Titanio, mi metal favorito

Tabla periódica
El titanio es mi metal favorito, y casi un objeto de atracción compulsiva. Es un super metal, impervio al óxido y los ácidos, de una gran dureza pero a la vez flexible. Es especialmente práctico en aplicaciones donde el ahorro de peso es crucial, como en caminatas donde hay que cargarlo todo en la espalda. Su mayor inconveniente: es difícil trabajarlo y por eso es caro. El titanio tiene la mayor relación de fuerza vs. peso de todos los metales, es tan fuerte como el acero, pero pesa 45% menos.

Ayer, mientras me inscribía para el Cruce de Lagarto 2008, me encontré con una piña XTR de titanio a un precio irresistible – era claro que estaba mal el precio. Ya está instalada en mi bicicleta y me ha ahorrado 100 gramos, casi 1/4 de libra del peso de mi bicicleta. En la mayoría de los casos, el ahorro en peso no justifica la diferencia en precio que uno paga por el titanio. Siendo objetivo, no vale la pena comprar artículos de titanio para la gran mayoría de sus aplicaciones. Es mejor dejarlo para aviones de combate y vehículos espaciales. Pero eso no le quita la atracción fatal al bendito metal.

Yo cargo mi antídoto para el titanio siempre conmigo: una cuchilla de titanio que siempre cargo en mi bolsillo trasero. Asi puedo tocar titanio cada vez que me siento bajo la influencia de su atracción y aliviar los síntomas que de otra forma podrían obnubilar mi juicio cuando me confronto con un artículo de titanio que tiene una etiqueta con un precio irrazonable. El titanio me hace comprender a las personas que sienten atracción por las cosas brillantes como el oro, el platino y los diamantes. Pero el platino no brilla y tiene un color gris claro bastante modesto.

Autor: Irving Bennett

Siempre listo.

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