Gamboa 21km 2011

Estoy impresionado por la participación que hubo en Gamboa este domingo. En los resultado aparece que terminaron 135 hombre y 179 mujeres. Esto es aún más increíble que la cantidad de personas que corrieron: más mujeres que hombres. Me alegra mucho ver que las mujeres han salido en masa a correr. Por mi parte, disfruté mucho la corrida a pesar de que me salió una molestia como en el kilómetro 8 y casi me retiro.

Iba corriendo y conversando con Federico Bravo, que terminó en 1:40, cuando sentí el tirón en la pantorrilla derecha. Este músculo me ha estado molestando con frecuencia desde hace más de un año. Casi me retiro, inicié la caminata de vuelta a la meta y me arrepentí. Aún no me he retirado de una carrera y ya estaba llegando a la mitad, caminando acababa.

Al final me alegra haber continuado: terminé en 1:48:39, mejor que el año pasado cuando también me estaba molestando el mismo músculo. Esa pantorrilla me permite correr suave, pero me lastima cuando paso de 5min/km. No se qué hacer con ese músculo, corro más, menos, descanso… ¿Qué hago?

Ahora mismo no me queda otra que correr. Tengo Javelina Jundred en un mes y necesito todo el fondo del mundo, nada de descanso, que es lo que he estado haciendo desde El Valle Trail Race. Y he estado descansando para ver si se arregla esa pantorrilla.

Esta carrera de Gamboa estaba patrocinada por Asics, pero Fila debió haber sido el patrocinador: había fila para recoger el chip, fila para pasar el puente de Gamboa, y fila para salir de Gamboa. Por lo demás, la carrera fue un éxito rotundo y todos se veían muy contentos (excepto los que se quejaban por que corrieron los últimos 5km sin agua).

Yo estaba tomando antibióticos así es que *solamente* me tomé un par de Heineken de un media docena que había llevado para compartir. Me alegra que corrimos bajo la lluvia porque salimos más de media hora tarde por la fila que había para llegar a la meta. La lluvia perduró hasta después de la carrera, pero ya era solamente un ligero bajareque. El resto las compartí con el Hash, que en esta ocasión no logró agregarse después de la carrera (no se qué pasó).

20 Ríos

Parte Alta del Río Grande

Chorros del Grande

Ya están aquí las lluvias. Es temporada de remar. Ayer regresé manejando de Chiriquí y todos los río estaban hinchados con agua. Ojalá logremos aprovechar lo que queda de la temporada de lluvias. Tan solo hemos remado, al menos yo, 2 veces desde que iniciaron las lluvias. A continuación un lista de ríos para ver cuantos completo antes que deje de llover:

  1. Pacora, Panamá
  2. Mamoní, Panamá
  3. Boquerón, Panamá
  4. Chame, Panamá
  5. Chagres, Panamá
  6. Grande, Coclé
  7. Santa María, Veraguas
  8. Gatú, Veraguas,
  9. San Juan, Veraguas
  10. San Pablo, Veraguas,
  11. Tabasará, Chiriquí
  12. Chiriquí, Chiriquí
  13. Chiriquí Viejo, Chiriquí
  14. Ipetí, Panamá
  15. Chucunaque y Tuira, Darién
  16. Risacua, Chiriquí
  17. Coclé del Norte, Coclé
  18. Teriá e Indio, Panamá y Colón
  19. Gatún, Colón
  20. Zaratí, Coclé

20 Caminatas

Sendero Las Brujas

Las Brujas

Este año he caminado muy poco. Me la he pasado corriendo. Nunca pensé que correr ultras podría absorberme tanto. Lo peor del caso es que no creo que ya pueda cambiar mucho lo que voy a terminar haciendo este año. Por eso he decido hacer una pequeña lista de caminatas para recordar y agendar en mi lista a corto plazo.

