Ultra Trail du Mont Blanc 2012

¡Llegando a la meta!El Ultra Trail de Mont Blanc 2012 fue toda una escuela que me dejó muchas lecciones. Afortunadamente la pude terminar, en parte por que nos acortaron el recorrido a 103km en lugar de los 168km que nos habían prometido por causa de las condiciones climáticas durante la carrera. El recorrido modificado quedó todo dentro de Francia y no subimos nunca a mucho más de 2,000 metros. Aún así nos tocó una parte cubierta de nieve, bajo lluvia y, en lo alto, una nevada copiosa. Proporcionalmente, la elevación ganada durante el recorrido era igual a la del recorrido largo, siendo la carrera con más elevación por kilómetro que me ha tocado correr.

La partida fue muy emocionante, llena de gente, todos abultados en la plaza alrededor del globo de meta. Nos tocó ver la llegada de los finalistas del recorrido CCC que habían partido esa misma mañana a las 10:00am. Por ellos nos retrasaron aún más la partida, que había sido cambiada para las 7:00pm, pero valió la pena. Cuando hicieron la cuenta regresiva y partimos, quedamos dentro de una marea de gente que se fue moviendo lentamente hacia el globo de meta y, poco a poco, tomando velocidad. Tenía intenciones de correr con Luis Carlos Stoute, pero él arrancó muy rápido para lo que yo estaba dispuesto a esforzarme tan temprano en la carrera y me dejó atrás mientras yo tomada vídeo y fotos. Esa partida ha sido la partida más emocionante que he tenido, superando la partida de Nueva York por mucho.

A los minutos de estar corriendo, ya casi en las afueras del pueblo, tuve que hacer mi primera parada por que me había tomado un botellón de cerveza mientras esperaba la partida. Cuando regresé a correr ya quedaban pocos corredores detrás de mi. Al final del pueblo me encontré con un mesero que tenía una bandeja con cervezas (ya eran pocas) y aproveché para tomarme otra cerveza. Cuando terminé estoy seguro que estaba completamente en la cola de la carrera. Pensé que era una excelente posición para correr sin la presión de gente tratando de pasarme por los senderos. Iba a ser motivador hacer una carrera de menos a más, siempre avanzando un poco con respecto a los corredores que me acompañaban.

Lo primero que encontré es que tenía mucha ropa encima y me estaba mojando con mi propio sudor. Me quité la gorra que llevaba encima y la chaqueta de correr semipermeable. Al poco rato comenzó a llover y ahora me estaba mojando con el agua que caía. Decidí que mejor no me mojaba más de lo que ya estaba y me puse mi chaqueta impermeable de Gore-Tex para resguardarme. A estas alturas ya estaba oscureciendo y pronto debería sacar mi lámpara de cabeza. Habían tantos corredores que podía usar la luz de ellos para ver suficientemente bien. En general, encontré que los corredores de esta carrera, en especial los franceses, eran un grupo callado y no muy amistosos.

Paso por Estaciones
Estación

Posición

Tiempo

Distancia
Le Delevret

2436

2:33:46

13.60
Saint Gervais

2130

3:43:42

20.88
Saint Gervais

2144

3:45:17

20.88
Les Contamines

2243

5:41:28

30.69
La Balme

2163

7:47:09

38.82
Les Contamines Retour

1672

10:05:39

54.10
Bellevue

1610

13:38:18

66.87
Les Houches

1638

14:55:40

71.72
gare Planpraz

1610

17:23:24

81.11
Argentiere

1552

20:39:50

93.38
av Arrivee

1437

22:10:39

102.79
Meta

1434

22:16:26

103.79

El primer tramo era hasta Les Houches, y plano. Luego venía un ascenso hacia Le Delevret, el primero de muchos. Ya en Delevret me comentó un corredor que iba a abandonar en San Gervais por lo frío y mojado de las condiciones. Pensé que era un poco temprano para tomar una decisión como esa, pero lo podía entender. Yo estaba empapado debajo de mi capa impermeable (ya me había puesto el pantalón) y solamente el calor que generaba mi esfuerzo me mantenía caliente. Estaba contento por haber decidido cubrirme la planta de los pies con cinta adhesiva para ayudar a evitar que se me formaran ampollas por pie agrietado, que me sucede cuando corro con los pies mojados por mucho tiempo. Mi preocupación era que la cinta adhesiva por vieja, de 10 años atrás, no iba a aguantar todo el recorrido.

En St. Gervais me encontré con mi equipo de apoyo, Lorena, Carlitos y Ana Cecilia, por primera vez. Pasé por esta estación a balazo, algo que traté de hacer en todas las estaciones siguientes. Estaba seguro que con el paso tranquilo que llevaba no iba a tener mayores necesidades alimentarias. Incluso estaba pensando correr con poca agua por que no estaba sudando mucho ya. La mayor pérdida de agua era en el vapor de mi respiración. Decidí ir aligerando mi carga de la espalda y me fui tomando el agua de la vejiga en la mochila para dejarla vacía por lo que me faltaba de la carrera. De St. Gervais a Le Balme me tocaban 18km de subida casi continua.

