Campamento en La Yeguada

Paella en La YeguadaNuestro campamento en La Yeguada resultó ser toda una congregación. Contamos 17 toldas entre las de nuestra familia y la de nuestros amigos. Entre los que fuimos de nuestra familia sumamos 20 personas, de las cuales la mayoría eran nuestros hijos. Nuestro amigo Iñaki llevó a su hija de 2 meses, que por ahora puede ser la más jóven en visitar La Yeguada. Hace un par de años nosotros llevamos a Laura cuando tenía 4 meses.

Como todas nuestras reuniones familiares, la comida jugó un papel importante. Nosotros nos organizamos siempre encargando a alguna de las familias de la cena y el desayuno del día. De esa forma es más fácil organizar las comidas y solamente un grupo trabaja cada día para las comidas del resto. huevos rancherosAfortunadamente, todos nuestros familiares pueden cocinar bastante bien, inclusive en medio del monte. La primera noche yo cociné una paella valenciana, con chorizo y pollo. La paella quedó tan cargada que hubo paella para varios días, aún después de convidar a los vecinos. Y los desayunos no se quedaron atrás tampoco. Roger cocinó unos huevos rancheros que quedarón excelentes: ¡picaban y repicaban!

En las noches la guitarrada nos mantuvo despiertos hasta altas horas de la noche. Richard nos tocó parte de su buen repertorio de canciones. Bolito lo acompañó. E Iñaki encantó a todos con su gran voz. Los niños se encargaron de despertar a todos temprano, para que nadie se perdiera ni un momento del día. Lo bueno de tener tantos niños en el campamento es que entre ellos se entretienen y se cuidan. No era hasta que el hambre les asediaba que volvían a aparecer. Las fotos del campamento están aquí.

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