Darien

Ipeti

Tenía más de 10 años de no estar en Metetí, Darién. Nunca antes había manejado hasta Metetí. Curiosamente, siempre había llegado a Darién caminando, volando, o en bote, pero nunca manejando. Varias veces salí de Darién en transporte terrestre, pero con más frecuencia salía volando. En aquellos tiempos en que frecuentaba esa provincia, la carretera Interamericana era más bien un camino de lodo.

Mucho ha cambiando ahora: se puede llegar a Yaviza en 6 horas de manejo en cualquier auto. Además, hay fincas con ganado y caballos a todo lo largo del recorrido. Los únicos bosques que quedan en pié a orillas de la carretera están en una reserva indígena. Visité el Filo del Tallo y pude ver que todo la planicie de Metetí es ahora un solo potrero con algunos árbole interspersos. Cada vez los bosques están más remotos. Y se podían ver árboles talados, en grandes cantidades, por varios lugares.

Como nota positiva, visité Ipetí y conocí a Nicanor, un Emberá de la comunidad que fue desplazada de Río Diablo cuando se inundo el Bayano. Hace años que tengo en mente un viaje para subir por el Río Diablo y salir por Narganá. Ya estoy planeando la travesía. Además, pedí unos remos que me tendrán listos en un par de semanas. Pienso regresar a recoger mis remos y luego remar el Ipetí hasta el Lago Bayano. Voy a llevar a mis hijos, para quienes también ordené un par de remos más pequeños. La verdad es que me alegra mucho haber hecho este viaje.

Ahora que el camino está tan bueno (comparativamente) es más fácil hacer viajes cortos a la región. Y los ríos son tan buenos para viajes en canoa, amplios y generalmente cristalinos, sin rápidos peligrosos para viajes familiares. Estoy preparándome mentalmente para el viaje a Río Diablo y la reunión con los Kuna. ¡Qué diferencia tan grande entre los Kuna y los Emberá! En la aldea de Ipetí Emberá la pasamos tan bien. Jamás he pasado momentos tan agradables entre los Kuna.

Darién

Hace rato que quiero regresar a Darién. Desde mediados de los ’90 no voy por Darién. Desde pequeño cuando caminaba y jugaba por la playa de Coco del Mar, en la casa de mi abuela, recuerdo mirar las costas que se veían a lo lejos. Me propuse que algún día las visitaría. Curiosamente después llegué a pasar bastante tiempo por Darién, metido siempre en aventuras. Una vez hasta viví por tres meses entre El Real y La Palma, trabajando. Creo que la última vez que estuve por Darién fue cuando caminamos a Cana.

He estado más recientemente por Piñas, pero no es lo mismo. Los bosques de Darién no son como los de ningún otro lado que haya visitado. Los árboles son inmensos y se puede caminar tranquilamente por medio de la selva. Sólo cuando se cae un árbol y se forma una maraña puede que se ponga difícil atravesar una parte. Los ríos son grandes y cristalinos. Y yo me siento como en mi casa.

A los 18 años pasé tres meses en San Blas con Operación Drake. Al final de esos tres meses me invitaron a que fuera intérprete en la Patrulla Balboa, que iba a caminar desde el Caribe hasta el Pacífico a través del Darién. Pasamos 21 días caminando hasta llegar a Santa Fe de Darién. Nos tomó tres días caminar desde el Chucunaque hasta la Panamericana. Los últimos dos viajes que he hecho para cruzar Darién me tomaron 9 días por una ruta similar. Nos ahorramos bastante camino porque salimos en piragua desde Canaán.

Pero cuando llegamos al Chucunaque nos encontramos con que todo lo que era bosque desde el río hasta la Panamericana había sido convertido en potrero. Y ahora, con un buen camino, solo toma unas horas caminar hasta la Panamericana. Uno de los detalles más increíbles de esos viajes es la ausencia de mosquitos en medio de la selva. Pero al llegar a las aldeas de los indios, que ahora viven reunidos en comunidades, los mosquitos y las chitras son una horda con sed de sangre.

Lástima que el camino por el Membrillo está tan cerca de Colombia. Ese camino es una verdadera belleza gracias al Río Tacartí y el Membrillo. Pero en realidad hay muchos otros lugares por donde atravesar Darién, como por Playón Chico, que ya está muy alejado de Colombia. Creo que haré el cruce por Narganá para salir a Río Diablo. He estado viendo el bosque y el río con Google Earth y la naturaleza se ve bastante intacta en esa región. Como Río Diablo está del otro lado del Lago Bayano, la represa protege el área de la devastación que se está dando en el Darién.