Tahoe Rim Trail 100

Bueno, en exactamente una semana salimos para Tahoe Rim Trail 100m y arrancamos a correr el sábado 18 de julio, 2015. Tenemos 35 horas para terminar nuestra carrera. Vamos Luis Carlos Stoute, José Orillac, Ernesto Durán, Isabel Bennett, Roger Bennett y yo a ver que podemos hacer en esa carrera. Isa va por 80km (su debut en esa distancia) y el resto vamos por los 161km que se corren en dos vueltas del circuito de 80km. En esta ocasión no me he preocupado mucho por lo que me espera y ahora, a última hora, tengo dudas sobre lo que voy a poder hacer.

Esta sería la sexta ocasión que me paro en la linea de partida de una carrera de esa distancia. Ya me siento tranquilo con completar la carrera, y eso es bueno. Lo malo es que me siento tranquilo con completar la carrera. Estaba muy juicioso entrenando bastante y luego se me acabó la motivación y no logré preocuparme suficiente para volver a iniciar mi régimen de entrenamiento. Hace un mes terminé The North Face Endurance Race 80km en 14 horas bajo un calor agobiante y corriendo a un paso lento. En mi mente atrofiada la matemática sencilla dice que ese tiempo (por dos) me lleva a terminar en 28 horas. En la práctica estoy claro que esos números no se suman de esa forma cuando se trata de una carrera tan larga. Menos cuando he entrenado tan poco en estas últimas semanas.

Ahora, las hebillas de esta carrera están divididas en tres: una con moneda de oro a los que terminan en menos de 24 horas (Ernesto Durán), otra con moneda de plata para los entran en menos de 30 horas (José Orillac y Roger), y una de bronce para los que terminan en el tiempo permitido. Yo quiero una de plata y estoy claro de lo que eso conlleva. Hasta tengo los números estudiados: caminando a 6km/hora termino en 26.667 horas y tengo mi hebilla de plata. Lástima que la experiencia no me ha llevado a creer que eso sean tan sencillo. Eso es, básicamente, lo que hice en mi última carrera: caminé mucho (todo lo que fuera ligeramente hacia arriba). 6km/hora se hacen a 10 minutos por kilómetro. El problema son todas las paradas que hay que hacer para comer, ir al baño y otras cosas que siempre suceden en estas distancias. Pero tengo 3 horas para desperdiciar en todo lo anterior y llegar en menos de 30 horas. ¿Será que puedo?

Ultra-Signup me está calculando casi 34 horas. Al menos me tiene incluido entre los que terminan por que en Fat Dog 120m me tenía con un tiempo mayor que el permitido para la carrera. He avanzado en la estima de las computadoras que hacen esos cálculos. A Luis Carlos le tienen calculado un poco más de 30 horas y yo generalmente puedo terminar junto con Luis Carlos en esas distancias. En Massanutten hice 34:17 y la computadora está tomando ese tiempo en cuenta. Ahora, esa última carrera tiene una superficie muy difícil para correr (llena de piedras) y el recorrido estuvo muy, muy mojado. TRT va a tener una superficie muy fácil para correr: suave y bastante cómoda. El calor puede ser un factor que impacte negativamente en el rendimiento de todos los corredores, pero esa parte no me preocupa mucho por que acabo de correr en el mismo infierno y pude terminar.

Mi espalda y mi cadera derecha son dos cosas que en esta ocasión me están poniendo a dudar por que están débiles. Mi osamenta está comenzando a mostrar los años que tiene mi carrocería. ¡Ojalá fuera cuestión de ponerle una capa de pintura fresca y listo! Es un poco más complicado que eso en la práctica. Mis músculos y mi corazón aguantan sin mayor problema. Los pies puede que terminen con ampollas y eso lo puedo prevenir con un poco de duct tape aplicado en lugares estratégicos. En Costa Rica terminé con unas ampollas horrorosas en la planta de los pies por que me mojé los pies más de lo que había previsto. Esta vez voy con duct tape en la planta de los pies y esparadrapo en los dedos de los pies, además de las Injinji (medias con dedos).

La alimentación, la vestimenta, las zapatillas y lo demás ya está todo probado, usado y comprobado. Esta carrera tiene una logística muy sencilla por que es un circuito que parece un trébol y en el medio hay una estación que visitamos tres veces por cada 80km, seis veces en total. Con una sola bolsa me puedo sentir por bien servido. Ya veré si uso más bolsas solamente por ser diligente y precavido.

Club Correcaminos

Cerro Cabra
Corriendo Cerro Cabra

Hace mucho tiempo las carreras de Corredores del Istmo eran eventos muy sencillos. Los corredores se reunían y escogían la junta directiva. Ya existía un calendario preestablecido de carreras que tenían una cierta lógica: las distancias iban en ascenso, en ciclos, hasta llegar al maratón en diciembre. Se corría cada tres semanas, aproximadamente.

