Distancia versus Velocidad

Ayer corrimos Roger, Isabelita y yo por La Mesa. Tuvimos una agradable corrida haciendo distancia por todos los senderos más corribles que hay arriba, después de subir por Los Berrales. La temperatura estaba excelente, fresca y agradablemente húmeda. No llevábamos ningún apuro y, tal vez, la única meta era pasar los 21 kilómetros para Isabelita que se está entrenando para su primer maratón en octubre de este año. Yo ya estoy a la vuelta de Fat Dog 12o millas y se podría decir que estoy en ahusando (disminuyendo la carga de ejercicio).

Cuando ya estábamos en el último sendero camino a la casa, la parte de arriba del sendero de los árboles cuadrados, me pasa Roger a balazo haciendo despliegue de su velocidad. Me lo encontré cojo docientos metros más adelante. Había pisado mal una piedra y se había lástimado el quinto metatarso (el de la parte de afuera del pie) y tuvo que regresar caminando a poner el pie en hielo. Apenas se había recuperado de una pubalgia y ahora iba a quedar en reposo por una nueva lesión. ¡Ya llegando a la casa! En ese mismo sendero Isabelita también se dobló el tobillo hace unos meses.

Entre Roger y yo, Roger siempre ha sido el más rápido. Yo casi siempre soy el que va más lejos. Yo corro desde muy joven, siempre he corrido para estar en forma para poder hacer los otros deportes que me gustaban. Correr era una herramienta y una forma de relajarme. Pero siempre estaba tratando de correr más rápido y a menudo dejaba de correr por un tiempo porque llegaba al punto donde cada corrida era un reto por ir más rápido. Eventualmente, después de mucho tiempo, llegué a comprender que es más fácil ir más lejos que ir más rápido. Y también más agradable, especialmente cuando a uno le gusta correr. A Roger todavía le gusta ir rápido (a veces a mi también) pero frecuentemente se lástima buscando alcanzar las mismas velocidades que antes fácilmente podía alcanzar.

Yo aún procuro mantener algo de velocidad. Ya, definitivamente, no es un objetivo principal en mi rutina de ejercicio. Creo que al haberle quitado énfasis a ir rápido he conseguido longevidad en mi actividad de correr. Además, ahora siempre puedo mejorar porque ir más lejos es mucho más fácil de conseguir que ir más rápido. La velocidad tiene un límite que todos conocemos, la velocidad de la luz. El espacio es infinito y siempre podemos ir un poco más allá, un poco más lejos. Eso hoy día me apasiona: ¿que habrá detrás de esa montaña? ¿Podré encontrar un circuito que me permita correr por Valle Chiquito?

Por el lado divertido, siempre que llevo a correr a mis amigos rápidos por lugares lejanos que no conocen todos tienen que quedarse cerca de mi aunque quieran ir más rápido. Si se pierden puede que les tome mucho tiempo regresar a casa. Así puedo conversar con ellos en vez de tener que esforzarme por mantenerlos a la vista mientras ellos se hacen más pequeños en mi campo visual. Yo siempre tengo en mente el refrán Italiano: chi va piano, va sano e va lontano.

Plan Fat Dog 120

Estimado para terminar

Me ha estado causando un poco de preocupación que el sitio de UltraSignUp me esté dando un estimado de hora para Fat Dog 120 que es más alto que lo permitido por la carrera (51 horas vs 48 horas). Por esto le he estado prestando atención a los detalles de la carrera para estar seguro que no estoy tomando la cosa a la ligera y estoy haciendo mi tarea de preparación, tanto física como mentalmente. La parte física va avanzando poco a poco y la mental ya casi está terminada, por suerte.

Hoy estaba viendo el sitio de Gary Wang, Real Endurance, que es un sitio orientado al análisis de las carreras y permite compararlas entre si usando información de los participantes, comparando el tiempo de los que han hecho ambos eventos siendo comparados. FD120 es un evento muy reciente, en Canadá, y no cuenta con suficientes participantes para poder hacer comparaciones fiables. Lo que sí encontré que confirmó lo que sospechaba es que al hacer el análisis de las carreras compara el tiempo promedio de los ganadores versus el tiempo promedio de los participantes. Resulta que el tiempo estimado que me está dando Ultra Sign Up está basado en la relación del tiempo de los ganadores y de ahí viene la cifra de 51 horas.

Por ejemplo, la relación del tiempo de los ganadores entre Massanutten y Fat Dog es de .66 y usando esa relación mi tiempo estimado para Fat Dog es 34.28 horas de MM100 dividido entre .66 da un estimado de 51.94 horas. La misma operación con el promedio de los participantes (.79) me da un estimado de 43:15, algo más cerca de lo que yo estimaba que podría hacer en Fat Dog 120. Considero que es mucho más confiable la relación entre el promedio de los que terminan la carrera a la relación entre el promedio de los que ganan la carrera porque Fat Dog no ha atraído competidores de alto nivel y Massanutten Mountain 100 si ha contado con muchos campeones bien reconocidos, como Karl Meltzer que ganó este año.

Siendo conservador estoy planeando correr Fat Dog en 46 horas para tener un colchón de dos horas contra la hora de corte. Creo que puedo mantener ese ritmo durante la carrera. Caminando a cuatro kilómetros por hora se puede terminar Fat Dog en 48 horas exactas. Yo estoy completamente seguro que puedo hacer ese tiempo. Solamente corriendo la última bajada a la meta podemos ahorrarnos 1:45 versus caminando la bajada.

Estrategia para las estaciones

Hay 15 estaciones de apoyo en Fat Dog, 6 menores que solamente ofrecen agua y 9 mayores que brindan de todo para abastecerse: comida, bebida y permiten bolsas personales para complementar lo suplido. Voy a colocar bolsas en todas las estaciones con diferentes propósitos en algunas de las estaciones. Después del río Pasayten, en la estación de Bonnevier, voy a tener zapatillas y medias para cambiarme las zapatillas mojadas por el cruce del río Pasayten. En todas las bolsas voy a tener una bolsita plástica con geles y gomitas para recoger si quiero. He encontrado que a veces no encuentro geles en las estaciones porque se han acabado (eso pasa por ser lento).

Además, en Calcite y Skyline voy a tener ropa caliente para pasar la noche. La ropa que recojo en Calcite la dejo en la bolsa de Cayuse Flats cuando llegue porque ya debe ser de día y la temperatura debe aumentar. Posiblemente haga lo mismo con mis lámparas. Llevo una pequeña en la mochila y recojo la grande en Calcite y la dejo en Cayuse también. Vuelvo a recoger otra lámpara en Skyline luego. En Skyline tendré otro par de zapatillas por si me provoca cambiarme las que recogí en Bonnevier.

