Nombre de Dios a Gamboa

Ruta Nombre de Dios a Gamboa

Anoche regresé de caminar y remar de Nombre de Dios a Gamboa. El lunes en la mañana me escribió mi amigo Juan Antonio preguntando si quería llevar a unos hombres a caminar el Camino Real y le dije que me interesaba. Al reunirme con la gente, eran un par de teniente de la Marina y un teniente de los Marines, me dijeron que querían cruzar el Istmo en tres días. Después de decirles que estaban locos les conté de un viaje parecido que había hecho con Scott Schumaker y Jorge Heilbron hace unos años atrás. Les gustó la idea y al día siguiente partimos a recorrer el Istmo.

Básicamente, en una día caminamos 38 kilómetros desde Nombre de Dios hasta Boquerón arriba, y, al día siguiente, remamos 40 kilómetros desde Boquerón Arriba hasta Gamboa. Ellos siguieron caminando por el Camino de Cruces y luego por la calle hasta llegar al puerto de Balboa. Todavía no he escuchado sobre su llegada, así es que asumo que están caminando aún, si es que no están perdidos en el Parque Camino de Cruces. Ya me enteraré luego de cómo les fue.

Para mi, lo más increíble de la experiencia, ya que nunca lo había hecho así, es que me fui casi sin comida. Por el apuro del plan solamente me llevé lo que me quedaba de mis geles y otros alimentos de apoyo para mis corridas largas. Al final, como estoy harto de comer esas calorías simples, solamente me comí unos 6 Power Gel Blasts sabor a Kola en un recorrido de casi 80 kilómetros. Mejor dicho, no comí nada. Caminamos 2 horas el lunes por la noche, 14 horas el martes y remamos 8am a 5pm el miércoles. Me dormí con hambre todas las noches, pero al despertarme ya me sentía fresco nuevamente.

El martes en la noche, después de las 14 horas caminando con solamente unos 4 paquetes de 120 calorías, me sentía nauseabundo y cansando. Pero estaba con tanto sueño que me fui a dormir así mismo. El miércoles me desperté fresco como una lechuga listo para remar 40 kilómetros sin parar. Mi cuerpo estaba sacando su alimento del exceso que tenía acumulado alrededor del abdomen. Y creo que tengo suficiente como para seguir por otra semana o dos al mismo ritmo. Parte del truco, creo, es mantener el ritmo suficientemente bajo como para poder recibir las calorías de la grasa acumulada y no tener que usar los carbohidratos acumulados en los músculos. Esos, estoy seguro, me hubiesen fallado como a las 12 horas, sino antes.

Mis compañeros estaban comiendo MREs (Meal Ready to Eat), la ración típica del ejército de Estados Unidos, y a mi no me provocaba comer de esas raciones (además, tampoco me ofrecieron). Pero yo estaba preparado para esa situación y estaba confiado que no tendría ningún problema. De hecho, solamente el teniente de los marines se mantuvo conmigo en la caminata. Los otros dos siempre andaban rezagados y al final del primer día uno estaba muy limado (y sollado entre las piernas además). Estos hombres estaban por la conquista del cruce por que creo que ni gozaron del paisaje espectacular que estábamos atravesando.

Desde hacía muchos años no encontraba tantos árboles caídos en el recorrido. Yo había hecho el cruce de Nombre de Dios a Boquerón en 11 horas y esta vez me tomó 16 horas en total. Tuve que tirar mucho machete para cruzar una docena de árboles caídos. También me toco cruzar un derrumbe que me dejó casi que una pared vertical de unos seis metros de ancho a través del camino. Estaba muy preocupada mientras cruzaba por esa cara de piedra y veía que cualquier desliz me haría caer largo antes de que parara de rodar. Fuera de eso, el camino estaba tan hermoso como siempre. Ya estoy listo para repetirlo una vez más.

28km Descalzo

Unas noches atrás me fui descalzo desde El Valle de Antón hasta Las Uvas, en la Interamericana, 28km de asfalto, de noche. No llevaba agua y solamente vestía un pantalón de correr y una camiseta de poliéster. Partí a las 11:00pm y llegué a Las Uvas a las 7:00am, parando a dormir como una hora. No dormí más por que al enfriarme mientras descansaba perdí calor corporal y no me quedo más remedio que reanudar mi peregrinar.

Aprendí varias cosas: a ese ritmo puedo hacer el Ultra Trail de Mont Blanc en 46 horas, dentro del tiempo de corte. Cuando se va lento, 4km por hora, el cuerpo no necesita mucho para mantenerse en movimiento. También, es mejor descansar durante el día, cuando el calor abrasa el cuerpo – durante la noche el frío hace incómodo el descanso.