Los días de las carreras llegaban los encargados de ese evento: Alan Jones se encargaba siempre del tiempo de la carrera, un par más se encargaban de la hidratación, y, si era algo complicada la carrera, tal vez otros voluntarios también participaban. Todos los corredores teníamos nuestro número vitalicio adquirido cuando participabas en la primera carrera. El mío fue el 900 por más de 15 años. Para las carreras cada quien llegaba con su número puesto. Al finalizar la carrera, si querías, le pagabas 50 centavos a Alan y te imprimían un certificado del tiempo. Era algo sencillo el esquema, pero muy funcional.

Hoy día tenemos un calendario muy nutrido de eventos organizados por diversos clubes. Todos requieren de inscripción por adelantado, cuestan mucho más, y también esperamos más a cambio. Ahora cada evento tiene sus patrocinadores, meta personalizada, vallas de llegada, podio para entrega de trofeos, y hasta dinero en efectivo para los ganadores. Antes, el premio venía al final del año: el honor de acumular más puntos a través de las corridas de todo el año. Solo unos cuantos eventos, como el maratón tenían verdaderos trofeos y más apoyo de entidades, como motos de policía y ambulancias. Verdaderamente que hemos avanzado en la calidad de nuestros eventos deportivos.

Pero yo extraño la sencillez de esos días. Eramos un grupo más unido de corredores, éramos muchos menos, algo como los triatlonistas de hoy. Además, cada vez más, prefiero correr sobre superficies no pavimentadas. Por esto me atrae la noción de que debemos formar un nuevo club, muy sencillo, para organizar un pequeño calendario de carreras de montaña. Debemos formar el Club Correcaminos de Panamá. Podemos organizar varias carreras sencillas, tanto locales como fuera de la ciudad.

Hay muchos senderos cerca de la ciudad por donde correr: Camino de Plantación, Camino del Oleoducto, el camino de las antenas, el camino de Chivo Chivo, senderos del Parque Metropolitano, y Cerro Cabra. En Cerro Cabra podemos organizar una verdadera carrera de montaña: 500 metros de ascenso en 2 kilómetros, brutal – corres hacia arriba, tocas una campana y bajas a toda máquina. Fuera de la ciudad está Pacora, Cerro Azul, Mamoní, Arraiján, Chorrera, Veracruz, Sardinilla, Boquerón. ¡Sobrán lugares!

Ya los ultracorredores (Luis Carlos Stoute, Carlos Rettally, Margaret Von Sanger, Iris Regalado, Lizbeth Ramiréz, George Shoemaker, Fernando Revuelta, y otros) tienen un grupo bien unido. Estoy seguro que hay más que están adquiriendo el gusto por correr fuera de las calles, sin el ruído de los carros, sus olores tóxicos, y el peligro que representan. Los dos eventos de El Valle han probado que la gente está dispuesta a participar en esta clase de eventos, llenando la versión 2009 y la versión 2010 de El Valle Trail Race.

Ahora, con las herramientas de comunicación modernas, el correo electrónico, Facebook y los sitios web, podemos organizarnos para crear un calendario de unas 4 a 6 carreras al año. No todas tienen que ser super producciones como la de El Valle. Varias pueden ser eventos sencillos: una raya en el piso, un cronómetro y una cámara. Si se puede hacer algo más sofisticado, amén, pero no hace falta. Estoy seguro que varios ya tienen sus gavetas llenas de camisetas de tantas carreras en las que han participado. Panamá Hash House Harriers organiza corridas todos los lunes a las 6:00pm, llueve, truene, y/o caigan relámpagos. Además organizan Hash Familiares fuera de la ciudad varias veces al año. No es complicado organizar unas cuantas corridas por los senderos de Panamá.

Como en la película “Campos de Sueños” con Kevin Costner: si lo construyes la gente llegará. Ya tenemos las semillas, solamente hay que plantar y los corredores de montaña nacerán, y llegarán a correr por los senderos que marquemos. ¡Ya lo han hecho!

El Valle Trail Marathon – 21k

Mapa de ruta de 21k de El Valle Trail Marathon
Mapa de ruta de 21k de El Valle Trail Marathon

Este 15 de agosto, 2010 tendremos el 2do El Valle Trail Marathon. Este año la ruta ha cambiado y correremos hacia el norte partiendo desde el Hotel Campestre, en dirección hacia Matahogado. A continuación sigue la descripción de la ruta de los 21k, la versión media del maratón. En Facebook hay un recorrido fotográfico completo.