Voy a colocar jugo de encurtidos en varias de las bolsas también. Creo que es una excelente forma de tomarse la sal y algo de electrolitos. Tendré pastillas de sal, pero ya me ha sucedido que cuando estoy quedando bajo de sal me cuesta tragarme las pastillas. Hasta arqueo con ganas de vomitar cuando trato de tragármelas. Me sale mucho mejor comerme unos pepinos y tomarme algo de su jugo y tal vez hasta pueda evitar tener que ingerir las pastillas de sal. También voy a meter algo de Ensure en algunas bolsas, y hasta una lata de Chunky Soup en otra bolsa. Voy a probar algo de lo que vi hacer a Gary Knipling en Massanutten. Diecisiete años de experiencia no se fuman en pipa.

Estación Hora de Llegada / KM Contenido
Ashnola 3:15pm / 29 PB Gel Blasts.
Trapper 5:09pm / 35 PB Gel Blasts. Pickles.
Calcite 9:15pm / 56 PB Gel Blasts. Petzl Myo RXP. Ropa Caliente. Chunky Soup.
Pasayten River 10:20pm / 62 PB Gel Blasts. Lubricante (Desitin).
Bonnevier 10:40pm / 66 PB Gel Blasts. Zapatillas y medias. Gatorade en polvo.
Cayusse Flats 11:51am / 117 PB Gel Blasts. Lubricante (Desitin).
Cascades 1:45pm / 125 PB Gel Blasts. Pickles.
Shawatum 6:31pm / 144 PB Gel Blasts. Chunky Soup.
Skyline 9:44pm / 160 PB Gel Blasts. Zapatillas y medias. Petzl Myo RXP. Ropa Caliente
Meta

 Tabla de Pasos para Fat Dog 120

En amarillo en la primera columna están las horas de corte que debemos cumplir para poder seguir en la carrera y en rojo están las estaciones menores en las que solamente vamos a encontrar agua. En rojo en la última columna están los pasos que son más lentos que el mínimo necesario para completar la carrera. Voy a tratar de mantenerme dentro de los pasos proyectados pero, si es posible, voy a apretar en los pasos rojos. Finalmente, en horaArribo en celeste están las estaciones a las que vamos a llegar de noche.

Especialmente en los segmentos que son en subida quiero cargar la menor cantidad de agua posible. En mi mochila tengo una vejiga con una capacidad de 1.5 litros de agua, en cada tira de la mochila llevo una botella de 20oz de agua, y en la mano tengo una botella de 20oz. Cada 20oz de líquido me duran una hora de carrera. Entre las estaciones solamente necesito cargar esa cantidad de agua por hora. Por ejemplo, entre Ashnola y Trapper solamente necesito cargar dos botellas de agua. Pero entre Bonnevier y Heather necesito llenar mi vejiga de 50oz y llevar dos botellas de agua. Voy a hacerme una tabla con mi estimado de líquido entre estaciones para llevarla en la botella de mano y saber con cuanta agua debo salir de cada estación. La carrera es tan larga que puedo ajustar esta estrategia si me sale mal en algún segmento.

Alimentación

Debemos consumir entre 150 y 300 calorías por hora desde que arranca la carrera para poder mantener el cuerpo funcionando a tope. Anteriormente me he pasado a punta de geles pero esa estrategia ya me está asqueando un poco y quiero consumir más calorías en otro formato, como papas hervidas con sal, emparedados de mantequilla de maní, papas fritas y otras comidas calóricamente más densas. De esa comida hay en las estaciones principales así es que quiero aprovechar cada estación para cargarme de comida y consumir las geles y gomas entre estaciones. Así puedo tener una dieta más variada durante la carrera y no llegar a revolver mi estómago por comer tanto de la misma comida.

También voy a ingerir bastantes calorías líquidas en forma de bebida energética. Voy a tomar lo que me den de beber en las estaciones. Con eso voy a rellenar todas mis botellas (menos la vejiga que llenaré solamente con agua cuando tenga que llenarla). Por si acaso voy a tener sobres con mezcla en polvo para rellenar mis botellas con agua de río por si acaso me quedo corto de líquido, o por si me provoca un cambio en la bebida de las estaciones. Todavía no se que van a dar de beber en las estaciones pero no creo que sea Gatorade así es que tal vez lleve esa mezcla para combinar con agua.

Equipo

Ya tengo todo mi equipo para la carrera porque lo he ido acumulando a través de los años que llevo corriendo otras carreras. Está carrera tiene una lista de requerimientos relativamente corta, menos que el Ultra Trail de Mont Blanc.

  • Hydration pack or 3 large handheld water bottles. Three litre bladder recommended.
  • Headlamp and extra batteries or backup source. You must prove that you are carrying a light
    source. We recommend good quality headlamp.
  • Space/survival blanket.
  • Lightweight jacket, nighttime cold temperature clothing.
  • Gloves for night.
  • Cap (some areas are exposed to sun) and it will keep your head warm at night.
  • High energy fuel and drink.
  • Sunscreen and lip balm.
  • Reflective gear if night running on Highway 3 from Cascade to Sumallo Grove (no necesito porque correremos ese tramo de día.)

 Sumario

Creo que todo lo anterior cubre básicamente todas las necesidades de planificación para Fat Dog 120. Solo queda terminar el entrenamiento físico y cuidarme de no hacerme daño antes de la carrera. Me quedan dos semanas para llegar al pico de mi kilometraje (que ha sido poco hasta ahora) que ya está aumentando tras un período prolongado de aumento paulatino. Voy a procurar correr todos los días por las próximas semanas para tratar de meter una semana de 160km justo antes de la semana preliminar cuando haré un descanso para llegar fresco a Canadá.

¿Que más? Como dicen los Irlandeses:

Si funciona no lo arregles.

Voy a usar las mismas cosas que ya he usado antes y que me han dado buen servicio — zapatillas bien usadas, ropa bien gastada, mis botellas de agua todas arañadas por el buen uso, y a correr lento, lento, lento. Mi consigna es llegar a la meta y gozar el camino en el proceso. En este caso es hasta posible que logre disfrutar de la compañía de Lagarto y Tao que dicen que no me van a dejar atrás. Ver para creer…

Lídice a El Valle

Esta noche vamos a caminar/correr desde Lídice hasta El Valle como entrenamiento para Fat Dog 120.

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Será muy divertido pasar largas horas con Tao, Jose y Carlitos por la ruta que hemos escogido para nuestro entrenamiento. Yo tenía otra ruta en mente pero esta ruta en realidad será muy interesante, especialmente con una luna llena alumbrando el camino. Creo que el plato fuerte de este recorrido será cruzar del Río Cirí al Río Indio por Peñas Blancas. Hay dos cruces por Peñas Blancas y en este recorrido usaremos el más difícil pero vistoso. Cuando cruzamos de una vertiente a la otra pasamos al lado de Cerro Negro y salimos a una ladera descubierta que permite una vista espectacular de el valle del Río Indio.

