Club Correcaminos

Cerro Cabra

Corriendo Cerro Cabra

Hace mucho tiempo las carreras de Corredores del Istmo eran eventos muy sencillos. Los corredores se reunían y escogían la junta directiva. Ya existía un calendario preestablecido de carreras que tenían una cierta lógica: las distancias iban en ascenso, en ciclos, hasta llegar al maratón en diciembre. Se corría cada tres semanas, aproximadamente.

Los días de las carreras llegaban los encargados de ese evento: Alan Jones se encargaba siempre del tiempo de la carrera, un par más se encargaban de la hidratación, y, si era algo complicada la carrera, tal vez otros voluntarios también participaban. Todos los corredores teníamos nuestro número vitalicio adquirido cuando participabas en la primera carrera. El mío fue el 900 por más de 15 años. Para las carreras cada quien llegaba con su número puesto. Al finalizar la carrera, si querías, le pagabas 50 centavos a Alan y te imprimían un certificado del tiempo. Era algo sencillo el esquema, pero muy funcional.

Hoy día tenemos un calendario muy nutrido de eventos organizados por diversos clubes. Todos requieren de inscripción por adelantado, cuestan mucho más, y también esperamos más a cambio. Ahora cada evento tiene sus patrocinadores, meta personalizada, vallas de llegada, podio para entrega de trofeos, y hasta dinero en efectivo para los ganadores. Antes, el premio venía al final del año: el honor de acumular más puntos a través de las corridas de todo el año. Solo unos cuantos eventos, como el maratón tenían verdaderos trofeos y más apoyo de entidades, como motos de policía y ambulancias. Verdaderamente que hemos avanzado en la calidad de nuestros eventos deportivos.

Pero yo extraño la sencillez de esos días. Eramos un grupo más unido de corredores, éramos muchos menos, algo como los triatlonistas de hoy. Además, cada vez prefiero correr sobre superficies no pavimentadas. Por esto me atrae la noción de que debemos formar un nuevo club, muy sencillo, para organizar un pequeño calendario de carreras de montaña. Debemos formar el Club Correcaminos de Panamá. Podemos organizar varias carreras sencillas, tanto locales como fuera de la ciudad.

Hay muchos senderos cerca de la ciudad por donde correr: Camino de Plantación, Camino del Oleoducto, el camino de las antenas, el camino de Chivo Chivo, senderos del Parque Metropolitano, y Cerro Cabra. En Cerro Cabra podemos organizar una verdadera carrera de montaña: 500 metros de ascenso en 2 kilómetros, brutal – corres hacia arriba, tocas una campana y bajas a toda máquina. Fuera de la ciudad está Pacora, Cerro Azul, Mamoní, Arraiján, Chorrera, Veracruz, Sardinilla, Boquerón. ¡Sobrán lugares!

Ya los ultracorredores (Luis Carlos Stoute, Carlos Rettally, Margaret Von Sanger, Iris Regalado, Lizbeth Ramiréz, George Shoemaker, Fernando Revuelta, y otros) tienen un grupo bien unido. Estoy seguro que hay más que están adquiriendo el gusto por correr fuera de las calles, sin el ruído de los carros, sus olores tóxicos, y el peligro que representan. Los dos eventos de El Valle han probado que la gente está dispuesta a participar en esta clase de eventos, llenando la versión 2009 y la versión 2010 de El Valle Trail Race.

Ahora, con las herramientas de comunicación modernas, el correo electrónico, Facebook y los sitios web, podemos organizarnos para crear un calendario de unas 4 a 6 carreras al año. No todas tienen que ser super producciones como la de El Valle. Varias pueden ser eventos sencillos: una raya en el piso, un cronómetro y una cámara. Si se puede hacer algo más sofisticado, amén, pero no hace falta. Estoy seguro que varios ya tienen sus gavetas llenas de camisetas de tantas carreras en las que han participado. Panamá Hash House Harriers organiza corridas todos los lunes a las 6:00pm, llueve, truene, y/o caigan relámpagos. Además organizan Hash Familiares fuera de la ciudad varias veces al año. No es complicado organizar unas cuantas corridas por los senderos de Panamá.

Como en la película “Campos de Sueños” con Kevin Costner: si lo construyes la gente llegará. Ya tenemos las semillas, solamente hay que plantar y los corredores de montaña nacerán, y llegarán a correr por los senderos que marquemos. ¡Ya lo han hecho!

