Zapatillas todo terreno


Salomon XA Pro 3d

Ahora que voy para el American River 50, un ultra-maratón de 80 kilómetros (50 millas), estoy buscando las zapatillas que voy a usar en esa corrida. He comprado varias zapatillas todo terreno para probarlas y tomar mi decisión. El Maratón de El Valle, 42 kms. de senderos, lo corrí con mis zapatillas estándar para ese terreno, unas Salomon XA Pro 3d. Llevo años caminando y corriendo con esas zapatillas y no las cambio por nada cuando el terreno se pone difícil. Pero después de unos 30 kilómetros durante el maratón me comenzó a molestar el arco del pié derecho.

 

He decidido que tengo dos opciones, correr el ultra con otro par de zapatillas, o cambiarme las zapatillas a media carrera. Es muy probable que opte por la segunda opción. Cambiar las zapatillas a la mitad de la carrera también cambia los puntos de contacto sobre el pié, aun que ligeramente, y puede evitar ampollas y otras molestias. A mi poco me salen ampollas, pero nunca he corrido 80 kilómetros. Mi otra opción es el segundo par de zapatillas de montaña, las Salomon Comp 3, un poco más livianas que las XA Pro, con una suela menos rígida. Estas zapatillas me gustan tanto como las XA Pro, tal vez más.

Avia Avi-Stoltz

En el maratón de El Valle corrí un buen tramo con Silvio Federico, de Avia, que estaba usando unas Avi-Stoltz. Me ha dado un par para que las pruebe. Las he estado usando y están muy buenas. Son más livianas que las dos zapatillas Salomon, pero no tienen la punta del pié tan protegida como las anteriores. La suela tiene excelente tracción y también tiene un plato en la planta que protege contra rocas y otros objetos que podrían penetrar una suela de zapatilla común. Estas zapatillas drenan muy bien, al igual que las Salomon. Las Avi-Stoltz fueron diseñadas por Conrad Stoltz, ganador de un par de campeonatos de triatlón X-Terra. Tienen un cierre que no requiere de nudo para amarrarse los cordones, pero el sistema no es tan bueno como el de las Salomon.

 

Inov8 X-Talon

Las otras dos zapatillas que me he comprado son unas Salomon SpeedCross y unas Inov8 X-Talon 212. Estas dos zapatillas son muy livianas y de diseño parecido, ya que están hechas para el mismo propósito: fell running, campotraviesa. Fell running es una carrera popular en Inglaterra y Escocia, en donde se corre hasta la punta de un cerro, por donde quieras, y gana el que primero regrese al punto de partida. De estas dos zapatillas, las Inov8 X-Talon son las más livianas, fácilmente. Las X-Talon son unas zapatillas casi minimalistas, como las Nike Free, con unas tacos grandísimos y un caucho super pegajoso, que se ve que no duraría mucho contra el concreto. La forma de amarrarse las X-Talon es la más complicada del mundo, pero permiten ajustar firmemente el talón.

Salomon Speedcross

 

Las SpeedCross son todo Salomon en la manera de amarrarse, con cordones de kevlar y un bolsillo donde esconder todo lo que queda suelto. Son más estrechas y bajas que las Salomon XA Pro y Comp 3, y también mas livianas. El patrón de la suela es muy parecido al de las Inov8 X-Talon, con unos tacos inmensos. Se vé que el lodo no se les pegaría por nada. Donde pones el pié, queda el pié con estas zapatillas. Al igual que las X-Talón, tienen una tracción grandísima.

Bueno, estoy corriendo con todas estas zapatillas para ver cuales me convencen para llevarlas a la distancia máxima. Por ahora todas las corridas que he hecho han sido relativamente cortas. Este fin de semana, en El Valle, le voy a meter fondo a las X-Talon para ver como me va. Voy a correrlas por la India Dormida, bajando a Sofre y regresando por La Montañita, una buena vuelta de 12 kilómetros si parto de arriba, y 18 kilómetros si me voy desde la casa. Creo que me voy a ir desde Shangri-La para que sea más larga la vuelta.