La ruta será partiendo desde Lídice rumbo a El Cacao, pasando a un costado del Cerro Trinidad. Luego vamos rumbo a Cirí Grande, cruzamos por Peñas Blancas hasta Río Indio Centro y de allí subimos hasta El Valle por la ruta del Río Indio. Son 42km hasta La Mesa, donde decidiremos que ruta usar para bajar a El Valle (la larga por los Berrales, o la corta por la calle principal). Por suerte según el radar de Pancanal el cielo está despejado ahora mismo. Ojalá continúe así hasta que lleguemos a Shangri-La.

Fat Dog 120 millas

168Estoy a 10 semanas  de Fat Dog 120m. Ya casi han pasado tres semanas desde Massanutten 100 y ya estoy corriendo nuevamente sin mayores problemas. Terminar Massanutten me ha dejado con una buena base y una saludable dosis de confianza pero aun queda mucha tierra por andar antes de estar preparado para nuestro próximo reto: correr 192 kilómetros de senderos de montaña en menos de 48 horas (dos días). Los 8672.7 metros de desnivel agregan un grado de dificultad con el cual hay que lidiar con paciencia y buen juicio.

Como siempre, mi meta es terminar dentro del tiempo límite. Si repito la carrera ya veré cómo mejorar mi marca, pero lo que haga en esta vuelta será excelente si logro terminar. Confío que puedo hacerlo porque el paso que debo mantener para completar el recorrido es manejable (cuatro kilómetros por hora, o un kilómetro cada 15 minutos). Simplificando la carrera en mitad subida y mitad bajada, si logramos subir a tres kilómetros por hora y bajar a 6 kilómetros por hora terminamos en 48 horas exactas: (96 x 20) + (96 x 10) = 2,880 / 60 = 48 horas. Estoy claro que el papel aguanta cualquier cosa pero esas cifras son posibles según mi experiencia previa.

A diferencia de todas mis carreras anteriores, en esta ocasión las estaciones de reabastecimiento van a estar lejos unas de otras, solamente hay quince estaciones en 192 kilómetros. Nueve de esas estaciones son realmente estaciones de abastos y seis con para reponer líquidos. En resumen, hay que ser auto-suficiente en esta carrera. Vamos a una caminata por el parque, por tres parques, literalmente, en esta ocasión. En Massanutten habían 15 estaciones y 12 lomas. En esta carrera hay solamente cuatro subidas grandes, muy grandes.

Esta carrera está dividida en seis secciones. La primera tiene 15km de subida y 15km de bajada. Esta sección tiene la pendiente con mayor grado de inclinación (13 grados en promedio). Luego viene una sección con una subida de 16km y una bajada de 19km. La tercera sección es una subida de 19km. La cuarta sección es una bajada de 40km que tiene premio para el que la baje más rápido (Hot Dog, la marca es tres horas cuarenta minutos). La quinta sección es básicamente plana, 35km de columpios pequeños – la sección más fácil de la carrera. Y, por último, la sexta sección es una subida de 12km, otros 13km de subidas y bajadas pequeñas, y luego una última bajada de 8km hasta la meta. Ya estoy pensando en el momento en el que corono la última loma y puedo ver que solamente me queda una última bajada para llegar al umbral que marca el final de esta aventura.

Los requisitos técnicos, en términos de equipamento, de esta carrera son una copia a carbón del Ultra Trail de Mont Blanc y pienso usar casi lo mismo que llevé para ese evento. Voy a sacarle un poquito más de millaje a la mochila Salomon Advanced Skin S-Lab 12. En esta ocasión pienso hacer uso de todas las oportunidades para tener bolsas de abastos que ofrece esta carrera. Hay nueve puestos donde puede enviar una bolsa con comida y suplementos para la carrera, incluso recambio de zapatillas y medias fresscas. Anteriormente he aprovechado esta oportunidad al mínimo pera ahora voy a sacarle provecho. Ya tengo 10 bolsas de nylon que conseguí en Amazon por $9.90, una ganga a menos de un dólar por bolsa.

Las zapatillas principales que usaré me tienen dando vueltas buscando todas las posibilidades para ver cual es la que maximiza mi oportunidad de completar este recorrido. Aunque estoy tentado por una par de zapatillas nuevas creo que me voy a ir por algunas de mis zapatillas viejas: The North Face Hyper-track, Salomon Sense, Brooks Pure Grit 2 o Nike Zoom Terra Kiger. Todos esos calzados me han dado buen servicio y todavía les queda algo de vida. Aun no me decido con cual par comenzar. Posiblemente arranque con las Pure Grit, y terminé con las Kiger. Las North Face me parecen una opción sólida y las Sense son las más ligeras que tengo. La economía me hace considerar las Sense, la protección de mis piés me pide las Hyper-Track. En algún momento, cerca de la mitad de la carrera está garantizado que me voy a mojar cruzando el Río Skagit. Del otro lado necesito un para de zapatillas secas con sus respectivas medias. ¿Cual mojo y a cual me cambio?

Muy importante es que meto en las bolsas para suplir mi necesidad alimentaria: emparedados de mantequila de maní con jalea, geles, polvo para el agua, sal, y tabletas de Fizz. Generalmente me va bien con la comida de las estaciones pero no he encontrado mayor descripción de qué van a tener en las estaciones mayores. Yo supongo que lo mismo que tienen en todas las estaciones tradicionales. Pero la comida no me preocupa mucho porque con poco me mantengo cuando el paso no es muy rápido.

Antes y desués
Antes y desués

Los pies me han aguantado bastante bien últimamente. No tengo una sola uña ahora mismo pero eso fue por la cantidad de piedras que había en Massanutten y no pude evitar patear una gran cantidad de ellas. Por lo que he leído, este recorrido será por unos senderos fantásticos y las vistas serán espectaculares. Mis pies estarán contentos sobre esa superficie de tierra compactada. Si se me hincharon durante el recorrido en esta última carrera pero lo atribuyo a que no había hecho muchos fondos previos. Espero que esa sea el caso y no que ahora por viejo se me van a hinchar cuando los estoy abuzando. Que se hinchen después no me importa. Si es un problema que se inflamen durante la actividad porque después no caben en las zapatillas. Ya veré que me encuentro en Fat Dog con mis cutarras.