Mis pies sufrieron muy poco en el trayecto. Al final terminé con una pequeña ampolla en cada pié, en el lado de afuera de cada talón, justo donde hacían contacto con el piso. Yo hubiese pensado que la ampolla debió salir en la parte de atrás del talón, pero estaba equivocado. El agua hizo muy agradable la superficie del asfalto, lo hacía casi sedoso.

Solamente tomé unos sorbos de agua en el camino. Había agua por muchas quebradas, pero, al final, tomé agua que se derramaba de unos tanques de abasto del IDAAN. No tomé mucho por que el chorro que caía era grande y no quería mojarme todo para evitar que me diera más frío. Creo que hubiese podido hacer todo el recorrido sin tomar nada de agua. Un poco más de agua haría más agradable el paseo, pero no era necesaria. Por un breve momento pensé que me iba a descompensar por falta de azúcar, pero el momento de nauseas pasó y pude seguir caminando sin mayor problema.

Voy a volver a hacer este paseo, pero la próxima vez me llevo las Vibram FiveFingers para no correrme el riesgo de cortarme los pies. Al pasar por las cantinas encontraba vidrios por el piso de las botellas que habían roto los borrachos. También me voy a llevar un bastón pequeño para no tener que enfrentarme con los perros de la calle con las manos vacías. Los perros fueron lo más incómodo de la caminata. Varios perros hicieron que se me erizaran los vellos y que la adrenalina me dejará con el corazón palpitando con fuerza. No es agradable tener que hacerle frente a tres perros agresivos a la misma vez. Es fácil asustarlos – sólo hay que levantar la mano como si tuviera una piedra y se alejan. Pero pronto regresan a seguir molestando.

Por último, llevar dinero para el desayuno en Las Uvas es esencial. Cuando llegué a Las Uvas solamente me tomé un vaso de agua mientras esperaba que Lorena, camino a Panamá, me recogiera. Un par de hojaldras con café hubiesen hecho de la espera algo más agradable.

20 Caminatas

Sendero Las Brujas

Las Brujas

Este año he caminado muy poco. Me la he pasado corriendo. Nunca pensé que correr ultras podría absorberme tanto. Lo peor del caso es que no creo que ya pueda cambiar mucho lo que voy a terminar haciendo este año. Por eso he decido hacer una pequeña lista de caminatas para recordar y agendar en mi lista a corto plazo.

  1. Río Boquerón (mi favorita)
  2. Río Indio (anual, nunca falla)
  3. Sendero Las Brujas, Coclé
  4. Sendero Los Quetzales, Chiriquí
  5. Peñas Blancas, Panamá
  6. La Encantada, Panamá
  7. Trans-Darién, San Blas y Darién
  8. Mamoní a Cartí, Panamá y San Blas
  9. Boca de Cupe a Cana, Darién
  10. Bajo de Mono a Punta Robalo, Chiriquí y Bocas del Toro
  11. Subir Cerro Bruja, Colón
  12. Volcán Barú, Chiriqí
  13. Camino Los Quetzales, Chiriquí
  14. Río Piedras, Colón
  15. Trans-Panamá, Panamá
  16. Madroño a Cangandí, Panamá y San Blas
  17. Río Cascajal, Panamá y Colón
  18. El Copecito a Limón, Parque Omar Torrijos, Coclé
  19. Cerro Brewster, Camino de Francis Drake
  20. Río Diablo, Panamá y San Blas
Tomaría 10 años completar esta lista con dos caminatas al año. Muchas de estás caminatas las hice antes de tener está bitácora y solamente tengo fotos de las viejas. Quiero repetirlas todas, y varias nuevas. Tengo más en mente, pero me falta tiempo.

Cerro Brewster

Camino Cangandí - Cerro Azul

Camino Cangandí - Cerro Azul

¿Has ido a Cerro Brewster? Así, con una pregunta inocua, comienzan las aventuras que me gustan. “No” le respondí a Caleb, “pero me encantaría ir”. Desde hace años esa cumbre ha estado en mi lista de lugares que visitar. Está fuera de los mapas, no hay caminos que te llevan a ese lugar, y, posiblemente, fue visitado por Sir Francis Drake hace mucho tiempo. Todos los elementos apuntan a una excelente caminata.