  1. Río Boquerón (mi favorita)
  2. Río Indio (anual, nunca falla)
  3. Sendero Las Brujas, Coclé
  4. Sendero Los Quetzales, Chiriquí
  5. Peñas Blancas, Panamá
  6. La Encantada, Panamá
  7. Trans-Darién, San Blas y Darién
  8. Mamoní a Cartí, Panamá y San Blas
  9. Boca de Cupe a Cana, Darién
  10. Bajo de Mono a Punta Robalo, Chiriquí y Bocas del Toro
  11. Subir Cerro Bruja, Colón
  12. Volcán Barú, Chiriqí
  13. Camino Los Quetzales, Chiriquí
  14. Río Piedras, Colón
  15. Trans-Panamá, Panamá
  16. Madroño a Cangandí, Panamá y San Blas
  17. Río Cascajal, Panamá y Colón
  18. El Copecito a Limón, Parque Omar Torrijos, Coclé
  19. Cerro Brewster, Camino de Francis Drake
  20. Río Diablo, Panamá y San Blas
Tomaría 10 años completar esta lista con dos caminatas al año. Muchas de estás caminatas las hice antes de tener está bitácora y solamente tengo fotos de las viejas. Quiero repetirlas todas, y varias nuevas. Tengo más en mente, pero me falta tiempo.

Cerro Brewster

Camino Cangandí - Cerro Azul

Camino Cangandí - Cerro Azul

¿Has ido a Cerro Brewster? Así, con una pregunta inocua, comienzan las aventuras que me gustan. “No” le respondí a Caleb, “pero me encantaría ir”. Desde hace años esa cumbre ha estado en mi lista de lugares que visitar. Está fuera de los mapas, no hay caminos que te llevan a ese lugar, y, posiblemente, fue visitado por Sir Francis Drake hace mucho tiempo. Todos los elementos apuntan a una excelente caminata.

Luego de consultar los mapas aledaños encontré que puedo matar varios pájaros con una sola piedra. He estado intrigado por un sendero que aparece en el mapa de Río Mandinga. El sendero parte de Cangandí, en San Blas, y termina al borde del mapa, bajo, las nubes, con una nota que dice “Cerro Azul: 5km”. El sendero asciende el Río Cangandí hasta un punto donde se monta en una fila que sigue hasta la División Continental y continua, en teoría, hasta Cerro Azul. Parte de este sendero forma parte del límite del Parque Nacional Chagres y la Cuenca Hidrográfica del Canal de Panamá.

Los mapas que cubren Cerro Brewster no existen en el Tommy Guardia. Hasta el día de hoy, nunca han sido elaborados. Hay unos mapas digitales elaborados por un estudiante de cartografía y que son usados por la Autoridad del Canal. Pero estos mapas no están a disposición pública, desafortunadamente. Las curvas de elevación del área sin mapear se pueden ver en varios programas como Google Maps en el Internet, pero no tienen detalle ni nombres de lugares. Cerro Brewster está perdido en las nubes. Esto lo hace atractivo para una mini-aventura, para “salirnos del mapa”.

 

Ahogado en Taboga

Este fin de semana pasamos un agradable fin de semana en Taboga. Pasamos buen rato buceando en Super Secret y la baja de San Joaquín, junto con mis ahijados Tino y Quique. El sábado en la tarde el agua estaba excelente, y el domingo estaba aún mejor. Lástima que el domingo no pudimos salir tan temprano como quería, pero igual salimos.

Estaba fuera de práctica por que tenía meses de no bucear. Creo que el bigote me estaba dando problemas con el sello de las máscaras. Probé varias de mis máscaras y ninguna me dejaba bucear tranquilo. Finalmente Jorge me prestó una Sporasub Mystic que me dió menos problemas que las otras que tenía. Pero, aún así la máscara dejaba entrar agua poco a poco y al final de inmersión tenía más agua de la cuenta dentro de la máscara.

Bajar antes era una cosa sencilla para mi, pero ahora tenía que trabajar todos los pequeños detalles necesarios para hacer una buena inmersión de apnea. Estaba forzado a usar mi mano en la nariz para poder forzar aire a mis oídos internos y ecualizar la máscara. Esto me forzaba a luego tener que echar aire de más en la máscara para mantener su ecualización. Al final, cuando llegaba al fondo ya estaba con las palpitaciones elevadas, nada relajado. Y entre cada bajada tenía que tomarme un descanso prolongado en la superficie.

Mis sobrinos bajaban y bajaban. Pero nunca llegaban con calma a esperar su presa y el sábado se fueron en blanco. Yo casi fallo el primer pargo que tiré. Desafortunadamente se me escapó de las manos llegando al bote. Si lo hubiese visto bien tirado lo habría dejado en la varilla hasta que lo sacaran arriba, pero no quise darle oportunidad a desgarrarse y le metí la mano en la agalla. Llegando al bote el pargo dio unas aleteadas y se me salió de las manos. ¡Lástima! El próximo si quedó bien ensartado. La verdad es que el arpón Omer HF 100 es super preciso.

