KLR 650

Desde junio del 2013 tengo una Kawasaki KLR 650 del 2006 que vino rodando desde Florida. El recuento de su viaje esta en Ride to Panamá. La moto vino armada y equipada para viajes de larga distancia y tenía 15,000 millas cuando la recibí. Ya le puse llantas nuevas, le cambié el aceite, la bujía, el coolant y le apreté todos los tornillos. Poco a poco he ido haciendo viajes cortos para ir aprendiendo las riendas de los viajes largos sobre dos ruedas.

He manejado hasta Bayano por el lado este de Panamá, visitado San Miguel en Pacora y el Río Gatún. Por el lado oeste he ido hasta Penonomé por atrás de El Valle, y me he metido por varios trillos entre Río Hato y El Valle. En mi primera vuelta por los trillos de Río Hato con las llantas gastadas que tenía la moto después de su viaje de 7,500 millas descubrí que no era una buena idea usar llantas lisas en senderos enlodados. Ahora tengo competencia para la bicicleta que ya tenía descuidada.

Mi auto ahora ha pasado ha ser vehículo ocasional. Estoy feliz con el ahorro de tiempo y combustible que ha venido como consecuencia del uso de mi vehículo de dos ruedas. En realidad ya tenía una moto pequeña, una Yamaha XTZ 125 que adquirí en un momento de desesperación con el tráfico en la ciudad. Pero llevaba años buscando la oportunidad de conseguir una KLR de segunda para llevarla en unos cuantos viajes de aventuras. Siempre he querido hacer turismo en bicicleta con mochilas pero el tiempo va pasando y las bicicletas son lentas comparadas con las motos. Así es que la moto es un compromiso: siguen siendo dos ruedas pero el tiempo de viaje se reduce enormemente.

Me encantaría, por ejemplo, manejar a San Gerardo de Rivas, en Costa Rica, subir el Chirripó a balazo y regresar. Igual lo podría hacer en auto, o en bus, pero en la moto gozaría más la manejada y me costaría una fracción de lo que me costaría manejar el Patrol hasta allá. La vuelta a Costa Rica ya la he hecho en auto. La manejada de Bocas a Gualaca en moto sería muy, muy divertida. Esa carretera está llena de curvas y desniveles, como un carrusel. Pero bueno, es cuestión de encontrar el tiempo y organizarme.

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