Reporte del Maratón

Ya descansé de mi maratón de esta mañana. Corrí los 42.195 kilómetros del Maratón de Panamá en 3:33:13 segundos. Estaba buscando hacer 3:30 minutos, pero no tengo ninguna queja del tiempo que logré. Ha sido el mejor tiempo que he logrado en un maratón y es muy meritorio haber logrado ese tiempo en el Maratón de Panamá, que es un maratón muy difícil por lo alto de la temperatura. Por suerte este año iniciamos más temprano que en otros años, partiendo poco después de las 5:00am.

La primera mitad del maratón la corrí un poco más rápido de lo que tenía planeado, cruzando los primeros 21 kilómetros en 1:42. Mi intención era correr el maratón a un paso constante. Si hubiese logrado seguir mi plan, debí haber cruzado la mitad de la carrera en 1:45. Pero por más que traté de mantenerme a un paso de 4:55 minutos por kilómetro, frecuentemente mi gps me estaba marcando 4:40 por kilómetro. No estoy seguro que me hubiese ido mejor de haber corrido una carrera distinta apegándome a mi plan. La segunda mitad nos tocó con un sol bastante caliente. El cielo estaba completamente despejado y el calor pronto fue haciendo que mi paso se subiera por encima de los 5:00 minutos por kilómetro. Por suerte encontré bastante sombra por el area de Balboa, pero no suficiente.

Cuando venía de vuelta estaba luchando por mantener mi paso con un 5 por delante de los segundos. Ya después de pasar los 30 kilómetros pasé por una verdadera batalla de voluntadad para mantener el esfuerzo de seguir a una marcha que estuviera cerca de 5:00 por kilómetro. Ya no estaba tomándome el agua, me la estaba hechando encima para mantener mi temperatura corporal baja. Por suerte este año la hidratación estaba mejor que nunca y, de hecho, pasaba muchos puntos de hidratación de largo por que ya me había dado cuenta que habían cantidades de puestos de hidratación a lo largo de la ruta. El único lugar donde la hidratación estaba escasa era en el viaducto de Punta Paitilla a Costa del Este, y esto era por falta de espacio. El Club Corredores del Istmo se merece aplausos por haber realizado tan excelente trabajo de apoyo a los corredores.

Cuando regresé a la cinta costera ya estaba dentro de una carrera que podía manejar. Las pantorrillas se me estaban apretando pero ya podía sentir la felicidad de entrar dentro de 3:3x al final de la carrera. También ya sabía que la miseria de los últimos kilómetros del maratón estaba llegando a su fin. Logré encontrar recursos para ir apretando el paso poco a poco. Ya comenzaba a sentir el cosquilleo que produce entrar a un ritmo donde la lactosa se va acumulando en las piernas y la respiración se torna laboriosa. Hasta ese momento había estado cómodo con la respiración por más de 35 kilómetros. Cuando llegué a Punta Paitilla ya estaba seguro que entraría en un buen tiempo. Traté de apretar todo lo que podía y aceleré hasta un paso de 4:20 por kilómetro. Venía resoplando como un caballo de cuarto de milla. El esfuerzo lo pude mantener hasta el paso elevado justo antes de Multiplaza. Para ese momento ya se había pasado los 3:30 y no tenía motivación para seguir maltratándome. Bajé mi paso a 4:40 y entré por la meta en mi mejor tiempo.

Como notas posteriores, viendo los resultados de mi Garmin 301, logré seguir mi plan mucho mejor de lo que había pensado, hasta que el sol me calentó. El primer cuarto lo corrí a 4:52 de promedio, el segundo a 4:55 (clavado en mi objetivo), el tercero a 5:01 de promedio, y el último cuarto a 6:00 minutos por kilómetro de promedio. Me estaba descosiendo rápidamente y luchando por mantenerme entero. Alguién había pisado el hilo que me mantenía todo entero y mientras más corría, menos hilo quedaba para mantenerme en una pieza. Increible lo que hace la tecnología moderna…

Cuando llegué a la meta, lo primero que quería era una cerveza. Yo sabía que el Hash estaba lleno de cervezas, pero todos estaban apoyando a los 5 equipos del Hash que estaban corriendo en los relevos. Me tomó 1 hora llegar a mi primera cerveza. Y después de esa primera cerveza, las neveras fueron llegando en estampida. Definitivamente que éramos el grupo que mejor la estábamos pasando en la meta. Los triatletas llegaron, se estiraron y se fueron a montar bicicleta. ¡Que dedicación! Nosotros nos dedicamos a joder la paciencia hasta que se acabaron las cervezas. En ese momento yo me fui para mi casa con mi mujer y mis hijos, pero la mayoría del Hash se fue a sequir la parranda en una piscina llena de cerveza fría. Ya mis energías no daban para tanto.

0 comentarios sobre “Reporte del Maratón

  1. Felicidades! yo respeto a todos los que corren maratones, iron man, etc. No se si en algún momento estare en condiciones de hacerlo.
    El año pasado mi esposo y yo comenzamos a hacer un poco más de hiking, tambien bicicleta y este año estamos corriendo. Asi que estamos haciendo un poco de las tres cosas todas las semanas. Los dos nos sentimos super bien y aunque no se si haremos maratones algún día, lo que si es seguro es que queremos mantenernos en este ritmo de ejercicio, pues nos hace mucho bien. Siempre disfruto pasar por tu blog. Saludos!

  2. ¡Gracias Cloti! Por mucho tiempo ni se me ocurría correr maratones. Hasta 21 kilómetros era una distancia que manejaba cómodamente y me daba pereza todo el entrenamiento para poder correr los 42 kilómetros de un maratón. Pero un buen día decidí que ya era hora de ser un poco más serio y que el maratón era una meta motivadora. Ahora correr maratones me parece algo sencillo, ni siguiera estoy seguro por qué esperé tanto tiempo para correr uno. No resultó tan difícil como esperaba. Pero se comienza poco a poco, por el principio.

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