Corriendo de Bijao a El Valle

Esta Semana Santa corrí mucho. El Viernes Santo corrimos desde Bijao, en la playa, hasta El Valle de Antón. Aún no he medido exactamente cuanto fue, pero nos tardó 3:30 para completar lo que calculo que estaba cerca de 30km. Roger y yo salimos a las 4:30am y llegamos a El Valle a las 9:00am. Por suerte había una buena luna a esa hora y nos ayudó bastante por los tramos donde no había luz en la calle.

El principio del recorrido es bastante plano y luego va haciendo una inexorable trepada hasta los 850 metros antes de bajar a El Valle, a 560 metros. Los primeros 6 kilómetros fueron de asfalto, saliendo de Bijao hasta un kilómetro adentro después de la entrada de Las Guías. Luego el terreno es de una tosca bien compactada, muy cómoda para correr. Acaban de pasarle cuchilla al camino hasta la altura de El Macano. Se han tirado uno de los mejores caminos para bicicleta que hemos gozado por muchos años en El Reto del Indio. Ahora mismo pueden subir los autos 4×4 hasta El Valle sin ningún problema.

Poco después de pasar El Limón vimos la salida del sol. ¡Fue un amanecer espectacular corriendo con mi hermano! Creo que eran casi las 6:00am cuando el sol logró despegarse del horizonte para brillar como una orbe completa. Por suerte solamente nos quedaban un par de horas más que recorrer bajo su calor. El fresco de la mañana y una suave brisa nos mantuvo a una temperatura cómoda. Ambos llevamos dos botellas cada uno, yo llevaba agua solamente y Roger llevaba una mezcla de Gatorade, o algo similar. Yo terminé tomando 4 botellas hasta la casa y Roger llegó con el equivalente a casi una botella. Ese hermano mío es un camello. Los dos tomamos cuando nos da sed, pero a él, sencillamente, le da menos sed que a mi. Ya en la casa, cual camello, Roger procede a rehidratarse con unos 4 vasos de agua, o más. Tengo curiosidad por ver cuantas botellas de agua se va a tomar Roger en Miwok 100km.

Esta vez me pude mantener junto con Roger hasta el final. Por supuesto que mi hermano iba muchos más cómodo que yo, pero no se vio obligado a dejarme atrás para no comprometer su entrenamiento, como sucedió el fin de semana anterior. Estoy seguro que me ayudó mucho el entrenamiento de La Yeguada para este fondo de Viernes Santo. El sábado amaneció y pronto salí a correr por La India Dormida hasta Altos de La Estancia, siguiendo el recorrido que hice con Ernesto Durán hace poco. Regresé por la calle de Altos de La Estancia y la encontré casi toda pavimentada. De verdad que poco a poco están eliminando todos los caminos de tierra que hemos gozado en bicicleta por tantos años. El progreso está rodeando a los moradores que rodean El Valle de Antón.

Me sentí muy bien el sábado haciendo un fondo seguido del primero. Justo 2 semanas antes de nuestra carrera en California estoy sintiéndome casi cómodo. Pero esto solamente es una ilusión por que no he pasado de las 6 horas corriendo a ritmo sostenido. No he podido perder el peso que quiero quitarme de encima. Estos fines de semana familiares siempre están acompañados de buena comida y algo de beber. Si deseo correr en 165 libras dentro de 2 semanas tengo que hacer un gran esfuerzo para quitarme las 5 libras que me hacen falta para ir más liviano a batallar con los 3,350 metros de ascenso de Miwok.

Autor: Irving Bennett

Siempre listo.

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