reporte EVTR 50k 2012

El Valle Trail Race 50k 2012 fue la edición más concurrida hasta ahora. Nuestra pequeña carrera sigue creciendo y cumpliendo su misión de llevar el campo a los corredores, o al revés. En esta vuelta me fui de barrendero con Iris Regalado y Andrés Muñoz y pasé un día excepcionalmente entretenido compartiendo 50km de trillo con dos personajes. Iris estaba buscando completar el recorrido sin perderse, como le ha sucedido en sus intentos anteriores, y Andrés estaba corriendo su primer ultra y maratón.

Nos tocó un día espectacular pero tal vez algo caliente para estar corriendo 50km por el campo. Aún no he visto los resultados oficiales y en la foto de partida de los 50km tengo a 20 corredores, incluyendo al 1ro y 2do lugar del año pasado: Víctor Gil y Ernesto Durán, quienes regresan para un nuevo y épico duelo. Habían muchos extranjeros entre los participantes: franceses, suecos, alemanes, y colombianos (no todos en plurar). Varios de los participantes han estado presentes desde la primera edición de la carrera. Todos se veían muy animados y con ganas de afrontar este reto una vez más. La partida fue muy relajada y los corredores arrancaron a correr muy tranquilos.Mi plan de carrera era muy sencillo. Yo iba a asegurarme que Iris no se perdiera y llegará a la meta, finalmente. Andrés decidió que ese plan le gustaba y se montó en el bus. Juntos, los tres, corrimos tranquilamente todo el día. Bajando La Silla apareció Cristina Mata de la nada: se había perdido y estaba feliz de haber regresado al recorrido correcto. La bajada de La Silla nos tomó una eternidad porque Iris venía dando pasitos de bebé. Pero eventualmente terminamos y pudimos proceder a seguir corriendo. Cuando estábamos bajando hacia El Roble nos fuimos encontrando a los primeros corredores de los 21km que venían en dirección contraria.

Cruzarnos con los corredores de 21km fue muy divertido y uno de los puntos más emocionantes de todo el recorrido. Este detalle de la carrera me gusta mucho — nos hace partícipes y espectadores a la misma vez. Pude ver como se estaban divirtiendo los corredores, gozando del recorrido y la camaradería. Puedo decir que conocía a la mayoría de los corredores que nos cruzamos. Me alegra mucho ser parte de esta gran comunidad de corredores de Panamá y que bueno es ver que está creciendo la afición a correr por el campo.

Los kilómetros, y las horas, fueron pasando felizmente en compañía de Iris y Andrés hasta regresar a El Valle. Hicimos una parada técnica en Shagri-La para hidratarnos con la mejor cerveza de todo el día, la primera. Allí recogí un pañuelo relleno de hielo que tenía en el congelador para poder estar más cómodo en la parte de la carrera que tenía por delante, la parte caliente y la subida a La India Dormida. Cuando llegamos a la estación de ayuda nos dimos cuenta que, además de ir de últimos, estábamos muy atrás en la carrera. ¡Estoy seguro que ninguno de los que estaban por delante venían mejor que nosotros! Lo pudimos ver en la cara de todos los corredores que nos cruzamos en este tramo que era ida y vuelta a La Estancia. Desafortunadamente se me había quedado la cámara en la parada anterior y no tengo evidencia de las caras de sufrimiento que vimos en los que venían por delante. bajo el sol abrasador del medio día.

Nos tomó un buen rato hacer el recorrido de ida y vuelta a La Estancia. El terreno que estábamos recorriendo es el punto débil de Iris: el terreno super–técnico de subidas y bajadas rocosas. Pero lo hicimos con calma y buena letra disfrutando de este agradable recorrido que es mayormente sombreado. Aquí nos cruzamos con todos los corredores de 50km con la excepción de Ernesto, los valleros, y los más rápidos de los europeos. A Víctor Mojica no lo vimos más y supe que se retiro en la estación de La Companía que habíamos dejado atrás.

Cuando ya veníamos de regreso dejamos a Iris a que bajara sola de La India Dormida y nos apuramos para tomarnos una cerveza fría en El Ranchón mientras la super poderosa nos alcanzaba. Al llegar al Rancho pedí tres cervezas, una para Andrés, otra para mi y la tercera para Iris. Ya nos había contado que la primera cerveza le subió la auto-estima, así es que decidimos subírsela aún más. Una vez hidratados todos procedimos a subir hacia La Mesa. En mi opinión ya la carrera estaba de nuestro lado: llevábamos 2/3 bajo el cinto, teníamos la auto-estima por el cielo, y la parte que faltaba era la más fácil. 

En La Mesa nos encontramos con Lorena y Raquel, que iban con mi sobrino Jorge, a darnos apoyo y más hidratación. Nos contaron que el Hash estaba en pleno apogeo en la meta y que nos iban a esperar hasta que llegáramos. Raquel (la esposa de Andrés) se nos unió y corrió los últimos 8km hasta la meta. A nuestra llegada fuimos recibidos con el mayor de los ánimos por nuestros amigos que nos recibieron como si fuéramos unos campeones. De hecho, íbamos con una campeona: ¡Iris Regalado, 2d lugar femenino! Y, además, ahora ¡Andrés es una ULTRA corredor!

Pregunta: ¿Cuanto midieron los 50km de EVTR 2012? Respuesta: vaya usted a saber. Mi Suunto Ambit, en la muñeca, marcó 50.4km. Ese recorrido en Google Earth midió 49.9km y en ExpertGPS midió 56.77km. A Ernesto Durán su GPS le marcó 50km, y Andrés Muños tenía 52+km. El mismo recorrido del Suunto mide 54.12km en Garmin Connect y mide 50.46km en Moves Count de Suunto. Así es que la respuesta de cuanto mide el recorrido está en el aire: mide cerca de 50km+ y la altura ganada fue 2,100m ≈.