 


Pesos de Zapatillas

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Zapatillas Todo-Terreno Zapatillas Livianas

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Modelo Peso Modelo Peso

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Inov8 X-Talon 212 1.10 lbs. New Balance 670 1.14 lbs.

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Salomon SpeedCross 1.52 lbs. Nike Free 5.0 1.22 lbs.

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Avia Avi-Stoltz 1.58 lbs. Zoot Energy 1.38 lbs.

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Salomon Comp 3 1.86 lbs.

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Salomon XA Pro 3D 2.00 lbs.

Mountain Laurel Revelation

Bolsillos de Dyneema
Bolsillos de Dyneema

He tenido una revelación, en ocasiones dos bolsillos se convierten en una mochila. Entré a Mountain Laurel a comprar una par de bolsillos para mi mochila Golite Jam. La versión nueva de esta mochila tiene unos bolsillos muy convenientes en la correa y hace tiempo he estado pensando al respecto. Visité http://backpackinglight.com para ver que tenían que decir al respecto y encontré un buen par de bolsillos para mi mochila y hasta el material era el mismo, y del mismo color (Dyneema gris con rayas blancas). Los compré inmediatamente. Allí debió terminar todo el asunto.

Pero de curioso me puse a ver qué más tenían y encontré una mochila de Cuben que pesaba 6 onzas y no pudé resistirme. Como ya había hecho todo el trabajo necesario para ordenar los bolsillos, resultó muy fácil añadir la “revelación”. Esa mochila pesa 1 libra menos que mi actual mochila, que ya pesa muy poco. La excusa que me convenció es que la puede usar mi mujer cuando me acompaña en las caminatas. Yo comprendo que es una excusa, pero sirvió para convencerme a mi mismo.

Cuben es un tremendo laminado de materiales y fibras exóticas que se usa para fabricar velas para veleros de regatta. Cuben es muy liviano y a la vez fuerte. Tal vez tiene el inconveniente de no ser muy resistente a la abrasión, pero por experiencia estoy seguro que esta característica no me va a dar problemas: yo suelo cargar la mochila en mis espalda y no la arrastro por el piso regularmente. Dyneema, el material de la Golite es mucho más resistente a la abrasión y solamente un poco más pesado.

Lo que hace ha a la mochila Revelation 1 libra más liviana es, además del ahorro en peso del material, su diseño minimalista. La Revelation no tiene un bolsillo con cremallera en la parte de atrás, no tiene correas con broches para comprimir la carga, y tampoco tiene acolchonamiento en la espalda. Pero estos pequeños inconvenientes no son gran cosa y la mochila los supera con una cuerda que se puede apretar para comprimir la mochila y el acolchonamiento lo da la espuma de poliuretano que siempre meto enrollada dentro del bolsón principal. El diseño de la mochila solamente es apropiado para cargar menos de 20 libras, pero eso es lo que está pesando mi mochila completa normalmente (menos en realidad). Lástima que se va a demorar un rato en llegar… La podría usar este mismo fin de semana.

 

Nota 2016:

Un par de años más tarde, y bastante abuso después, la mochila de Dyneema que tenía todavía sigue aguantando el plomo y esta mochila ya pasó a mejor vida. El peso de la mochila, especialmente en la espalda de mi hijo joven, valió el precio que pagamos. Pero la próxima vez la compro de Dyneema: el material es indestructible. Las costuras fallan mucho antes que la tela de la cual está hecha la mochila.

