JJ100, WS 100 y UTMB

Finalmente logré correr el ultramaratón American River 50. Crucé la meta en 10:10:54, según el reloj oficial. Partimos 7 panameños juntos y todos lograron cruzar la meta de acuerdo con sus expectativas. Ha sido muy emocionante leer y escuchar sobre las experiencias de Nicolas García, Carlos Retally, Iris Regalado, Margaret Von Sanger, Lizbet Ramirez, y mi hermano Roger. Yo había estado muy ocupado, hasta ahora, y no me podido sentar a escribir nada sobre esa experiencia. Pero mientras pensaba sobre esa carrera, y trabajaba, mi interés me ha llevado a explorar las posibilidades que se me han abierto: el Western States 100 y el Ultratour du Mont Blanc. Ambas carreras requieren de experiencia previa para poder registrarse.

El tiempo que hice en el AR50 me permite registrarme para la lotería del WS 100 del 2011. Para el UTMB necesito acumular 4 puntos para probar que tengo experiencia previa. Por años he estado leyendo del WS 100, y el UTMB apareció en mi radar hace poco, pero ambas experiencias parecían estar fuera de mi alcance: no contaba con el fondo, ni la voluntad, para participar en eventos de esa magnitud. Correr 160 kilómetros o más pone al cuerpo frente a pruebas extremas, lo lleva al límite, y pone en peligro ciertas funciones vitales del cuerpo – no es relajo. Y yo siempre he sido muy relajado para esa clase de compromisos… Pero mientras más he tratado de acabar con mi cuerpo, más resistente se ha vuelto. Parece que la naturaleza casi que nos ha hecho a prueba de nosotros mismos.

El Javelina Jundred (JJ100) lo he encontrado mientras pensaba en los dos eventos que mencioné anteriormente. Este evento me puede dar 3 puntos adicionales al AR50 para completar mi prueba de experiencia para el UTMB. El Javelina Jundred es una carrera relativamente plana, en el desierto de Arizona, que parece apropiada para mi primer intento de terminar una carrera de 160 kilómetros. Lo bueno es que tiene premios para los que se rajan a los 100 kms. – para consolarlos. También tienen premios para el mejor disfraz, y el / la mejor virgen en terminar la carrera. Casi que me atrevo a apostar que los organizadores de esa carrera son Hashers.

Entrenando para el American River he redescubierto cuanto me gusta correr por el sólo hecho de correr. Al entrenar para esa carrera me concentré en pasar tiempo corriendo, pero sin tener metas específicas que cumplir. También me la pasé corriendo por los senderos disponibles cerca de mi casa, y he encontrado que hay muchos, y que son sumamente agradables. He cruzado un umbral a través de un estrecho cañón para descubrir un valle inmenso por delante. El mundo realmente se me ha hecho más pequeño al completar este último evento.

Caminar, bicicletear y correr por muchas horas es sencillo cuando uno se mantiene dentro de un ritmo cómodo. Es cuestión de solamente bajar la marcha para llegar lejos: los motores de los fórmula 1 duran una carrera nada más por que los llevan a tope, y los motores de las mulas duran cientos de miles de kilómetros por que los llevan dentro de su rango de trabajo.  Ir lejos es cuestión de moverse hacia adelante, sin prisa, pero sin pausa, tenaz y perserverantemente empujar un paso más a cada instante.

Tal vez si hubiese hecho algo de ejercicio en toda esta semana habría estado muy cansado para pensar en estas cosas, pero por trabajo, y por que era lo adecuado, he tenido unos días completamente sedentarios. A partir de mañana, hoy ya hace mucho sol, inicia la persecución de mis próximos retos: el Javelina Jundred y el Ironman de Cozumel 2010. El Ironman va a caer solito (aun que no lo puedo descuidar) mientras paso las horas moviéndome y moviéndome persistentemente.  De paso metemos la 55o Vuelta a Colón para nadar un poco. A darle al cuero hasta que aguante…

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