La Silla de El Valle

Bajando La SillaHace un par de semanas llevé a un grupo de BikeSport a una pedaleada por el Cerro La Silla. Habí­a planeado llevarlos por la parte fácil del camino, pero al final llegaron menos personas de las esperadas asi que le propuse a nuestro grupo que nos fuéramos por el camino más difí­cil. La razón principal de tomar el camino difí­cil es por que tiene el mejor trillo de las dos opciones. El problema es que solo se puede llegar a este excelente segmento después de bajar por la parte difí­cil. Jorge, Raúl, Luis y Willy rápidamente accedieron al camino difí­cil.

La parte difí­cil la camina la mayorí­a de la gente. No tanto por su grado de dificultad, más bien por que intimida la posibilidad de rodar cerro abajo en caso de un error. El trillo es sesgado por una pendiente de unos 50 grados: si te caes para un lado, vas a rodar montaña abajo, inevitablemente. El mismo camino, con grama a ambos lados, serí­a casi fácil. De hecho, cuando llegamos al primer segmento con la pendiente a un lado, Luis decidió caminarlo a pesar que el trillo era ancho y plano. Sencillamente el espectro de caerse era demasiado fuerte para que montara cómodamente por ese camino.

Trillo La SillaAntes se me hacía más dura esa bajada por que usaba menos el freno delantero, precisamente por miedo a irme de frente, por encima del timón, al pasar por los varios escalones que tiene el trillo. Por no usar el freno delantero, la única opción que me quedaba era trancar la llanta trasera y dejarla que se fuera resbalando. Pero esta técnica realmente no conduce al buen control de la bicicleta. Eventualmente aprendí­ a confiar en mi freno delantero, y a balancear la potencia del freno entre ambas ruedas. Pero la rueda con el poder para parar la bicicleta es la delantera, sin duda alguna.

Escalones de La SillaEl premio de pasar la parte dura es un trillo relativamente plano de más de un kilómetro de largo, lleno de pequeñas curvas, desniveles, y toda clase de atractivos. Solo hay que dejar que la bicicleta ruede y maniobrar por todas las vueltas que nos tiende el camino. Todos quedaron fascinados con la calidad del sendero que nos esperaba después de bajar la pendiente del cerro. “A otro nivel” era el comentario de Willy.

Por supuesto, como la mayorí­a de los trillos de El Valle, después de la diversión loma abajo, hay que subir de vuelta al punto de partida. Como salimos tarde, nos tocó pedalear la subida de vuelta a El Valle al medio dí­a. Cuando llegamos a Las Margaritas yo me fui para la cantina a tomar mi consuetudinaria cerveza fría. Luego que llego el grupo, ellos se fueron pedaleando de vuelta a El Valle, y yo partí­ para Gorgona a encontrarme con mi familia. En total, ese fin de semana recorrí­ 190 kilómetros en mi bicicleta. Me dolí­a el trasero cuando me bajé de mi montañera. Estaba sabrosamente agotado.

Pedaleando hasta El Valle

Este fin de semana que pasó mi fui en bicicleta hasta El Valle de Antón. Decidí irme por la vía larga: por el Puente Centenario y por la Vía Interamericana, pasando por Chorrera. Desde mi casa hasta El Valle, por el Puente de Las Américas y por la autopista son 127 kilómetros. Cuando nos vamos por el Puente del Centenario y la autopista son 137 kilómetros hasta El Valle. No sabía cuanto más sería irme por Chorrera, pero tenía tiempo de no pasar por ese camino, y la autopista realmente es un poco peligrosa para un ciclista.

Cuando estaba pasando por la caseta del Puente Centenario me preocupé pensando que no me dejarían pasar. Creo que el guardia no me vió. Hubiese sido un plomo si me paraban y me hacían regresar hasta el otro puente. Ya tenía que irme hasta El Valle de todas maneras: mi esposa y mis hijos me estaban esperando.
Estoy impresionado por el trabajo tan grande que han hecho en la Interamericana desde Arraiján hasta Chorrera. Ya hay una doble vía con excelentes hombros, mejores que los de la autopista, especialmente para un ciclista. Los hombros de la Interamericana no tienen las estrías de seguridad que tienen los hombros de la autopista Arraiján – Chorrera. Tenía varios años de no recorrer esta ruta. Ahora, aunque sea más larga que la ruta por el Puente de Las Américas, esta es la ruta que usaré para pedalear hasta El Valle. Me sentí seguro en todo momento.