Por último, estoy muy contento porque voy a contar con la agradable compañía de Luis Carlos Stoute, Jose “Lagarto” Orillac y “Tao” Costarangos. Cuarenta y ocho horas solo por la montaña no son tan divertidas. Compartiendo con buenos amigos el tiempo se va volando. Posiblemente Luis Carlos nos deje atrás en algún momento ya que él prefiere sacarle ventaja temprana a la hora de corte. Yo prefiero guardar energías para el final de la carrera y mi paso inicial será intencionalmente lento. Me ha ido bien de “caboose” (el vagón rojo al final de los trenes) recientemente. Luego cambio a modo de avance y comienzo a recortar posiciones en el grupo de corredores. En Mont Blanc me quedé de último por tomarme una cerveza que me ofrecieron poco después de la partida y luego recorté mil posiciones de dos mil quinientos corredores. En esta carrera solamente seremos 175 locos y por suerte conozco a tres más aparte de mi que me acompañarán en la partida. Espero que en algún momento nos logremos empatar con Carlitos Rettally que estará corriendo 70 millas. Ese grupo parte después que nosotros en un lugar más adelante en nuestro recorrido así es que cabe la posibilidad de encontrarnos en el camino.

Massanutten Mountain Trail 100 completado

Este fin de semana corrí Massanutten Mountain Trail 100 en 34 horas, 17 minutos y 19 segundos. Jamás había corrido por tantas horas seguidas. Fue una buena experiencia preparatoria para Fat Dog 120 millas en agosto.  Esperaba que iba a encontrar dificultades para terminar esta carrera porque solamente había podido correr 120 km en mis últimos 30 días y acababa de pasar por un Herpes Zóster que me dejó tumbado por una semana y enclenque por otro par más. Tuve la inmensa suerte de encontrarme con un par de viejos zorros que me ayudaron a completar esta carrera y en el proceso aprendí muchas cosas que me hubiese tomado muchos años más descubrir.

Este año tenía programado correr Rocky Raccoon 100 en febrero pero una accidente en moto me lastimo el pie derecho y me dejó sin correr por un par de meses. Por eso me metí en la lotería de Massanutten para ver si conseguía entrar en esa carrera y lograr correr un 100 millas este año (el año pasado no pude hacerlo por falta de tiempo y otras razones). No salí en la lotería pero quedé de #100 en la lista de espera. No fue hasta el 25 de abril que entré a la carrera, el último día posible porque en ese día se cerraban los movimientos de la lista de espera a la lista de inscritos. Esa noticia la recibí con emociones mixtas.

El jueves en la noche volé a Dulles International Airport y llegué a las 12:30am. Al día siguiente manejé a la partida para recoger mi paquete de carrera, escuchar la charla de preparación preliminar y colocar mi hamaca en el campamento donde iba a pasar la noche cerca de la partida. Luego preparé todo mi equipo de carrera y lo dejé listo para el día siguiente. En cuanto llegó la noche (a las 9pm) me acosté a esperar la hora de partida (4am). Casi me duermo sin poner mi alarma. De hecho ya estaba en mi bolsa de dormir dentro de la hamaca cuando me acordé y tuve que regresar al auto a buscar mi teléfono para usarlo de despertador porque no confiaba que mi reloj me iba a despertar (y también tenía el reloj en el auto). Coloqué mi alarma para las 2:45am para darme suficiente tiempo.

Cuando sonó el despertador estaba frío afuera y pensé que como tenía todo listo mejor me despertaba un poco más tarde. Casi me quedo dormido porque no dejé mi alarma bien configurada y jamás sonó. Me despertaron las voces afuera de mi tolda. ¡Cuando vi el reloj eran las 3:35am! Casi no llego a tiempo a la partida y dejé un par de cosas que hubiese querido cargar conmigo pero que al final no necesité (así es que me salió bien el apuro).

Esta carrera tiene quince estaciones de ayuda y toda la carrera sigue un patrón: las estaciones están al otro lado de un cerro que hay que trepar, correr por el espinazo de la montaña y bajar a la siguiente estación. Así mismo fue el recorrido desde la meta. Corrimos unos 5km de calle de grava antes de iniciar la trepada seria por el sendero de la montaña. La carrera tiene 81.3% de superficie rocosa, 18.7% caminos de tosca y 1.7% asfalto. Por la subida de tosca íbamos todos conversando y contemplando el largo y duro evento que teníamos por delante. Eramos una larga procesión de cocuyos con nuestras lucesitas iluminando la noche que pronto se tornaría en madrugada.

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Karl Meltzer, 4 veces ganador

Mi plan de carrera era muy sencillo: piano piano va lontano, caminar las subidas, correr lento las partes planas y tratar de hacer buen tiempo en las bajadas. Llegué a la estación de Edinburg Gap (#2) a las 7:01am, una hora más tarde que Karl Meltzer (quien ganaría la carrera en 18:40:23), 29 minutos por debajo de la hora de corte. Pasé por la estación rápidamente tomando un par de cuartos de emparedados de mantequilla de maní y rellenando mis botellas con Gatorade. Por el perfil de la carrera pensé que las subidas serían muy pronunciadas pero no era el caso. Comienzan muy gradualmente por senderos con poca inclinación y van progresivamente subiendo de pendiente de manera muy gentil (por supuesto que habrían excepciones). Caminaba a buen paso mientras comía para reponer las calorías que había consumido en las tres horas que me tomó recorrer los primeros 19.52km. 

Gary con su hebilla de oro.
Gary con su hebilla de oro.

Ya para estas alturas de la carrera tenía un grupo de corredores que nos manteníamos relativamente cerca. Algunos me pasaban en las subidas, otros en las bajadas, y a muchos me los pasaba en la estación porque yo paraba muy poco tiempo allí. Pronto me alcanzaron un par de veteranos y establecimos un ritmo: yo subía más rápido y ellos me pasaban en la bajada. En la próxima estación ellos se quedaban un buen rato, por no decir largo, y yo recogía mi comida y seguía avanzando. Uno de ellos era Gary Knipling quien ya había completado el recorrido 16 veces y tenía marcas de tiempo en varias categorías de edad (era el más viejo de la carrera con 70 años). ¡Este señor era una institución en MMT100 y se notaba en las estaciones! Yo había encontrado la fórmula para terminar esta carrera: no separarme de Gary. Junto a Gary venía Paul Crickard, de 60 años, que era mucho menos extrovertido pero corría muy bien y estaba corriendo su quinta edición.