Mochilas Ultralivianas

Mochila Jam2
Mochila Jam2

Recientemente estaba haciendo una comparación de mochilas ultralivianas, solamente por hacer el ejercicio. Decidí comparar mi actual mochila contra algunas que hay en el mercado, y una que consiguió mi sobrino. A continuación hay una tabla con los datos básicos del estudio:

Mochila Volumen Peso Precio
Golite Jam-50L 50 lts. 0.74 kgs. $125
Osprey Atmos 50 50 lts. 1.52 kgs. $199
Gregory Z55 55 lts. 1.50 kgs. $199
Zpacks Blast 32 50 lts. 0.12 kgs. $125

 

La Golite Jam2 es la mochila que yo uso. La Gregory Z55 es la mochila que usan Jordi y Jorge Patricio. Y la Zpack Blast 32 es la mochila más liviana de todas las de la lista. Y la mochila que más me llama la atención por su peso super ultra liviano. Las mochilas Zpack son hechas a mano por el dueño de Zpacks, Joe Valesko. Joe hace personalmente cada mochila que le compran. También pone a prueba sus diseños en viajes extensos, de 3 a 5 meses, en los que hace y usa el equipo. Ahora mismo no podrían comprar un Zpack por que la tienda está cerrada mientras Joe termina de caminar el Continental Divide Trail, dentro de unos 5 meses.

La otra cosa interesante de sus mochilas es que están hechas con fibra Cuben, un material que se usa para hacer las velas de los veleros de carrera. Es una tela muy cara, pero muy resistente y muy liviana. No es tan duradera como otros materiales, pero puede durar lo suficiente como para justificar el precio del equipo, que ni siquiera es el más caro. La mochila Blast 32 pesa 4.32 onzas, más de una libra menos que mi mochila, que ya es una mochila muy liviana.

Adenda 2009 – Una Revelación

Después que escribí este artículo me compré una Mountain Laurel Revelation, también hecha de fibra Cuben. Es fantástico caminar con tan poco peso en la espalda. La misma mochila pesa onzas y me llegó en un sobre de 8.5×11″ doblada adentro. Ya llevo varios años con la mochila y estoy feliz con la elección. Todavía uso la GoLite, especialmente cuando camino Boquerón porque el bosque tupido maltrata mas la fibra de Cuben que el Dyneema del cual está hecha la GoLite (Dyneema es una variante del Kevlar que usan para hacer chalecos anti-balas).

Mochilas

Hace unos momentos estaba pensando sobre mochilas y su evolución. Pronto quedé pensando solamente en las mochilas. Y luego pase a hacer una recolección de mis mochilas, las que tengo aún, y las que he usado a través de muchos años. Esto comenzó en parte por que recordé unas imágenes que estaba viendo en mi computadora, entre las cuales tenía unas fotos viajes de caminatas de hace muchos años. Una de esta era una foto de nuestra caminata de Panamá a El Valle de Antón en 1976. Recuerdo muy bien la mochila que usé en esa caminata de hace más de 30 años, 33 años para ser precisos.

Esa mochila, una Kelty de marco externo, la usé por muchos años y me acompaño en unas aventuras épicas. La más grande fue una caminata de 21 días cruzando Darién desde el Caribe hasta Santa Fe de Darién. Bajamos por el Río Subcutí, el cual recuerdo como si fuera ayer. La mochila me sirvió muy bien, pero el marco molestaba cuando se enredaba con la vegetación de la selva. Pero era cómodo cargar ese marco en la espalda. Luego me llevé esa mochila en una caminata de 7 días por el Cañón del Colorado, por la plataforma de Tonto. Ese viaje lo caminé sólo, íngrimo. Y luego tuve muchos viajes más con esa mochila. Pero justo después del viaje del Colorado compré una mochila de marco interno que aún conservo.

Esa segunda mochila también me acompañó en muchos viajes, incluyendo una caminata desde El Valle hasta la Boca de Río Indio, en 1984. Ibamos Juan Antonio de la Guardia y mi hermano Rogelio en esa caminata que nos tomó 5 días. Terminamos presos en Colón al fina de la caminata. Ese es un buen cuento… Pero además de ese viaje me acompañó en muchos viajes de selva. Era una gran diferencia usar esa mochila en la selva, comparada contra la Kelty que se trababa con todas las lianas en el camino. Esa mochila celeste era cómoda, liviana, y fácil de empacar. Era una precursora de las mochilas ultra-livianas. Pero tenía una cremayera inmensa que daba fácil acceso a todo el contenido de la mochila. Esto la hacía muy dada a permitir que todo se mojara con facilidad. Tampoco amarraba muy bien la carga que llevaba, que tendía desparramarse dentro de la mochila.