Como siempre, después de varias horas pedaleando, ya no sabía ni como sentarme en el asiento. Montar mi montañera en viajes largos es una agonía cuando es por asfalto. Comparado con los viajes por trillos, en el asfalto no hay tanto cambio de posiciones y todo es más monótono. El resultado es que partes específicas del cuerpo reciben todo el abuso. Al final del viaje todo me molestaba: el trasero, las manos, los pies. Y ni hablar que ya las piernas no estaban tan frescas como en la mañana. Me toco un día espléndido y el sol me cocinó como si fuera tasajo.

Lo peor de la ruta Panamá – El Valle es que lo más difícil viene al final: la subida de 28 kilómetros hasta El Valle. Pero yo iba de paseo. Paré a tomar mis pintas en el camino: una en Sajalices, otra en el Cevichito de San Carlos (junto con su respectivo Ceviche de pescado) y la última en Cerro Peña, después de la subida de Las Margaritas. Por suerte se nubló cuando ya estaba en la peor parte de la subida. El calor ya me tenía sofocado. Lo mejor del viaje fue llegar a El Valle, donde mi esposa Lorena me preparó un mojito fantástico para aliviar todas mis penas.

Titanio, mi metal favorito

Tabla periódica
El titanio es mi metal favorito, y casi un objeto de atracción compulsiva. Es un super metal, impervio al óxido y los ácidos, de una gran dureza pero a la vez flexible. Es especialmente práctico en aplicaciones donde el ahorro de peso es crucial, como en caminatas donde hay que cargarlo todo en la espalda. Su mayor inconveniente: es difícil trabajarlo y por eso es caro. El titanio tiene la mayor relación de fuerza vs. peso de todos los metales, es tan fuerte como el acero, pero pesa 45% menos.

Ayer, mientras me inscribía para el Cruce de Lagarto 2008, me encontré con una piña XTR de titanio a un precio irresistible – era claro que estaba mal el precio. Ya está instalada en mi bicicleta y me ha ahorrado 100 gramos, casi 1/4 de libra del peso de mi bicicleta. En la mayoría de los casos, el ahorro en peso no justifica la diferencia en precio que uno paga por el titanio. Siendo objetivo, no vale la pena comprar artículos de titanio para la gran mayoría de sus aplicaciones. Es mejor dejarlo para aviones de combate y vehículos espaciales. Pero eso no le quita la atracción fatal al bendito metal.

Yo cargo mi antídoto para el titanio siempre conmigo: una cuchilla de titanio que siempre cargo en mi bolsillo trasero. Asi puedo tocar titanio cada vez que me siento bajo la influencia de su atracción y aliviar los síntomas que de otra forma podrían obnubilar mi juicio cuando me confronto con un artículo de titanio que tiene una etiqueta con un precio irrazonable. El titanio me hace comprender a las personas que sienten atracción por las cosas brillantes como el oro, el platino y los diamantes. Pero el platino no brilla y tiene un color gris claro bastante modesto.

Selector Trasero

Shimano XT ShadowDurante el Triatlón de Portobelo 2008, y antes, estuve experimentando insatisfacción con mi selector trasero Shimano Deore XT. Este selector vino en mi bicicleta Trek 8500 del 2007 y es del tipo nuevo que automáticamente recorre la masa hacia arriba. Ya había tomado la decisión de cambiarlo y ordené un XT Shadow 2008. Está instalado en mi bicicleta, junto con una cadena nueva Shimano HG y un SRAM Powerlink. Nada más que le he dado la vuelta por el patio, pero ya se nota que este selector, el XT Shadow, es lo que necesitaba: funciona como Dios manda.