Luego de consultar los mapas aledaños encontré que puedo matar varios pájaros con una sola piedra. He estado intrigado por un sendero que aparece en el mapa de Río Mandinga. El sendero parte de Cangandí, en San Blas, y termina al borde del mapa, bajo, las nubes, con una nota que dice “Cerro Azul: 5km”. El sendero asciende el Río Cangandí hasta un punto donde se monta en una fila que sigue hasta la División Continental y continua, en teoría, hasta Cerro Azul. Parte de este sendero forma parte del límite del Parque Nacional Chagres y la Cuenca Hidrográfica del Canal de Panamá.

Los mapas que cubren Cerro Brewster no existen en el Tommy Guardia. Hasta el día de hoy, nunca han sido elaborados. Hay unos mapas digitales elaborados por un estudiante de cartografía y que son usados por la Autoridad del Canal. Pero estos mapas no están a disposición pública, desafortunadamente. Las curvas de elevación del área sin mapear se pueden ver en varios programas como Google Maps en el Internet, pero no tienen detalle ni nombres de lugares. Cerro Brewster está perdido en las nubes. Esto lo hace atractivo para una mini-aventura, para “salirnos del mapa”.

 

El Valle Trail 50km

Ruta 21km

Después de la carrera de este fin de semana he quedado pensando sobre maneras de marcar el sendero de la carrera. Hace años pensamos en promover un sendero como el  Trans-Panama para lo que era la Asociación de Turismo Ecológico usando un esquema como el de “Adopta tu hectárea” y lo llamamos el “Kilómetro Ecológico”. El proyecto jamás despego, pero sigo pensando que algo así sería factible para marcar de manera permanente la ruta de la carrera.

La ruta de El Valle Trail Race (EVTR) se presta para ser recorrida por secciones y vale la pena que quede marcada permanentemente para que todos la puedan recorrer cuando quieran, ya sea para entrenar, o para relajarse con la familia. Toda la ruta también puede recorrerse en bicicleta, aun que hay que tener un cierto grado de habilidad para hacer el recorrido completo en bicicleta. La Piedra Pintada es de las pocas partes que no he recorrido en bicicleta.

Sería fantástico encontrar patrocinadores para señalizar la ruta de la carrera y agregar variantes para tener todo un rango de distancias. De una vez podemos tener recorridos de 10, 15, 21, 30 y 50km que sirven para excursiones de un día y para travesías un poco más largas pernoctando. También permite que más gente se anime a visitar El Valle para hacer ultra fondos de entrenamiento para todo tipo de carreras.

Yo encuentro mucho más agradable correr por senderos que por la calle. Por suerte tengo la facilidad de visitar El Valle frecuentemente y aprovechar los senderos que están a disposición permanentemente. La mayoría de la gente no los conoce y no pueden fácilmente planear salidas para entrenar o relajarse al aire libre. Para muchos sería necesario un guía, pero esto no es muy factible para salir a correr como entrenamiento.

Opciones para marcar:

  • Tachuelas reflectivas: 
  • Cintas reflectivas 
  • Tachuelas reflectivas 3D 
  • Tiras reflectivas 
  • Pintura 
  • Otras Opciones
Tal vez las marcas de pintura de aceite, aplicadas con brocha, sean un buen inicio. Cerca de las carreras podemos poner las marcas reflectivas y luego recogerlas para volver a usarlas en otras rutas, o carreras. Me interesan mucho las reflectivas por que nos permitirían correr de noche, con linternas. Es muy divertido correr de noche, y es fresco. Caminar de noche por los senderos de El Valle, durante la luna llena, es espectacular, especialmente en el verano.

Balboa Patrol

Balboa Patrol

Balboa Patrol

En 1979 cruce el Darién, de norte a sur, con la Patrulla Balboa. Balboa Patrol, como le llamaron los Ingleses, era un grupo de 21 personas que intentaríamos seguir la ruta que uso Vasco Nuñez de Balboa para cruzar el Istmo de Panamá en 1913 y encontrar el Mar del Sur, que luego Magallanes cambiaría de nombre a Oceáno Pacífico. Eso fue un 25 de septiembre de 1513, ya hace casi 500 años atrás. Ahora pronto estaremos celebrando esos 500 años y Panamá ha formado una comisión para planear las actividades y celebraciones. Como esa Patrulla Balboa fue algo muy importante para mi en su momento, yo también voy a planear mi propia conmemoración: voy a volver a repetir ese viaje.