A esa mochila la seguí con una Mountainsmith Frostfire, una gran mochila que aún conservó (al igual que la anterior). La Mountainsmith era una mochila galardoneada en su tiempo. Era robusta, cómoda y estable – una bestia de carga que aguantaba lo que le metiera. Yo fui el que eventualmente reventó con tanto peso. Después de muchos excelentes viajes, incluyendo dos cruces adicionales de Darién (por el Río Tacartí y Membrillo), un tremendo viaje por El Real, Rancho Frío, Boca de Cupe, Cruce de Mono y Cana, también en Darién. Con esa mochila conocí a mi esposa. De hecho estrené esa mochila en el viaje donde la conocí (nuevamente) caminando desde Boca de Río Indio hasta el Valle, 4 días. Esa mochila la pedi en REI en 1991. Lo recuerdo por el número de REI que aún tengo 1991872. Supongo que yo era el miembro 872 de 1991. Esa mochila me ha llevado hasta Aconcagua.

Luego, en Las Vegas, compre una mochila compacta y liviana, una Ultimate Direction que nunca usé mucho. La mochila recorrió mucho camino, solamente que no sobre mi espalda. Al igual que todas mis otras mochilas, siempre la prestaba a los que me acompañaban en caminatas pero que no tenían equipo propio. Ya no suelo prestar mucho mi equipo ya que he perdido muchas cosas de esa manera, incluyendo una mochila militar ALICE II (All-Purpose Light Carrying Equipment era su nombre completo para el ejercito americano) que ya no tengo. Pero no extraño esa mochila para nada. Era pesada e incómoda, pero también era mía. Y también tengo fotos de esa mochila, y de quien aún la debe tener.

Eventualmente vino el Eco-Challenge de Fiji y los requisitos de las carreras de aventuras me abrieron la mente a un estilo ultraliviano. Había que empacar lo menos posible para poder moverse rápido en la carrera. Dos mochilas sirvieron ese propósito: una Dana Designs Racer-X y una Golite Speed. Las dos son excelente mochilas por su minimalismo y poco peso. La Golite resultó ser poco resistente por que su material muy liviano también era poco resistente a la abrasión. La Racer-X salió más longeva y la he usado en varios Retos del Indio. Me encanta su versatilidad. Es un marco pequeño al que se le coloca una bolsa impermeable del tamaño necesario para la aventura del día, del fin de semana, o del mes. Una excelente mochila que uso con frecuencia. Pero la heredera de mi actual devoción es la Golite que actualmente uso.

El año ante-pasado me compré una Golite Jam2, de la que ya he escrito anteriormente. Esta mochila pesa solamente 22 onzas y me permite cargar los que necesito para grandes aventuras. Y ahora que casi he reemplazado todo mi equipo de acampar por versiones minimalistas y livianas, camino con la mitad, o menos, del peso que antes solía cargar. Como llevo menos peso, ahora puedo recorrer el doble de lo que antes recorría y hacerlo cómodamente. Ahora no pienso nada en recortar viajes de 4 días a 2 días, o menos. Y no es que me tenga que matar para recorrer más distancia. Con poco peso en la espalda se hace fácil recorrer 30% más de distancia con mucho menos esfuerzo que antes. Como ahora uso zapatillas en vez de botas, me puedo mover con rapidez y comodidad. 

Con la excepción de la Kelty y la Alice, tengo todas las mochilas que he mencionado en este escrito: la Backcountry, la Mountainsmith, la Ultimate Direction, la Golite Speed, La Racer-X y la Golite Jam2. 6 mochilas que guardan muchos recuerdos compartidos con buenos amigos por muchos senderos y a través de muchos años.