El domingo en la mañana, en la baja de San Joaquín la corriente estaba fuerte y no encontraba la piedra. Por suerte había mucha sierra, que normalmente no me preocupo en tirar. Pero como Jorge Enrique había fallado unas, decidí ver si todavía tenía buena puntería. La próxima vez que se nos acercó un grupo de sierras escogí la más apropiada, apunté con calma, y ¡zaz! la varilla la atravesó justo en el punto al que apunté. Hacía tiempo no tiraba una sierra: mi arpón de guerra anterior es un Island 130mm de tres ligas y solamente lo descargaba por una presa que valiera la pena.

Ahora, con el Omer HF 100 de una liga puedo tirar lo que se me antoje sin el remordimiento de tener que volver a montar las 3 ligas en el varillón de 5/8″. Además es mucho más fácil de maniobrar este arpón que el monstruo anterior. También, ahora no hay tanto pez grande en el agua y no justifica cargar un cañón para tirar peces de 5 libras.

La baja de la Teta de Taboga estaba llena de ballenas que no pudimos ver, pero se escuchaba el coro. En realidad toda la mañana estuvimos escuchando el canto de los cetáceos mientras estábamos en el agua. Luego nos contaron unos amigos que vieron varias ballenas mientras pescaban. Nosotros, dentro del agua, no vimos ninguna.

Valladolid estaba preciosa y llena de pargos. Todos sacamos pargos en ese peñón. Pero pronto fue entrando la corriente y el sucio y se nos acabó la diversión. Hubiésemos pescado mucho más empezando temprano, pero los viejos estaban engomados de la noche anterior. Yo, por suerte, me acosté temprano con con la esperanza de madrugar en el agua buscando el almuerzo con los sobrinos.

Por desgracia, de vuelta en Taboga, nos enteramos que otro buzo se había ahogado entre Taboga y Urabá. Aparentemente trancó un pescado y se le encuevo. Cuando regresó por su varilla perdió la vida, no salió más nunca del agua. En la tarde, cuando regresábamos a Panamá supimos que ya habían rescatado su cuerpo sin vida. Siempre hay riesgo cuando se entra en el agua. Hacer apnea es, definitivamente, un deporte peligroso.

El Valle Trail 50km

Ruta 21km

Después de la carrera de este fin de semana he quedado pensando sobre maneras de marcar el sendero de la carrera. Hace años pensamos en promover un sendero como el  Trans-Panama para lo que era la Asociación de Turismo Ecológico usando un esquema como el de “Adopta tu hectárea” y lo llamamos el “Kilómetro Ecológico”. El proyecto jamás despego, pero sigo pensando que algo así sería factible para marcar de manera permanente la ruta de la carrera.

La ruta de El Valle Trail Race (EVTR) se presta para ser recorrida por secciones y vale la pena que quede marcada permanentemente para que todos la puedan recorrer cuando quieran, ya sea para entrenar, o para relajarse con la familia. Toda la ruta también puede recorrerse en bicicleta, aun que hay que tener un cierto grado de habilidad para hacer el recorrido completo en bicicleta. La Piedra Pintada es de las pocas partes que no he recorrido en bicicleta.

Sería fantástico encontrar patrocinadores para señalizar la ruta de la carrera y agregar variantes para tener todo un rango de distancias. De una vez podemos tener recorridos de 10, 15, 21, 30 y 50km que sirven para excursiones de un día y para travesías un poco más largas pernoctando. También permite que más gente se anime a visitar El Valle para hacer ultra fondos de entrenamiento para todo tipo de carreras.

Yo encuentro mucho más agradable correr por senderos que por la calle. Por suerte tengo la facilidad de visitar El Valle frecuentemente y aprovechar los senderos que están a disposición permanentemente. La mayoría de la gente no los conoce y no pueden fácilmente planear salidas para entrenar o relajarse al aire libre. Para muchos sería necesario un guía, pero esto no es muy factible para salir a correr como entrenamiento.

Opciones para marcar:

  • Tachuelas reflectivas: 
  • Cintas reflectivas 
  • Tachuelas reflectivas 3D 
  • Tiras reflectivas 
  • Pintura 
  • Otras Opciones
Tal vez las marcas de pintura de aceite, aplicadas con brocha, sean un buen inicio. Cerca de las carreras podemos poner las marcas reflectivas y luego recogerlas para volver a usarlas en otras rutas, o carreras. Me interesan mucho las reflectivas por que nos permitirían correr de noche, con linternas. Es muy divertido correr de noche, y es fresco. Caminar de noche por los senderos de El Valle, durante la luna llena, es espectacular, especialmente en el verano.