Hace rato que estoy acariciando la idea de regresar a cruzar el istmo y ahora he encontrado el motivo perfecto para ponerlo firmemente en mi calendario. En 1979 nos tomó 21 días hacer el cruce hasta Santa Fe de Darién. No creo que esta vez nos tome tanto tiempo por que ya no hay tanta selva como existía hace 32 años. De hecho, las últimas caminatas que hice por una ruta paralela a la de 1979 nos tomaron unos 9 días. Pero aún nos faltaba algo por caminar para llegar al Chucunaque: nosotros bajamos en piragua desde Canaán, una aldea emberá-wounan en el Río Membrillo. Tal vez si hubiésemos caminado lo que nos faltaba, habríamos caminado unos tres días más. Pero ya no valía la pena seguir caminando por que estábamos en territorio de tala y quema.

Patrulla Balboa

Cruzando el Río Surcuti

Ya no queda nada de bosque tropical entre la Vía Inter-Americana y el Río Chucunaque. Ese tramo nos tomó tres días para cruzar en el primer cruce. La última vez caminamos a través de potreros como unas cuatro horas para llegar a Metetí. ¿Me pregunto cuanto irá a quedar para el año 2013 cuando vayamos a hacer nuestro cruce celebratorio? Panamá definitivamente tiene mucho que celebrar y por eso inicia los festejos desde el 25 de septiembre del 2012 y sigue la fiesta hasta el 2013.

Yo celebraré cuando termine nuestro cruce y encuentre que todavía queda algo de bosque en pié. En nuestro cruce partimos de donde Mark Horton, un joven arqueólogo en ese año, pensaba que quedaba Acla. Acla fue el poblado desde donde partió Balboa a “descubrir” el Mar del Sur. Nuestro grupo inició desde una playa en San Blas y nos adentramos a la selva con rumbo sur, en busca de aventura. Encontramos mucha aventura en el camino: el resumen de nuestro recorrido ocupa 8 páginas en el libro Operation Drake, del Coronel John Blashford-Snell. He estado leyendo esa entrada en el libro para refrescar mi memoria sobre ese viaje. Buscando en el internet he encontrado unas imágenes que subió Alex Gill, radio-operador de nuestro pequeño grupo.

Ya tengo en mente un plan para desarrollar la segunda versión de la Patrulla Balboa. De verdad que me entusiasma la idea de apartar un par de semanas para caminar por la selva. Hace rato que no me desconecto por completo de este mundo para regresar a las raíces mas primordiales de nuestra humanidad, la vida nomádica por la naturaleza. Los escapes de fin de semana son meramente un ligero paliativo para mi alma primitiva. Varios años se me han pasado planeando volver a transitar Darién y ahora voy a apartar el tiempo a futuro para asegurar que se cumpla la aventura.

Operación Drake

Darien1979-Drake

Darien1979 - Operación Drake

Hace muchos años vino a Panamá una expedición Inglesa en la que participé junto con otros jóvenes panameños y del resto del mundo. Fue una experiencia que cambió mi vida, en particular me influenció una caminata a través del Darién que nos tomó 21 días completar. Lo que más me impresionó de esos 21 días fue lo contento que estuve con tan poca cosa, con tan solo lo que llevaba a mis espaldas y la compañía de buenos camaradas.

Esa experiencia fue algo de lo que hablé por mucho tiempo, fue un hito en mi vida. Hoy poco me acuerdo de esos días. De hecho, esta vez me acordé por que vi la foto adjunta. Pero pensaba en realidad en cómo las metas pasan y solamente queda la experiencia, algo por la línea de que la vida no es un destino, sino el camino mismo. Mientras más caigo en cuenta de esto, más me fijo destinos y metas por que la vida es lo transcurre entre medio.

Resulta que si uno no se fija metas, o destinos, todo el tiempo transcurre en el mismo lugar. De ser así llegaría a viejo habiendo vivido toda una vida sin cambios, confinado a unos cuantos metros cuadrados, con un conjunto de experiencias muy finitas. Por mucho tiempo me fue difícil ponerme grandes metas, mi atención era difícil de fijar en un sólo propósito.  Curiosamente, hoy me cuesta diversificar mi atención y me enfoco mucho en las ideas y metas que estoy trabajando. Fácilmente me fijo metas pensando en varios años por delante y me alegro cuando se están acercando. Ahora estoy a pocas semanas de Western States 100, y ya tengo al Ultra Trail de Mont Blanc a poco más de un año.

De cierta forma, estas dos experiencias, WS100 y UTMB, son la culminación de lo que inició en Operación Drake, una vida de aventura. Pienso en esto por que he estado ocupado con la idea de terminar estas carreras e imaginarme que queda después – ¿Qué es lo que uno recibe de estos eventos? Seguridad y experiencia: esa es la conclusión a la que he llegado. Uno recibe la satisfacción de haber cumplido una tarea. ¡Listo! ¿Ahora qué sigue? ¿Qué es lo próximo?