A mi me gusta que los selectores hagan su trabajo sin interferir con lo que estoy haciendo cuando estoy pedaleando. Durante la pedaleada en Portobelo varias veces me sucedio que quería bajar a una relación más alta y lo que hacía era cambiar a una relación más alta. Tantos años de costumbre no se cambian fácilmente. La instalación del nuevo selector fue muy sencilla. Como tenía que romper la cadena para cambiar el selector trasero, aproveché y cambie la cadena por una nueva que tenía en mi caja de herramientas de ciclismo. De una vez le clavé su Powerlink para poder quitarla y ponerla con facilidad.

El ajuste inicial del selector fue lo más sencillo del mundo.

  1. Atornillarlo al cuadro
  2. Alinear el límite inferior
  3. Alinear el límite superior
  4. Ajustar el cable y su manga
  5. Montar la cadena

¡Listo! La cordura ha regresado… Mi selector trasero ya hace lo que quiero sin que tenga que pensarlo. No entiendo que genio en Shimano pensó que la cosa podía funcionar mejor al revés, pero que suerte que hayan pensado en dejarnos opciones a los ciclistas viejos. Lo más notorio de este selector, aparte de su esbelto perfil, es que la ruta del último tramo del cable y su funda es directa. El cable no tiene casi que doblarse para entrar al selector. Esto seguro que hara que los cambios sean más precisos durante más tiempo al evitar que exista mucha fricción dentro de la funda del cable.

Powerlink, conector para cadenas

Conector de eslabonesCuando SRAM compró la división de bicicletas de Sachs-Huret, una de las cosas que adquirió fue este fantástico conector. Es una pieza de equipo muy vieja que hace un trabajo muy simple, pero lo hace muy bien: unir una cadena. El Powerlink permite unir una cadena, y soltarla, sin usar herramientas. Esta es una gran ventaja sobre el sistema de Shimano, que requiere el uso de un pin especial para unir sus cadenas.

Según las instrucciones de Shimano, cada vez que se suelta su cadena, hay que usar un pin especial para volver a unirla. De otra forma, según Shimano, la confiabilidad de su cadena quedará comprometida. El Powerlink, por otro lado, permite que una cadena se suelte y se vuelva a armar sin usar herramientas. Esto hace muy fácil la limpieza de una cadena, más fácil que limpiarla en su lugar. Antes era muy difícil conseguir este conector pues muy pocos lugares vendían componentes Sachs-Huret. Ahora se pueden conseguir los Powerlink casi en cualquier lugar, hasta en Amazon.com.

Compré varios y ya le coloqué uno a mi cadena. Otro lo cargo en mi bolsa del asiento para reparar mi cadena si se me rompe en el camino. Pero esto a mi me sucede muy poco. En realidad, no recuerdo cuando se me ha roto una cadena pedaleando. Si recuerdo muchas ocasiones en las que a alguien se le rompe la cadena mientras estamos pedaleando. Siempre cargo un rompe-cadenas conmigo cuando estoy montando. El Powerlink también ahorra tiempo reparando cadenas rotas.

Selector Shimano Versus SRAM

SRAM X.0Después de unos 4 meses con mi nueva Trek 8500, mi selector trasero se estaba poniendo lento a la hora de cambiar, especialmente al regresar al plato grande. Esto me estaba causando mucho agravio, acostumbrado que mis selectores reaccionen inmediatamente. Yo le doy buen mantenimeinto a mis bicicletas, por lo que no podía pensar que esta pudiese ser la causa del rápido deterioro de mi nuevo selector Shimano.

Ya estaba poniendo en duda el nuevo diseño de los selectores traseros Shimano, que ahora suben automáticamente por medio del resorte, contrario a lo que hacían antes. Después de 30 años (más) de estar acostumbrado a que el selector trasero cambia a una relación mayor con presión, acostumbrarme a lo contrario me estaba resultando difícil. Pero en realidad el selector nuevo subía al plato más grande sin problema, aún cambiando loma arriba y con presión en los pedales. El diseño de la nueva piña trasera engancha la cadena y la lleva a montarse fácilmente. Pero ya no estaba funcionando bien.