Los primeros 1,300 metros son por asfalto hasta llegar al pequeño puente sobre el Río Antón, antes de la subida hacia Matahogado. Justo después de este puente hay que girar a mano izquierda por el sendero que lleva a otro puente visible desde la calle. Este es el inicio del sendero de Los Berrales que va paralelo al Río Antón y llega a la toma de agua de El Valle. Esta es una de las secciones más verdes y frescas del recorrido y mide aproximadamente un kilómetro.

Al final de este sendero se llega al 4to cruce de agua y se inicia el ascenso hacia La Mesa de El Valle. Hay que cruzar el Río Antón y seguir el sendero hacia arriba. Después de unos 500 metros de bosque montañoso se llega a un llano de pasto y hay que girar a la izquierda nuevamente y subir hacia un portón rojo que se ve en la distancia. Hay que cruzar la cerca por la mano izquierda del portón que seguramente estará cerrado y continuar hacia las fincas de pollo. Justo después del portón se llega nuevamente a un camino transitable que nos llevará de regreso a El Valle a través de La Mesa.

Aproximadamente a los 3.5k de haber partido se llega a una bifurcación en el trayecto. Aquí estará el primer puesto de apoyo a la carrera y los que estén corriendo el maratón completo deben girar a la derecha, los de 21k deben girar a la izquierda. 1k más adelante viene otra bifurcación en la cual también hay que girar a la izquierda para pronto iniciar el descenso hacia El Valle. Este descenso inicia sobre el asfalto luego de pasar por la Finca Cecilia (a mano izquierda) y, a mano derecha, la calle por donde se vuelven a incorporar los de la ruta del maratón. En este punto se han recorrido 5.7k.

Al terminar la bajada de La Mesa, de regreso a El Valle, estarán llegando al kilómetro 10 del recorrido (9.7k) y la Calle Los Mangales, donde hay que girar a la derecha para dirigirse hacia la Piedra Pintada. A unos 300 metros llegarán a una “T” (10k) donde nuevamente deben girar a la derecha. A unos 500 metros más adelante llegarán a la entrada hacia La Piedra Pintada (10.5k) y el siguiente puesto de apoyo a la carrera. Es muy importante abastecerse en este punto: no encontrarán agua hasta iniciar la bajada de vuelta a El Valle.

En este punto inicia la segunda subida grande del recorrido, subiendo desde 600 metros en la entrada hacia La Piedra Pintada hasta unos 867 metros sobre La India Dormida. En este sitio pueden ver un perfil aproximado del recorrido de la ruta. Este segmento pasa frente a La Piedra Pintada, a la cual se llega por una acera de concreto. Justo frente a la piedra, que estará a mano derecha, viene una bifurcación en la cual hay que tomar hacia la izquierda y seguir subiendo.

Al coronar esta primera subida, cuando inicia a nivelarse el sendero, hay que girar a mano izquierda y tomar el sendero que sale unos  165º hacia atrás. Este giro estará claramente marcado, pero por si acaso, estas son otras vistas: punto de vista del corredor y viendo hacia atrás. En este momento se han recorrido unos 11.5k y ya van camino al lomo de La India Dormida. Pronto van a llegar a una casita (a mano izquierda) seguida de una intersección en la cual hay que girar a mano izquierda.

En este momento ya han pasado la mitad de la carrera y viene la parte más vistosa del recorrido. Hay unas bifurcaciones que estarán marcadas y siempre hay que girar a la izquierda (hacia El Valle). Cerca de los 12.4k van a llegar a una silla con vista clara a El Valle, en el cuello de La India Dormida. En este lugar hay que seguir hacia la derecha, casi completamente sur, por todo el borde de La India Dormida hasta llegar a La Cruz, unos 2.5k más tarde. Este tramo tiene una subida sobre piedras ásperas que hay que tomar con cuidado.

El recorrido ahora sigue por el lomo de La India hasta bajar a la próxima intersección. Esta intersección nos lleva por la pendiente Este siguiendo un sendero a nivel. Pronto el camino gira levemente hacia el Oeste (la derecha) y pasa a la parte de atrás de La India. Todo lo que sigue es un sendero que nos llevará hacia la bajada de regreso a El Valle. Siempre tomen en cuenta que El Valle estará a mano izquierda y el camino más corto está por ese borde de La India.

Cuando lleguen a la bajada habrán recorrido poco más de 15k y los espera el Cool Zone de Pura Voluntad. Al pié de la bajada tiene que girar a la izquierda nuevamente (16k) y regresar a El Valle. Deben seguir la calle siempre a la derecha hasta llegar al puente y la calle principal de El Valle. Sobre la Avenida Central (17.8k) de El Valle deben girar a la izquierda, pasar frente al Mercado (18.7k) hasta el Supercentro Hong Kong (19.4k) donde nuevamente deben girar a mano izquierda. Esta recta larga, con leve pendiente hacia arriba, los llevará de vuelta a la meta.