Llegué a #3 – Woodstock Tower a las 9:15 y el corte era a las 10:30. Estaba avanzando contra los límites que me podían detener si corría muy lento. Me sentía muy bien y seguía asegurándome de mantener un nivel de esfuerzo bajo cuidando de no subir mis pulsaciones, manteniendo mi hidratación e ingiriendo sal en cada estación untada en una papa asada. El Gatorade me estaba bajando bien sin causarme malestar en el estómago. El primer problema de la carrera se hacía evidente ya: los pies mojados. Iba a estar con los pies mojados toda la carrera porque había mucho lodo y agua en el sendero por los días de lluvia que antecedieron la carrera. Además ya sabía que iba a perder todas las uñas. El lema de la carrera es un doble entender: “Massanutten Rocks!”. Hace referencia a las piedras del camino. ¡Diablos, cómo había rocas en el camino! Pero esto era bueno para mi porque nadie podía correr muy rápido por encima de esos pedregueros y a mi me permitía llevar un buen ritmo sin cansarme mucho.

Detrás de Gary
Detrás de Gary

#4 – Powells Fort llegué a las 10:48 y el corte era a las 12:10. Ya había completado mi primer maratón en 8 horas y 10 minutos, mi primer cuarto de la carrera ya estaba detrás mío. Comencé a pensar que tal vez podría lograr terminar esta vaina. Era temprano en la carrera y ya estaba contento. Los senderos eran espectaculares, justo el tipo de trillo que me gusta recorrer y el nivel de sufrimiento estaba dentro de mi capacidad de tolerancia. Además la compañía estaba superlativa. Todavía me mantenía cerca de GK (Gary Knipling) y esto era bueno. Paul Crickard venía cerca corriendo tranquilo su carrera.

Por suerte la temperatura estaba muy agradable a pesar de ser pleno medio día. Cuando llegamos a #5 – Elizabeth Furnace a las 13:06 ya había cubierto el primer tercio de las 103.7 millas de la carrera (en kilómetros llevaba 53.60). Ya a estas alturas había podido ver como en cada estación GK se sentaba a comer y beber, tanto de la mesa de abastos como de su propia bolsa de resurtido. Una de las cosas que yo no había hecho fue tomar ventaja de todas las bolsas que se podían enviar a casi todas las estaciones. Me hubiese convenido tener una bolsa en la segunda estación para dejar la lámpara que use en la madrugada y que ahora tendría que cargar hasta Habron Gap. Gary comía con todo en cada estación, tomaba jugo de pepino encurtido (pickle juice), y pedía que le mojaran un “panty” amarillo que llevaba en la mano.

Bolsas de resurtido
Bolsas de resurtido

Cuando salí hacia #6 – Shawl Gap Parking, 61.12km, me aseguré de hacerlo antes de GK y Paul porque ya era evidente que esta gente bajaba más rápido que yo y no quería que me dejaran atrás. Para mi ya era claro que tenía que estar junto a estos veteranos corredores para tener una buena oportunidad de completar este evento. A través de la carrera me daban información sobre el recorrido, que podía esperar por los próximos kilómetros, me presentaban a otros corredores que estaban cerca y nos entreteníamos juntos. Esta era la fórmula para lograr este reto. Terminé este segmento a las 14:46 y el corte era 16:10. Mantenía un margen razonable contra la hora de corte. Amelia Kegan ya era una corredora con la cual mantenía el mismo patrón que con los viejos y ella siempre me alcanzaba en las bajadas, llegaba antes que yo a las estaciones y se sentaba a cuidarse los pies para que no le salieran ampollas. Llevaba una camiseta que decía Tortoise & Hare que me pareció apropiada. ¿La pregunta es quien era la tortuga y la liebre?

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Mesa de abastos

La verdad es que la belleza de los senderos, el verdor de los árboles, y las flores en su apogeo de primavera estaban ayudando a que el tiempo se me fuera sin notar. Me ayudaba el estar corriendo con la confianza de que iba a buen ritmo para terminar porque estaba rodeado de corredores con mucha experiencia. Había esperado una experiencia solitaria porque docientos corredores rápidamente se dispersan en 166 kilómetros. El ritmo de estación – subida – corrida por el filo de la montaña – bajada – estación hacía que los corredores de habilidades similares se mantuvieran bastante unidos. Llevaba horas corriendo y conversando con la gente a mi alrededor. Todos los que estábamos en la cola de la carrera teníamos un plan similar y el ritmo nos permitía conversar sin esfuerzo. Ibamos bien en esta rutina aunque ya podía ver que no todos iban a soportar el esfuerzo. Poco a poco iban apareciendo corredores nuevos delante de nosotros y al rato quedaban atrás. Los que habían partido muy rápido ya estaban pagando el precio de su error, o algún percance les había robado fuerza, tal vez su estómago no estaba tolerando la carga de comida y líquidos necesaria para mantener el cuerpo quemando calorías para alimentar los músculos.

Paul Crickard
Paul Crickard

Camino a #7 – Veach Gap Parking, 66.08km recorridos, corríamos por una calle de gravilla en descenso. Pronto nos alcanzaron los veteranos que ahora venían en pandilla recogiendo a los jóvenes con menos experiencia. Como era una bajada nos pasaron a balazo y yo aceleré, les hice saber claramente que no me iban a dejar atrás, y aceleré para llegar rápido a la próxima subida para poder mantenerme con ventaja para la próxima bajada. Las subidas ya estaban rindiendo beneficios para mi porque pasaba gente regularmente y no todos lograban alcanzarme al otro lado cuando venía la bajada hacia la próxima estación. A las 15:36 ya había llegado a la mesa de comidas y bebidas que estaban bien abastecidas con comida salada, dulces, frutas y bebidas. Los voluntarios estaban siempre bien dispuestos y sonreídos mientras trataban de ayudarme con mis botellas y yo de comer suficiente sin quedar muy lleno. Me funcionaba bien llevarme emparedados y dulces en una bolsita plástica y comer mientras caminaba hacia arriba. Cuando terminaba mis insumos ya esta listo para volver a subir las revoluciones en la próxima loma. En mi próxima estación estaría en la mitad del recorrido. 

LLegamos a #8 – Indian Grave Trailhead, 80.48 kilómetros, a las 18:34. Ahora sí estaba en acuerdo con PC y GK para que me permitieran ser su sombra y me ayudaran a terminar Massanutten. Estos señores me impresionaban porque corrían sin esfuerzo y sabían sacar provecho de todas las superficies: subían con calma, corrían tranquilos lo plano y volaban en las bajadas. Yo tenía que hacer un esfuerzo para seguirlos bajando y considero que puedo bajar rápido. Mi pie derecho era mi punto débil en las bajadas porque me lo lastimé en noviembre del año pasado en un accidente y quedé sin correr por más de seis semanas. También estaba claro que mis pies estaban tiernos de suelas y las bajadas exacerbaban la fricción con las plantillas. Además tenía las zapatillas llenas de arenilla por todos los cruces de lodazales y quebrabas. Los viejos seguro estaban igual que yo — si ellos no se quejaban, yo menos iba a hacerlo.