Este fin de semana inspeccione con calma el selector trasero. El problema era la última manga del cable del selector que se había oxidado. Yo mojo mucho mi bicicleta montando bajo la lluvia y cruzando ríos regularmente. Muchos se bajarían para cruzar la bicicleta sin dejar que se mojen los componentes, pero a mi me gusta cruzar los ríos pedaleando. ¿Tu que haces al llegar a un río? A mi gusta cruzar de una vez y pararme a ver si el próxim la pela en medio río y se da un chapuzón. El caso es que estaba oxidada la última manga y causaba mucha fricción contra el cable. Tenía que hacer dos cambios para que el selector hiciera uno, y luego, eventualmente, hacía el segundo.

El problema no era del todo culpa de Shimano. Pero el cable que se oxidó si era Shimano, por lo que todavía tiene algo que ver en el problema. El selector trasero X.0 y el X.9 de SRAM tiene el última tramo de la última manga del cable del selector recto. Shimano, en los selectores viejos (ya lo cambió este año) le da una curva pronunciada al cable, haciendo fácil que la fricción excesiva haga lenta la acción del selector trasero. Creo que el diseño de SRAM es mejor, pero todavía no lo he probabo. Pero me tiene muy tentado. Ultimamente me ha pasado con alguna frecuencia que un componente de poco costo hace fallar un componente mucho más caro e importante. SRAM también tiene mangas de Kevlar y cable cubierto de Teflon para aminorar la fricción.

Shadow XTEn mi caja de herramientas tengo un juego de mangas XTR con cable cubierto de Teflon. Voy a reemplazar el cable de mi selector trasero y la última camisa del cable. Esto regresará la acción a mi selector trasero, pero todavía me deja peleando con la costumbre de 30 años actuar mi selector trasero. SRAM sigue respetando la tradición, y Shimano también lo hace, pero hay que pedir el selector especial para que accione de manera tradicional. Estos pequeños fallos han dejado entrar el espectro de la duda con respecto a la confiabilidad de los componentes Shimano en mi conciencia. ¡Qué mala onda!

Shimano ha cambiado el diseño de su selector trasero con el nuevo Shadow XT, incorporando ciertos de los conceptos de SRAM en su selector, como usar una ruta más directa para el cable. Además, el Shadow tiene un perfil nuevo que lo esconde colocándolo al nivel del gancho del selector. Este nuevo selector está menos expuesto a golpes con objetos ya que sobresale mucho menos que los selectores anteriores. Ya pedí uno a REI para ver si funciona mejor, como dice la literatura de Shimano para este XT 2008. Para cambiarme a los selectores de SRAM tendría que cambiar mis palancas también, cosa que no voy a hacer. Y este selector se comporta de manera tradicional, con el resorte regresando el selector al plato más pequeño.

La Yeguada 24 Horas

Este carnaval lo pasamos en La Yeguada, como venimos haciendo desde hace varios años. Tengo rato de estar pensando en una carrera de bicicletas de 12 horas / 24 horas en El Valle de Antón, y tratando de decidirme por una ruta para proponer. Después de este carnaval creo que la mejor ubicación es La Yeguada. Hay un excelente circuito alrededor de la laguna que toma un poco más de una hora en bicicleta.

Ya antes había pedaleado varias rutas alrededor de La Laguna de La Yeguada, simplemente no se me había ocurrido pensar en el sitio como sede para un evento de este tipo. Ahora que le he metido un poco de pensamiento a la idea, me va gustando más y más. ¡Sería fantástico! Un grupo de competidores y sus amigos y grupo de apoyo acampando en La Yeguada el fin de semana del evento. Arrancamos un sábado en la mañana y terminamos un domingo en la mañana.

El circuito es todo trillo, sin un solo kilómetro de asfalto. No hay forma de tomar atajos, ya que el agua limita el recorrido. Y es fácil ver a los competidores mientras hacen su recorrido. Sería un evento fantástico. Si solamente hubiesen personas interesadas… Al principio podemos comenzar con un 12 horas. Cuando tengamos masa crítica, podemos pasar a un 24 horas. Y para ambos formatos podemos usar relevos, equipos de 2 o 4 ciclistas, y solos. Podríamos tener un tremendo convivio de deportistas aventureros.