En Les Contamines me volví a encontrar con mi grupo de apoyo. Luis Carlos estaba sacándome ventaja consistentemente y ya era obvio que no me lo iba a alcanzar nunca. Por suerte Carlitos tenía información del recorrido por que yo estaba corriendo sin ninguna idea de qué es lo que venía adelante y sus notas me permitían formar expectativas de lo que me iba a encontrar. Yo había preparado una batería para llevar conmigo durante la carrera, pero cuando cambiaron la ruta me dejaron sin esa ayuda. Lorena siempre quería que me cambiara las medias y me pusiera ropa seca, pero yo sabía que era por gusto por que me volvería a mojar inmediatamente.

De Les Contamines a Les Balmes la subida era empinada y sin descansos. Ya me había metido en ritmo tranquilo en las subidas, trepando con las manos en la espalda e inclinado hacia adelante para utilizar los glúteos y descansar los muslos. Los que usaban bastones me pasaban, pero yo siempre volvía a correr en cualquier pendiente leve que aparecía y estaba ganando posiciones consistentemente. Literalmente, estaba descansando en las subidas con mis pasos largos y constantes. Todo el tiempo tenía mi respiración y mis pulsaciones a un ritmo cómodo.

Al llegar a Les Balmes me encontré con una fogata inmensa y mucha gente secándose y descansando. Yo busqué un plato de sopa caliente y me senté junto al fuego un rato. Ese plato me cayó tan bien que me fui a buscar otro. Había un oriental que estaba secando sus medias en el fuego. Después de mi segundo plato de sopa partí a continuar con la trepada. Faltaban otros kilómetros para llegar a coronar esta subida. Poco a poco me fui encontrando con nieve, y la lluvia que caía se estaba convirtiendo en nieve copiosa.

Esta sección me fue preocupando por que la visibilidad estaba muy limitada, el piso muy mojado, y mis anteojos se habían empañado tanto que tuve que correr sin ellos. Decidí que apretaría lo más que pudiera para salir de esta zona lo antes posible. Por suerte había optado por correr con unas medias de lana gruesas que me mantenía cómodos los pies aún cuando estuviesen mojados, empapados por los charcos de agua helada. Por fortuna ahora venía una bajada larga, de casi 15km que me iba a permitir correr rápido y ganar muchas posiciones.

Cuando regresé a Les Contamines me contó Carlitos que había tenido un segmento buenísimo. ¡Lo que hace la preocupación! De verdad que había estado asustado arriba de esa montaña. Todavía me quedaban capas calientes que ponerme, arriba y abajo, pero no iba a ser muy agradable vestirme debajo de esa nevada. Las posiciones que gané en la subida las recuperé con creces en la bajada desde Les Balmes. Mi grupo de apoyo había pasado una noche horrorosa, mojados y fríos, esperando que regresara a verlos. Ya casi amanecía y me sentía tranquilo y sin sueño. Nuevamente pasé por la estación lo más rápido posible por que me enfriaba mucho cuando paraba. Ya había pasado la mitad de la carrera en 10:05 horas.

Ya me sentía tranquilo con mi plan de carrera. Lo que estaba haciendo estaba funcionando y solamente me quedaba seguir aplicando la misma fórmula. En está sección fui víctima de mi propio entusiasmo por desconocer el recorrido. Al final de la subida volví a apretar en la bajada, pasando mucha gente. Pero cuando llegué abajo encontré que faltaba otra subida, más grande que la primera. Yo había contado con la estación para tener un pequeño descanso y recuperar el aire. Me tocó hacer una parada a media subida por que no podía volver a bajar mis pulsaciones. Aproveché para comer algo y creo que esto era parte del problema. Para ir rápido tengo que estar bien alimentado. Desde este punto en adelante fui más juicioso con mi ingestión de carbohidratos. Carlitos me había pasado un frasco de gel Vitargo que Luis Carlos llevaba preparado y me encantó ese gel.

Al finalizar la subida a Bellevue bajé con más cuidado para no pasarme de revoluciones y poder mantener mi marcha constante. Ya veía que la mayoría de la gente a mi alrededor estaban cansándose y se dedicaban a caminar la mayoría del tiempo. Poco a poco fui encontrando un grupo de gente que estaban progresando a mi ritmo y, juntos, fuimos avanzando a través de los corredores más lentos.

Cuando bajé de Bellevue a Les Houche, Carlitos me dijo que no los volvería a ver hasta la meta. Ya me faltaba correr solamente un maratón para terminar mi odisea. Me senté un rato a descansar mientras Lorena me buscaba sopa caliente, que era lo que más me provocaba. Luis Carlos estaba casi una hora por delante mío, había 400 corredores entre nosotros. ¡Qué buena carrera estaba haciendo LC!

Le dejé mi lámpara principal a Lorena y partí en busca de la meta. Ya solamente me quedaban unas 8 horas por delante si mantenía el paso. El clima había mejorado mucho, y me lamentaba que hubiesen acortado la carrera. Después de tanto tiempo queriendo hacerle frente a este gran reto, me había tocado una carrera relativamente fácil. Dentro de cuatro horas estaría pensando que era afortunado en solamente tener que hacer la carrera corta, y ¡qué suerte que no tendría que pasar otra noche a la intemperíe!