Equipo de Acampar

Mochila Golite JAM2En nuestra última caminata usé mi mochila nueva Golite JAM2. Ya la había usado antes, pero no la use en El Reto del Indio, donde preferi usar mi caballito de batalla para ese evento, la Dana Designs Racer X. Mi super ultra liviana JAM2 se portó a la altura. A pesar de no tener nada de colchón en la correa de la cintura, nunca me causó ninguna molestia. En la caminata de boquerón siempre había usado mi vieja Mountainsmith Frostfire, y siempre iba algo pesada, empezando por las 6 libras que pesa la mochila vacía.

La JAM2 no tiene nada de estructura que le dé soporte, pero eso lo arreglé metiendo mi colchoneta de espuma dentro de la mochila, enrollada como un tubo. Esto, aparte de darle rigidez a la estructura de la mochila, reduce a la mitad el espacio disponible dentro de la mochila. Esto ayuda a evitar que meta más de lo estrictamente necesario dentro de la mochila (cosa que sucede fácilmente con la gigantesca Frostfire). La JAM2 viajó a tope – creo que era poco lo que podía meter en la mochila en adición a lo que cargué. No la pesé, pero creo que estaba justo arriba de las 20 libras, incluyendo el agua y la comida. Cargué con la comida de Luis Puleio por que el ya tenía su propia comida en su mochila y no quería la que le habíamos empacado.

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Caminar UltraLiviano

Sendero Las BrujasRecientemente mi cuñado y yo caminamos el Sendero de Las Brujas. Este sendero inicia con un gran ascenso desde 320 métros hasta 1,125 metros. Por suerte los dos íbamos ultraLivianos y la subida fue relativamente agradable por que no teníamos que cargar loma arriba con unos mochilones. Viajar ultra liviano es solamente cuestión de revisar a conciencia todo lo que viajará en la mochila y dejar en casa todo lo que se pueda. No es nada complicado el reducir el peso de una mochila, comenzando con la mochila misma. En nuestro viaje ninguno de los dos llevó una mochila que pesaba más de 20 libras.

La mochila que yo llevé es una Dana Design Speed que pesa menos de 3 libras vacía. Jordi llevó una Mochila Golite Speed que también pesa menos de 3 libras. Los dos llevamos hamacas en lugar de una tolda. Como una tolda de dos personas pesa aproximadamente 6 libras, y nuestras hamacas pesan poco más de una libra cada una, entre los dos nos ahorramos 3 libras. Llevamos zapatillas de correr por trillos en lugar de botas, produciendo un gran ahorro en el peso que llevamos en los pies. Este ahorro se traduce en miles de libras ahorradas cuando se calcula la cantidad de pasos necesarios para ascender 800 metros.

La bolsa de dormir es otro lugar donde se puede uno ahorrar bastante. Nosotros reemplazamos la bolsa de dormir con mantas livianas y calientes, hechas a base de nylon y polyester. Cada uno se ahorra unas tres libras con este cambio. Junto con las bolsas de dormir, también dejamos en la casa la muda extra que muchos llevan para el día siguiente. Escogemos usar nuestra ropa sucia hasta que camine sola. En la mochila solamente llevamos una ropa para dormir: la más liviana y caliente que encontramos en la casa.

Por último, en la cocina hay muchos elementos que permiten ahorros importantes en el peso total del sistema de cocina. Nosotros nos llevamos una estufa de alcohol que había hecho con un par de latas de cerveza Heineken. Con esta pequeña estufa me ahorro una libra versus mi estufa MSR XGK de multi-combustible. Nuestros utensilios son de plástico lexan, o de titanio, para ahorrar unas cuantas onzas. Los platos los dejamos en la casa. Nuestra comida solamente requiere que se le eche agua y se come directamente de la bolsa en la que venía. Con esto último nos ahorramos la lavada de los platos también.