Comiendo en una estación
Comiendo en una estación

Teníamos tiempo de sobra contra la hora de corte cuando llegamos a #9 – Habron Gap Parking, 19:40 versus 21:00 pero había perdido un poco contra el colchón que había estado llevando durante el día. Mis compañeros me decían que no me preocupara, tenía la carrera en el bolsillo. Tanto como quisiera haberles creído en ese momento, tenía grandes dudas sobre mi capacidad de terminar. Pero estaba contento porque ya había cruzado el umbral de la mitad de la carrera y de ahora en adelante estaba descontando de la llegada a la meta. Aquí había dejado mi bolsa de resurtido con una buena lámpara para la noche, una chaqueta de correr liviana, y un cambio de zapatillas. Había estado corriendo con unas Nike Zoom Kiger y me habían traído sin problemas hasta aquí pero pensé que las North Face me ayudarían por tan solo cambiar un poco la pisada para la segunda mitad de la carrera. Me senté a comer, y ver comer a Gary Knippling, mientras me cambiaba. El próximo tiro sería largo: 15.68km antes de llegar a #10 – Camp Roosevelt, 102.40km. Ya casí podía reir pensando en una apuesta que había hecho con un Réptil que me va tener que acompañar en Fat Dog 120. Solamente me faltaban 64km para terminar, ya las distancias se sentían manejables y no tenía ninguna avería mayor. Ahora venía la noche larga.

Venía una de las subidas más prolongadas de la carrera y la iba a tomar con calma con mis compañeros marcando el paso. Era hora de ahorrar energía para llegar con fuerzas a la mañana. Si duraba la noche ya podía contar con que tenía la carrera en la palma de mi mano. Aún así, la noche siempre es larga y pone a prueba la voluntad de todos los corredores cuando el cuerpo comienza a pedir descanso a gritos. Ya yo estaba contento con todas las subidas que venían, cada una me daba ventaja relativamente contra la mayoría de los otros corredores. Una de las cosas que más me gusta de las carreras de ultra-distancia es que cada corredor hace su carrera y todos estamos para ayudarnos y apoyarnos por largas horas. Aunque hable de ventaja, esta carrera solamente tiene un competidor: yo, los demás son mis compañeros y cada uno de ellos tiene su propio evento, sus metas. Cuando llegamos arriba de la montaña ya se podían ver las luces en el Valle del Río Shenandoah. A cada lado del lomo de la montaña se veían luces y la luna brillaba entre los árboles. Estaba en otro mundo, estaba en una aventura de proporciones épicas luchando contra dragones míticos. A las 23:22 llegamos a la estación y habíamos ganado tiempo contra el corte que era a la 01:15 del domingo. 

Próxima parada: #11 – Gap Creek/Jawbone I111.68. Llegamos a las 02:06 y el corte era 03:45. La próxima sección rumbo a #12 – Visitor Center fue fantástica, iniciando con una subida empinada y luego una larga corrida por el espinazo de Massanutten Mountain. La noche estaba fría pero mi chaqueta me mantenía bien mientras estuviera en movimiento. Si me detenía no tenía protección alguna contra el frío, moverme era obligatorio para sobrevivir en los 40F y evitar que el factor de enfriamiento me robara el calor corporal con el viento que soplaba sobre la montaña. Teníamos que estar pendientes de las balizas reflectoras que nos indicaban el camino y asegurarnos de no cruzar ninguna de las cintas rojas que marcaban los caminos falsos. Ahora estaba gozando mi corrida. Sorprendente-mente no estaba destruido como había anticipado. Pensé que a estas alturas iba a estar babeando y avanzando a gatas por el camino, luchando por encontrar reservas donde no existían. Nó, estaba corriendo feliz, disfrutando de una noche estupenda, cómodo y bien acompañado. De paso, Gary se había quedado en la estación a dormir un rato así es que ahora corría con Paul, quien había metido cuatro semanas sólidas de entrenamiento antes de la carrera cubriendo 90 millas (144 kilómetros)  por semana. ¡Impresionante! La bajada de esta montaña estuvo empapada cruzando quebradas frecuentemente. Ya estaba pensando en la fogata que nos esperaba en el próximo puesto.

A las 05:25 llegamos al Visitor Center, ya con luz del día y dos horas de reserva contra el corte. Habíamos avanzado bien a través de la noche. Ya llevaba 125.28km del recorrido detrás de mi. Conversando con Paul se me pasó volando la noche. Paul iba adelante mío y yo solamente me dediqué a mantener el paso con él. Las pocas veces que iba delante también estaba apretando para asegurarme de amanecer con buena ventaja. ¡Café, quería cafe! En el Visitor Center había de todo pero ya yo no podía comer tanto. Hasta huevos fritos con tocino me ofrecieron y yo pasé la oferta. Durante la noche había tomado sopas calientes en las estaciones, y café. Unos cuantos emparedados de queso a la plancha también me ayudaron. En todas las paradas había gente tirada, dormida junto a las fogatas que tenían prendidas. Ahora que el sol comenzaba a brillar era hora de dejar lo que me quedaba en el camino. ¡Solamente un maratón más y terminaba esta carrera! Nada mas…

John, de Samoa, en su lava lava.
John, de Samoa, en su lava lava.

La estación #13 – Bird Knob no tiene hora de corte y está arriba de un cerro. En la subida nos encontramos con John con quien habíamos intercambiado posiciones a través de la carrera y ha completado este evento varias veces. Este tramo nos lleva a los 130.88km recorridos. La subida fue larga pero agradable. Ya Paul me estaba dejando atrás fácilmente en la subida, sus largas horas de entrenamiento lo mantenían fuerte después de tantas horas corriendo. Por suerte estaba dispuesto a esperarme pacientemente y yo hacía un gran esfuerzo por avanzar a buen ritmo. John ya estaba llegando arriba cuando lo alcanzamos y nos mantuvimos juntos hasta la pequeña estación que nos esperaba. Me tomé varias tabletas anti-ácidas que habían en la mesa y metí otras en mi bolsillo. Ya estaba con acidez estomacal de tanto Gatorade que había tomado pero no quería cambiar a agua a estas alturas. Yo creo en el dicho Irlandés que dice que si algo funciona, no lo arregles. ¡Ya solamente faltaban un par de estaciones antes de la meta!