La cinta adhesiva de mis pie derecho se había soltado y ya sentía el pinchazo que indicaba que tenía una arruga severa en la planta del pie. Por suerte estaba cerca de terminar. Si estuviera haciendo el recorrido largo, ahora mismo solamente llevaría la mitad exacta de la carrera y me quedarían unas 20 horas por delante con ese pie molestando. Lección aprendida: cinta adhesiva nueva la próxima vez. Voy a probar con Duct Tape en mi próximo fondo largo.

Esta parte de la carrera sería la que más gozaría. Finalmente me encontré con gente de buen humor, hablé con unos ingleses y me contaron de las ultras de su país. También me tocaron varios españoles de compañía por un tramo largo. Tal vez el hecho de que ya estaba agradable el día le había dado ánimo a los corredores y estaban más dispuestos a fraternizar. Esta es una diferencia notoria con las carreras en los Estados Unidos, pero creo que en parte es por que la mayoría de la gente en esta carrera hablan lenguas disimiles.

Después de La Tines venía una subida larga por el costado de una montaña. La subida tenía una pendiente considerable y unos escalones inmensos. Podía ver que adelante de mi iba alguien torcido de lado, como se ponen algunos corredores al final de los ultras y los maratones – llevaba uno de sus bastones doblados. Cuando alcancé al corredor que iba doblado, para mi asombro, era Luis Carlos. Me contó que tenía varias horas con esta condición y que estaba empeorando. Había dejado sus bastones en una estación y los había perdido. Estaba de buen humor, y dispuesto a continuar hasta donde llegara. No entiendo que pasó por que Luis Carlos había entrenado con mucho esmero y su espalda jamás había sido causa de molestia.

A esta altura mi carrera estaba casi completaba. Había superado la última subida y ahora venía una bajada larga hacia Argentiere, desde donde solamente tendría 10km separándome de la meta, la mayoría en bajada. Me propuse correr todo lo que quedaba si estaba plano o bajando. Cuando llegué a la estación pasé casi sin parar. Me demoré lo que tomó rellenar mi botella y partí a buscar mi chaqueta de “Finisher”.

Me sorprendió que hasta esta estación casi no había visto mujeres. Ahora me las estaba pasando, todas habían estados adelante de mi. Las mujeres que corrían esta carrera vinieron muy bien preparadas. Yo estaba pasando a corredores consistentemente por que ya la mayoría caminaba. Mi paso no era rápido, pero estaba corriendo con buena constancia. Algunos corredores corrían rápido y luego caminaban un rato. Eventualmente mi constancia los iba dejando atrás. Así transcurrió mi último tramo de carrera hasta que pude ver las edificaciones de Chamonix. ¡Ya tenía esta carrera en el bolsillo!

Cuando entré al pueblo me encontré con mi esposa, mi hermano y su esposa, Carlitos y Ana Cecilia (preocupada por Luis Carlos). Yo apreté apurado por cruzar esa meta y parar de correr finalmente. El pueblo estaba repleto de gente haciendo barra y aplaudiendo. El locutor anunciaba mi llegada, ¡qué emoción! 

 

 

Autor: Irving Bennett

Siempre listo.

6 opiniones en “Ultra Trail du Mont Blanc 2012”

  1. Hola Rompy, te felicito por el logro alcanzado, que bueno es ver a uno de los nuestros completar un evento tan exigente. Que te parece si hacemos un video de esto? me parece que es interesante dejar plasmado este logro y así estimular a otros. me avisas, con mucho gusto lo editaría. Saludos. Richie.

  2. Wooooo, Rompy.. Ya corri UTMB contigo. En definitivas MontBlanc es para especies ultrahumanas, las pendientes no me las puedo imaginar menos que interminables. FELICIDADES amigo..otra vez nos hiciste vivir a tu crew in pty. cada kilometro y saltamos contigo cuando se posteo tu tiempo en META..! Ahora: tomate todas las pintas que te apetescan, come todos los dulces y helados posibles. Y alla nos vemos EVTR.. Un fuerte abrazo.

  3. Mil felicidades Rompy, la verdad se me puso la carne de gallina siguiendo la prueba, la UTMB es lo máximo y parecía un sueño veros ahí a LC, tu hermano y tu, rodeados de antipáticos franceses jajaja (se de que hablo por mi amigo de entrenos),…Este año no estaré en El Valle porque voy a preparar la Maraton de Diciembre, pero tengo claro que en pocos años ya mi cuerpo estará mas preparado y definitivamente el trillo me fascina. Será un placer hacer alguna prueba contigo, aunque mis cervezas te las tomas tu porque yo con 1 acabaría ya tirado en el piso en el km1 jajajaja
    Abrazos
    FER

    1. Hola Fer, gracias por tu apoyo. Hace rato no corremos juntos. Debemos hacer unos fondos uno de estos fines de semana. Yo también participaré en el maratón este año, pero, por supuesto, estaré en la parte de atrás del pelotón. Como siempre, voy a correr con calma la primera parte.

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