El Valle Trail Race 2011 Terminada

Partida

Los Valientes de 50km

¡Sobreviví El Valle Trail Race una vez más! Ahora si fue una bona fide ultra. A Daniel su reloj le marcó 49.82km, y a Carlitos le salió 50.1km. La próxima vez corremos la partida un poco más hacia atrás para estar seguros que nadie se quede corto en kilometraje. El clima que nos tocó no pudo ser más apropiado: nublado y fresco. Lástima que muchas vistas se perdieron en las nubes, pero eso era preferible a chamuscarse bajo un sol abrasador (cómo fue el del día siguiente en El Valle).

A mi me fue muy bien en la carrera, aun que no logré hacer el tiempo que me propuse. Al final, me quedé corto en el entrenamiento. El corazón me limitó al final de mi carrera. Al principio quedé con Luis Mou, Mylene Benalzacazar, Luis Carlos Escárraga y Carlos Gordon. Los rápidos del clan nos dejaron atrás. En la bajada de La Silla me alcancé a Carlitos Rettally que se quejaba que el sendero estaba muy resbaloso. Pero una vez que llegamos a la parte plana apretó el paso y más nunca lo volví a ver. Carlitos terminó en 7:22:55, ¡impresionante!

Luis Carlos se quedó atrás en la bajada y no lo volví a ver más, pero Mylene, que también se había rezagado nos alcanzó. Mylene, Carlos Gordon y Luis Mou corrimos juntos la mayoría de los primero 30km. Justo después del giro hacia El Roble nos encontramos con los punteros de la carrera de 21km: el vallero Valentín Gil llevaba unos 100 metros por delante de Pedro Cordovéz. Desde ese punto hasta El Macancito nos estuvimos cruzando con los corredores de los 21km, muy divertido resultó ese plan.

Me alegró ver que las marcas que pusimos para la carrera estaban resultando. Aun que hubo gente que se perdió, la gran mayoría logró seguir la ruta sin problemas. En La Silla habían 5 libras de cal en el piso, y, aún así hubo quienes se extraviaron. Me extraño escuchar que Iris Regalado se fuera de regreso a El Valle por la ruta de los 21km por que ella y yo habíamos hecho el recorrido de El Macancito a Cabuya de regreso a El Valle por el Cariguana. A través de todo el tramo de regreso a El Valle, Luis Mou corría como liebre las bajadas y luego yo me lo alcanzaba en las subidas. Mylene venía justo atrás nuestro. Carlos Gordon se quedó atrás en esta sección y no lo vi más.

Después que giramos en Cabuya para regresar a El Valle, nos alcanzamos a Jake Moriarty en la subida. Estaba estirándose para  quitarse unos calambres. Subimos juntos hasta coronar el Cariguana. Mylene se nos quedó atrás en la bajada y llegando a El Valle nos alcanzamos a Javier González, que estaba caminando. Luis y yo llegamos juntos al Cool Zone de los 30km, seguidos de cerca por Javier y Jake. Mylene llegó a la estación de ayuda justo cuando yo iba saliendo. Al poco rato me alcanzaron todos menos Mylene.

Corrimos juntos la India Dormida, que también estaba muy bien marcada con cintas y pintura. Hubo un lugar donde Javier, que se nos había adelantado, tuvo un momento de confusión, pero yo lo llamé y seguimos por el recorrido correcto. Justo cuando iniciamos la bajada de La India tenía las zapatillas algo flojas y me estaba lastimando las uñas. Cuando llegamos a la Quebrada La Pintada yo paré para apretarme las zapatillas y el lote me dejó atrás. Ya no los volvería a ver más. Jake me sacó más de una hora en lo que faltaba del recorrido, que buen desempeño al final de su carrera.

Cuando inicié mi bajada de La India Dormida, rumbo a La Pintada, sentí que se me estaba aflojando el estómago. Por suerte pude aprovechar loa baños que hay en la entrada a La Piedra Pintada y fui, cómodamente, a los baños que tienen allí. Por 25 centavos me pareció que compré un trono. Ya para este momento veía muy difícil que lograra mi meta de 7:59:50 para la carrera y decidí aflojar mi paso. Ya mis pulsaciones se me habían elevado y los músculos intercostales estaban pidiendo un descanso.