Antes de llegar a #14 – Picnic Area, 141.12km, teníamos que subir otra pendiente y luego nos esperaba la bajada más larga de todo el recorrido. Rápidamente salimos de la subida e iniciamos el descenso. Ya estaba cansado, me dolía la espalda inferior y no podía bajar muy rápido. Estaba comenzando la etapa de las dudas y la oscuridad mental producida por el cansancio me causaba ansiedad. Tan cerca y me sentía que no podía avanzar lo suficientemente rápido como para terminar. Paul finalmente me dejó atrás, y John también. El recorrido estaba hermoso corriendo paralelo a una quebrada que corría llena de agua, las flores adornaban todo el entorno, y yo estaba entrando en una desesperación porque pensaba que no iba a poder terminar… ¿Cuando iba a llegar a la estación? Trataba de correr y apenas avanzaba con unos pasos que parecía que arrastraba los pies. Cambié el paso a una caminata rápida y lo mezclaba con unas zancadas largas. Estaba comenzando a imaginar que veía la calle que me había dicho Paul que estaba cerca. Pero nunca era lo que yo pensaba. Estaba casi alucinando, viendo formas en la periferia de mi visión que llamaban mi atención pero nunca eran lo que yo percibía. Estaba muy, muy cansado y mi mente me estaba jugando bromas. Veía el reloj y el tiempo transcurría en cámara lenta pero ya se hacía tarde. ¡La duda me atacaba! Me encontré a John tomando un descanso mientras vaciaba su vejiga. Me dijo que Paul nos había esperado y que la estación estaba a tres kilómetros. ¡Tres kilómetros más! ¡Y en subida ahora! Que angustia sentía. ¿Cómo iba a hacer para terminar?

Dejé a John atrás mientras trataba de quemar todo lo que tenía. Ya me estaba comiendo unas gomitas de Power Gel, y todo lo que llevaba encima, para tratar de reactivar el cuerpo y salir del hueco negro en el que me sentía. De repente apareció una mujer y me dijo que ya estaba cerca de la estación. Más rápido corrí. Llegué a la estación a las 09:13 y el corte era a las 11:00. Pregunté cuanto faltaba y lo que me dijeron hizo que el fondo se me cayera. Los números eran inmensos y entré en pánico, rellené mis botellas y me fui sin decirle a Paul, que estaba comiendo y conversando con una chica. ¿No entendía cómo se me había ido la carrera de las manos? Había corrido tantas, tantas horas y no iba a llegar dentro de las 36 horas que tenía para terminar. Salí corriendo con todo lo que me quedaba ahogado de dudas. Y el marcaje ahora estaba dudoso, habían cintas en el piso y las cintas rojas estaban fuera de lugar. ¡Ahora sí estaba destruido! Al rato me alcanza Paul: ¿que te pasó Irving, ni te vi salir? Le conté de mis dudas y el me sacó una tablita de su bolsa: “mira los números, tenemos tiempo, estamos bien”. Gary Knipling y Leonard Martin todavía estaban detrás de nosotros y ellos siempre terminan esta carrera.

Jugo de pepinos encurtidos
Jugo de pepinos encurtidos

La estación que seguía era #15 – Gap Creek/Jawbone II, kilómetro 155.36, y estaba a 14.24km. Luego seguía la meta a unos 11.04km más. Tenía seis horas y cuarenta y cinco minutos para cubrir veinticinco kilómetros. Ya podía caminar a la meta y terminar. En un momento de debilidad la duda me había robado todas las fuerzas y la desesperación casi me hace llorar. Ahora estaba saliendo de ese hueco, pero me quedaban dudas. Mientras avanzábamos Paul me animaba y yo daba todo lo que me quedaba para subir la penúltima e interminable loma que teníamos por delante. La pendiente se iba poniendo ridículamente más difícil y al final subíamos por una quebrada, por las piedras en medio del agua metidos en un pequeño cañón y Paul me llevaba cientos de metros de ventaja. Aún así, habíamos estado pasando gente a diestra y siniestra y yo venía resoplando como un burro. Mi motor diesel venía botando humo negro y sentía que iba a reventar un pistón o se me iba a torcer una biela. ¡Pero ya estaba tan cerca! Qué mezcla de emociones, la alegría de estar llegando a la meta, las ganas de parar y la duda que era cómo un grillete alrededor de mi pie derecho.

Feliz en la meta
Feliz en la meta

La bajada a la estación se me hacía interminable. Paul me daba un estimado de llegada de 13:00 y la hora de corte era 14:00, dentro de mis posibilidades. Nos alcanzamos a Steve, y lo pasamos. Poco a poco íbamos progresando a través de los corredores. La verdad es que estar pasando gente a estas alturas me daba algo de ánimo sencillamente porque me indicaba que había guardado suficientes reservas para poder seguir moviéndome. Finalmente llegamos a las 12:01, prácticamente dos horas por debajo del corte. Esto estaba casi terminado, solamente una subida más y la larga bajada a la meta ya la podía caminar y terminábamos con esta gran odisea. Increíble, ya estaba llegando, ya estaba cerca de completar lo que hace tan poco tiempo me pareció imposible. Un par de corredores nos volvieron a pasar en la bajada hacia la meta pero ya era irrelevante: esto era solo cuestión de minutos y terminábamos lo que había comenzado en la madrugada del día anterior. A las 34:17:19 cruzamos juntos la meta. ¡Paga Lagarto! Ahora vas a tener que correr Fat Dog 120 millas conmigo…

¡Massanutten o morir!

Río Pacora¡Morir! Pero Massanutten primero… Hace poco más de dos semanas (16 días para ser exactos) me llegó un mensaje de Kevin Sayers:

From: “Kevin Sayers”
To: “Irving Bennett”
Date: Fri, 25 Apr 2014 19:21:29 -0500
Subject: Massanutten Mountain Trails 100 — You are in!


Mis emociones fueron muy divididas en el momento en que leía ese mensaje. Me anunciaba que me habían aceptado en la carrera. Justo había estado por salirme de la lista de espera de la carrera en la que había iniciado en la posición #76. Y ahora estaba ya en la lista oficial. Tenía que haber denegado inmediatamente mi inscripción, pero quería correr la carrera. Todavía quiero correr la carrera, pero a una semana de tener que pararme en la linea de partida estoy completamente seguro que no estoy en las condiciones apropiadas para enfrentarme a una carrera de 166 kilómetros. Y aún así quiero correr esa carrera.

Ya tengo un DNS (Did not start, no empezó) en Javelina Jundred 2011, otro en Leadville Trail Race, y el último en Rocky Raccoon 2014. Un DNS no significa nada, solamente que pagué la carrera y no me aparecí el día de la partida. Aparte de perder la inscripción, una pérdida monetaria, no hay ningún otro inconveniente. Ya no quiero más D-N-eSes, prefiero un DNF (Did not finish, no terminó), prefiero pelear la pelea, hacer el esfuerzo y salir perdiendo, que no iniciar, que rendirme antes de dar todo lo que tengo.

