Nike Women’s Marathon 2012

Estaba en San Francisco para una reunión de socios del programa de punto de ventas que represento, Retail Pro, y me encontré que en Union Square, afuera del hotel, estaban colocando la tolda de Nike Women’s Marathon 2012. El domingo, poco antes de las 7:00am, estaba frente a la linea de partida esperando que iniciaran a correr toda esa gente, casi 30,000 corredores (entre el maratón, media distancia y caminantes). Después que pasaron un par de miles frente a mi me uní a la procesión y salí a correr como bandido entre la multitud.

Había revisado el recorrido en el sitio web y vi que iban a recorrer lo mejor de San Francisco. De verdad que no podía perderme la oportunidad de hacer ese recorrido. Por supuesto que no estaba preparado para correr un maratón, pero eso no sería difícil. No tenía apuro, ni siquiera tenía que terminar, y cuado quisiera podía abandonar sin preocupaciones de un DNF. ¿Qué mas podría pedir de semejante oportunidad? ¡Y no estaba pagando los $175 que me hubiese costado si me habrían dejado registrarme!

Inicié corriendo con calma, pero al poco rato estaba corriendo a 5:15 el kilómetro. El recorrido estaba plano, la temperatura agradable, corriendo por Front frente a los muelles y Fisherman’s Wharf. Aun que iba cómodo, ese ritmo no iba a ser sostenible para mi — no había entrenado para eso. La mayoría de mis corridas de entrenamiento están por los 6:00 min/km. ¡Qué diablos! Iba a ver cuanto aguantaba. Llegando al Parque del Presidio se acabo la fiesta, iniciaba la subida.

Nunca en mi vida había estado rodeado de tantas chicas, y estas estaban corriendo fácilmente más rápido que yo. A medida que pasaba el tiempo me iban dejando atrás. Pero siempre me alcanzaban más mujeres. No pensé que vería hombres entre los corredores, pero resulta que la carrera está abierta a todos: sólo es carrera de mujeres por nombre. Aún así, había mucho estrógeno en el aire esa mañana.

No era el único que estaba corriendo sin número. Pensé que podrían darme problema en las estaciones de apoyo y llevaba mi botella de mano por si acaso. Me trataron de lujo en todos los puntos de apoyo: me dieron agua, me ofrecían rellenar mi botella con Nuun, me daban Blok Shots, y me animaban como a todos los demás. Después de correr por Presidio salimos al mar. Al pasar por el Cliff House me acordé de la última vez que había estado allí con Lorena (hasta ayudé en un rescate de unos jóvenes que habían quedado atrapados en la pared cuando subió la marea).

Después que bajamos a la playa nos metimos al Golden Gate Park. Esa parte del recorrido fue, posiblemente, mi favorita. Pero me estaba matando porque era una subida interminable. Ahora estaba luchando por mantener mi ritmo cerca de los 6:00min/km y mi promedio estaba sufriendo. Hasta eso momento estaba cerca de 5:30min/km, pero ya era evidente que no iba a durar arriba de los 10km/hora por mucho tiempo. Estaba ansiando llegar a la milla 15 porque, supuestamente, los Hashers de SFH3 iban a estar repartiendo cerveza. ¡Qué desilusión me llevé cuando pasé las 15 millas!

Cuando salí del parque estaba llegando a los 26km y tenía unas ganas de parar. De hecho, paré. Pero me puse a pensar y decidí seguir porque podía parar más adelante si lo deseaba. Ahora venía un recorrido plano frente a la playa y podía ver a los californianos surfeando en las olas del Pacífico. En esta recta pude ver a los primeros corredores que ya venían cerrando su carrera. Entre ellos había un travesti que venía a balazo. Puede que  tuviese confundida, pero corría como todo un varón.

Al final de la playa venía otra subida. Esta ya me estaba llegando al alma. Yo pensé que iba a ser plana esta carrera: no lo es, para nada. Después de esta subida llegamos a otro parque: Lake Merced. Ibamos a darle toda la vuelta al lago antes de regresar a la playa para la recta final hacia la meta. En este lago me alcanzó la marca paso del grupo de los 4:20 — ya sabía que tenía que hacer si quería llegar en ese tiempo. Pero en realidad ese tiempo no estaba a mi alcance porque ella posiblemente había partido varios minutos después que yo. Igual, apreté el paso y los dejé atrás para no volver a verlos. La vuelta al lago fue muy agradable porque había un sendero de tierra alrededor que me permitió descansar las rodillas que ya estaban siendo el impacto del asfalto y el concreto.

Al terminar la vuelta al lago me tocó la última subida para regresar a la playa. Ya estaba claro que pronto terminaría esta corrida. ¡Qué felicidad regresar a la playa! Ya estaba a menos de 5km de la meta. Al poco rato pude ver las toldas de la meta al fondo de la calzada. En esa recta pasé por donde había un joven siendo atendido por unos paramédicos (pude escuchar “blackout”, se había desmayado). Ese era el segundo de esos casos que veía en un maratón.

Cuando vi a la multitud animándonos para que apretáramos el paso rumbo a la meta saqué mi cámara y comencé a tomar vídeo. Esta grabado cuando me sacaron del paseo a la meta. Habían observadores cuidando que los bandidos no cruzaran la meta. Llegué como a 100 metros de la meta antes que me detuvieran. ¡No me dieron mi collar después de correr toda la carrera, ni mi camiseta de Finisher! Qué decepción…

Terminé en 4:28 los 42km del Nike Women’s Marathon 2012. Voy a tener que ajustar mis expectativas para el Maratón de Panamá en diciembre. Quería 3:30 y clasificar para Boston, pero seré más objetivo y me conformaré con menos de 4 horas. Igual me voy a preparar para subir mi ritmo. Puedo correr rápido ahora mismo, pero no puedo mantener ese paso sin que el corazón se fatigue. Voy a ajustar mi entrenamiento con algo de corridas cuereadas para ver si puedo ajustar mis pulsaciones y poner el corazón a punto.

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