En la subida a La Mesa me alcanzaron mis sobrinos y me brindaron una pinta. ¡Gloria! Me tomé un descanso conversando con ellos mientras me tomaba mi cerveza. Me dijeron que no venía nadie ni cerca de mi. Ya mi posición en la carrera estaba definida. Solamente me quedaba llegar a La Mesa, a un par de kilómetros y pronto iniciaría el descenso a La Meta. Estaba en la etapa de soledad de mi carrera.

Cuando pasé por la casa de mi Tío Dicky pegué un silbido y recibí apoyo de los tíos y primos que estaban por allí. Ya pronto llegaría a la última estación de apoyo, a 5km de la meta. En principio, nada iba a detenerme a menos que sufriera un accidente en lo que quedaba de la carrera. Venía una de las partes más hermosas del recorrido: Los Berrales y el sendero de Los Arboles Cuadrados. Llegando a la meta escuché cuando estaban premiando a los ganadores de los 50km.

Cuando llegué al Hotel Campestre me encontré con todo el Hash que estaba esperando a sus miembros. Yo crucé mi meta contento y me fui a buscar una cerveza fría. Pronto me encontre con Walther Carreño y Tino, que venían con una cerveza para mi. Había terminado mi carrera y podía iniciar la hidratación.

Acabo de pedirme un par de Hoka Mafates por que mis Inov-8 resultaron un poco minimalistas para un recorrido de 50km por El Valle. Ni Javelina, ni Western States me habían hecho considerar una prueba de las Mafate que había visto en los pies de Karl Meltzer en Hard Rock 100. En un par de semanas voy a estar probando las zapatillas más acolchonadas del mundo. Lo más probable es que termine corriendo Javelina Jundred con mis nuevas zapatillas, ya le tocaba la jubilación a las X-Talon 212.

El Valle 50km

Perspectiva 50km

Perspectiva 50km

Este domingo me toca tomar de mi propio chocolate: El Valle Trail Race 50km. Ahora mismo es un poco tarde, pero estoy experimentando preocupaciones al respecto. He tomado muy a la ligera esta carrera, corriendo solamente los fines de semana marcando y revisando el recorrido, y en el Hash los lunes. Por supuesto, ahora estoy preocupado. No de terminar, caminando llego, pero quiero hacer 8 horas. Ese es el mismo tiempo que hice el año anterior en 45 kilómetros.

El año pasado, con todo y que la carrera era exigente, el desnivel total era solamente 1,890 metros, y la pendiente promedio era 7%. Este año el desnivel es de 2,188 metros y la pendiente promedio es de 8%. Entonces, razonablemente, no veo por qué pretender hacer el mismo tiempo este año en una carrera más larga y más difícil que la del año anterior. Pero yo creo que el trayecto de este año permite correr más que el recorrido del año anterior. Este año hay pocos tramos tan técnicos como los del 2010, y por eso tengo que hacer mejor tiempo. En parte mi predicción la baso en Miwok 100.

Miwok 100 tiene 3,484 metros de desnivel en 100km, proporcionalmente menos que El Valle 2011. Pero en esa carrera yo hice 15:59 en un recorrido de 100km. ¿Cómo no voy a poder hacer 8 horas en un recorrido de la mitad de esa distancia? Por eso es que tengo miedo escénico: quiero correr bien esta carrera, y no estoy seguro de poder aguantar el ritmo que quiero llevar.

Con Daniel Brostella y otros amigos, hemos estado promediando, consistentemente, 3.5 horas cada 21km corriendo relajadamente, a ritmo cómodo. De esta experiencia es que llego a la conclusión de 8 horas para EVTR 2011, de las prácticas y Miwok 100km. Listo, voy a hacer 8 horas, no hay cuartel.

Mi equipo: una botella de 21oz. en la mano, otra botella de 21oz. en el cinto, Inov8 X-Talon 212 en los piés, medias Injinji “toe-socks”, y un gel energético cada 30 minutos (8 geles para los primeros 30km, y 5 geles para los últimos 20km). Contra el calor llevo un pañuelo con hielo alrededor del cuello, hecho a la medida basándome en el diseño del pañuelo Western States 100, un pañuelo de algodón cosido en triángulo con hueco en las puntas para meter el hielo. Ese pañuelo funciona a las mil maravillas.

La estrategia: correr las bajadas y lo plano, caminar todas las subidas. Lo principal en estas carreras es moverse siempre. Para terminar cualquier ultra hay que estar resuelto a mantenerse tenazmente en movimiento.