¿Qué me puede pasar? No me va a comer un dragón si no termino… Tal vez me pueda lastimar un poco si sigo corriendo mucho más allá del momento en que debía haberme retirado, tal vez. Seguro que es más inteligente retirarme de esta batalla para poder luchar en la próxima, pero inteligencia no es una de mis mayores cualidades, si acaso es una de ellas. Creo que debe ser un experimento interesante enfrentarme a un reto inmenso sin tener la preparación óptima y ver cuanto puedo lograr, que tan hondo puedo escarbar en mi bolsa de recursos. Tengo 36 horas para terminar, para recorrer 166 kilómetros. Nada mas que tengo que seguir moviéndome persistente por ese lapso a un paso un poquito más que una caminata, con tan solo promediar 4.61km/hora termino.

Yo estoy claro que es más fácil contemplar lo que hay que hacer versus efectivamente lograrlo. Será imposible que pueda hacer un papel decente en esta carrera, y terminar podría resultar difícil. Acabo de salir de un herpes zóster, y antes de eso me lastimé el pie derecho y tuve que dejar de correr por cuatro meses. No estoy en mi mejor forma en estos momentos, he estado pasando por las siete plagas y es posible que tan solo esté en el principio, pero a mí no me gustan las excusas. Hay muchas razones para no ir a correr, muchas. Yo quiero correr, yo quiero esforzarme hasta que no pueda dar un paso más, hasta que no quede una onza de voluntad que pueda hacerme mover un milímetro hacia adelante, hasta que vengan los barrenderos y me saquen de la carrera. Yo creo que puedo manejar cuidadosamente lo poco que tengo de fondo ahora mismo y mantenerme tenaz en movimiento.

Hoy corrí 14km con Lagarto y El Rets en el Parque Metropolitano y regresé gateando a la casa. ¡Solamente 14km y estaba destruido! Estoy seguro que no podría repetir ese esfuerzo diez veces más, y solamente promedié 7.1kmh, poca cosa. Ahora, correteando al Rets mis pulsaciones llegaron a 164 latidos por minutos, muy cerca de mi máximo, y pasé bastantes minutos corriendo a mi nivel de esfuerzo más elevado. En un carrera como Massanutten no puedo arriesgarme en ningún momento a que mi corazón se acerque a su nivel de esfuerzo máximo, siempre tengo que mantener mi nivel de esfuerzo en una zona cómoda para no desgastarme temprano. ¿Cuanto tiempo puedo resistir alternando entre caminar y correr? Yo creo que bastante, pero no estoy seguro si suficiente para cubrir ciento sesenta y seis kilómetros en treinta y seis horas. Si logro promediar 5kmh termino en 33:12:00, treinta y tres horas con doce minutos. ¿Será que puedo? Llevo dos semanas haciéndome esa pregunta. Solamente hay una forma de averiguar la respuesta.

Herpes Zóster

Hace tres semanas exactas me sentí una picazón justo donde había tenido puesta la banda cardíaca después de correr el Parque Metropolitano con Tao y Jose. Habíamos tenido una buena corrida y pensé que me habría rozado con alguna planta que me causó una reacción alérgica. Luego nos fuimos para El Valle de Antón y allá la picazón, y la banda de irritación se me fue regando hacia la espalda justo por donde había estado la banda del pulso. Yo seguía pensando que era algo raro, de repente había estado sucia la banda cardíaca, o había estado en contacto con algún limpiador raro. El domingo me fui a pedalear las curvas de El Valle con Daniel y metimos una buena rodada de 50 y tantos kilómetros y regresamos a Panamá. Ya la banda de irritación había cambiado su aspecto y compartí una foto de cómo se estaba tornando la irritación con nuestro grupo de ultra-corredores. El Rets de una vez respondió: Rompy, tienes Herpes Zóster. ¿Qué diablos es eso?

Resulta que es una recaída de varicela, y a mi ni me había dado varicela según mi historial médico (cómo iba a tener una recaída). Pero eso es lo que tenía y no se lo deseo a nadie. El sábado en la noche había pasado una noche incómoda con un dolor en el costado que no podía explicar, no me había golpeado con nada, ¿por qué iba a tener un dolor allí? Resulta que el bendito virus se queda para siempre en el cuerpo y cuando se reactiva (por una razón que nadie conoce aún) sale por un nervio y por eso la afección siempre es de un solo lado. El dolor es por que al reproducirse el virus dentro de el nervio lo deja todo maltratado y causa dolor. De hecho, toda la banda donde tuve las pústulas con el virus ha quedado insensible. Bueno, pasé una semana muy mal con todos los síntomas típicos de una varicela. Ya estoy recuperado 100% del virus y solamente me queda la neuralgia post-herpética (dolor en el costado, a veces se siente como una puñalada en la espalda).

El punto de esta entrada es solamente dejar un registro de donde estaba en términos de mi condición física, y donde quedé. Venía recuperándome de una lesión en el pie, pero ya estaba bastante avanzado en la recuperación y estaba metiendo unas 30 horas de ejercicio en el mes. Al parar mi conteo de horas quedó en 10 horas para los últimos 30 días. Hoy salí a correr al Parque Metropolitano con Daniel y Jose. En el parque nos encontramos con un grupo de Trizen que venían a conocer la ruta para una carrera que Daniel va a organizar el 22 de junio en el parque. Rápidamente nos dejaron atrás a mi y a José, a mi por lento y Lagarto venía engomado de anoche. Esta gente estaba volando por el trillo y la única forma que me mantuve con ellos fue tomando atajos para alcanzarlos. Al final la vuelta del PM me salió en 10.3km cuando normalmente me mide 11km. El tiempo fue casí el mismo de siempre: 1:23:00.

Ultimo-mes

Quedé corriendo con las pulsaciones a 10 latidos más por minuto en promedio y corriendo a medio kilómetro por hora más lento. Nuevamente he vuelto a retroceder en mi entrenamiento para Fat Dog. Lo único bueno es que mi pie esta mucho mejor y ahora sí puedo correr sin que me esté molestando el dolor del pie. Ahora solamente me queda volver a subir el kilometraje semanal y las horas de ejercicio. Venía medio tranquilo con unas tres sesiones semanales de ejercicio, pero ya me queda poco tiempo para volver a recuperar mi forma para una carrera de 120 millas: tengo cuatro meses para estar en forma. Si incluyo algo de descanso me queda menos tiempo aún. Así que es hora de cambiar la estrategia y en lugar de hacer corridas largas pocas veces a la semana, lo mejor ahora es hacer algo más corto todos los días. Ahora voy a usar frecuencia para recuperar las condiciones que he perdido. Espero que mi viejo cuerpo aguante el ritmo.