Detalles:

  • Recorrido: 21k
  • Elevación ganada: 708 metros
  • Elevación perdida: 708 metros
  • Elevación mínima: 583 metros
  • Elevación máxima: 867 metros

Consejos:

  1. Usar zapatillas con buena tracción
  2. Llevar al menos una botella de 20 onzas con agua o solución hidratante
  3. Usar gorra
  4. Ponerse protección solar
  5. Comer algo (unas 100 calorías) cada hora

Disfruten la carrera y gocen del paisaje. Este recorrido será más difícil que el del primer año. Pero esta vez será más fresco y más verde, y con las vistas más espectaculares que se puedan imaginar. Tomen las subidas con calma y traten de hacer buen tiempo en las rectas y las bajadas. Procuren siempre tener la vista fijada unos 15-20 metros hacia adelante (en lugar de ver hacia el piso, frente a las zapatillas).

Archivo para GPS: elvalle-21k en Google

Buen Recorrido

¡Qué buena corrida que he hecho esta tarde! Mezcle varios recorridos por el Parque Metropolitano y la cabecera de la pista de Albrook para hacer un de 13.5 kilómetros, en su mayoría fuera de la calle y arbolado. Salí de mi casa frente a La Salle, baje hacia la Cervecería, crucé por el paso peatonal hacia La Locería, y seguí la Juan Pablo II hasta los establos. Entrando por el Club de Equitación de Clayton tomé el sendero que salé frente a lo que era Curundu Highschool, me fui por un costado de la cerca de ese lugar hasta Albrook Mall, crucé por los campos de pelota hacia la cabecera de la pista de Albrook. Al final de la pista hay un sendero que sale a Albrook, casi frente a la calle de Green Valley, allí giré a la derecha para ir a la puerta de atrás de Albrook para regresar hacia la Juan Pablo. En la Juan Pablo inicié el recorrido de regreso a casa, pero antes me metí por el Sendero de los Momótides dentro del Parque Metropolitano para agregarle 1 km a mi recorrido.

El recorrido sin el Sendero de Los Momótides hubiese sido de 12.5 kms., pero pocas veces pierdo la oportunidad de recorrer ese sendero circular. Además, de regreso, me metí por el Sendero El Roble, que va desde la Sede del parque hasta la garita del Sendero del Mono Tití, paralelo a la Juan Pablo II. Este sendero no le añade distancia al recorrido, pero me aleja de los autos. Hay otros senderos que se pueden usar para meter más kilometraje en la corrida, como algunos dentro de Curundú, otros más dentro del mismo parque. Entre Albrook Mall y Altos de Curundú hay un sendero que los conecta, saliendo justo frente a la entrada de Curundú.

80K – American River

Algunas metas tienen que esperar más que otras, desde hace un par de años estoy esperando la oportunidad de correr el American River 50. Ya le puse fecha a esta carrera. Acabo de inscribirme para correr estos 80 kilómetros el 10 de abril. Lo mejor de todo es que creo que voy a conseguir que mi hermano Rogelio me acompañe. Estoy seguro que no se va a querer quedar atrás en esta aventura.

Todo en su debido momento… Aún cuando esta meta se ha demorado en llegar a tiro de piedra (todavía no la he logrado), ahora es el mejor momento para atacarla. Poco a poco he logrado aumentar mi ritmo de marcha base, y este año logré correr el maratón en 3:33:13, bien cerca de los 5 minutos por kilómetro. Ese paso para mi se ha vuelto muy cómodo. Antes, hace muchos años, 4 minutos por kilómetro era un paso al que entrenaba regularmente, pero también corría distancias más cortas. Ahora no tengo la velocidad de la juventud, pero tengo un paso que me lleva lejos, y la experiencia de la madurez ¡Já! Ni yo me lo creo… Soy un bulto que va lento pero lejos, sin prisa pero sin pausa.

No hay caso – ya pagué mi inscripción para el American River 50, antes que se llenen los 750 cupos (que nunca se han llenado). Ahora me quedan 4 meses para fortalecer mis piernas, entrenar mi corazón, y sentirme cómodo con la distancia esa, 80K. Lo mejor de esta carrera es que me va a motivar a salir más a correr fondos por los senderos de El Valle. Ya estoy trazando los lugares nuevos por los que pretendo perderme. Y este es el momento justo para eso, ahora que están parando las lluvias los senderos de El Valle se van a secar un poco, haciéndose menos difícil transitarlos corriendo.

Ya me imagino recorriendo, en una mañana, los circuitos que me toman días caminar. De verdad que me entusiasma pensar en lo mucho que voy a disfrutar la preparación para esta futura prueba. Esta vuelta larga traerá beneficios múltiples.