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Panama Canal Triathlon 2010

Este fin de semana, por tercera vez consecutiva, participé en el Panama Canal Triathlon, un evento clase Ironman 70.3, o un medio Ironman. He quedado impresionado por lo alto del nivel de los triatletas nacionales que cada vez son más, y más rápidos. Como siempre, quede muy en la cola de los que completaron el evento. Pero, a pesar de haber entrenado muy poco, mejore en un minuto mi tiempo total, principalmente por lo rápido de mi transición de la bicicleta a la corrida.

En la nadada hice 3 minutos más que el año pasado, en la bicicleta hice 10 minutos más, y en la corrida hice 10 minutos menos. Claramente, mi mejoría estaba en las transiciones. Hubiese hecho una mejor transición de la nadada a la bicicleta, pero cuando salí de la natación ya habían botado el agua para enjuagarse los piés y perdí tiempo buscando como quitarme la arena de los piés. No había llevado medias, a propósito, y haber pedaleado lleno de arena hubiese sido un martirio.

En la nadada este año quedé sin nadie que me remolcara y me ayudara a hacer más fácil ese recorrido. No pensé en eso cuando me acomodé en la partida y, por estar hacia un costado, no me pude enganchar con nadie. Por primera vez en más de diez años me toco nadar solo, íngrimo, y valerme de mi propio esfuerzo para completar los 1900 metros de natación. ¡Qué error! Hice mi peor tiempo en toda la historia de mis nadadas… Pensé que había salido de último del agua, pero luego me pasaron unos cuantos en la bicicleta y me di cuenta que no era así.

En la bicicleta quedé solo por la mayoría del recorrido, sin nadie por delante que me pudiera alcanzar. No fue hasta la segunda vuelta de Gamboa que me pude pasar a algún otro competidor. De los que me pasaron al salir del agua solamente me volví a pasar a Charles Vick, de los Estados Unidos. Estoy muy lento en la bicicleta. Tengo que regresar a pedalear más frecuentemente si deseo mejorar mi tiempo en Cozumel este año. Me impresionó mucho ver a los ciclistas punteros volando en sus bicicletas especializadas, aerodinámicas, impulsadas por esas máquinas humanas. Yo me mantuve a un ritmo muy cómodo para dejar algo de fuerzas para la corrida.

Cuando llegué a la calzada, ya los ganadores habían cruzado la meta. A mi todavía me faltaban 21 kilómetros por correr. Honestamente, no tenía ganas de recorrer esa distancia bajo el sol abrasador que estaba brillando en el cielo. Pero no quedaba otra, la opción de parar no está en mi programa. Me llené de valor y pensé que al menos este año iba a contar con la excelente hidratación que nos tenían planeados los clubes de triatlón locales. También me animé al saber que me iba a tocar disfrutar de ver a todos los otros competidores compartiendo mi miseria. Además tenía esperanzas de alcanzarme a varios competidores que se iban a desmoronar bajo el peso del calor. Y así fue…

Gocé muchísimo del apoyo de nos brindaron los puntos de abastecimiento de agua. Cada puesto tenía un grupo distinto de amigos: los ultra maratonistas del Coolzone, los triatletas del Total Training Club, los Ironman que estaban al final de la calzada, y de los otros clubes. Las esponjas de agua helada eran una maravilla para controlar la temperatura corporal. También me estaba colocando unos hielos envueltos en una esponja delgada en la parte delantera que me iba chorreando el agua que se iba derritiendo. Las esponjas en la nuca también le robaban fuerza a los rayos del sol. El único inconveniente era correr con las zapatillas encharcadas.

Por primera vez en mi vida un competidor me regañó por hablarle: “no me hables cuando estoy compitiendo” me dijo. La verdad es que fue un grave error de mi parte el no haber tomado en cuenta que muchos de los que estaban en la calzada habían invertido muchas energías para llegar en sus mejores condiciones a ese evento y estaban enfocados en lograr sus mejores resultados. Aún así, responderme le hubiese costado menos palabras, tenía curiosidad por saber cual era el nombre de su padre, que era uno de los compañeros del Colegio Javier con quienes compartía el bus, pero no estaba seguro cual de todos los hermanos era. Bueno, ya lo tendré presente para la próxima y seguiré las reglas de etiqueta apropiada.

La organización de esta carrera estaba más allá de cualquier reproche. Los principales de la Unión de Triatlón de Panamá ya tienen este evento descifrado. La última pieza que faltaba, la hidratación, la colocaron este año. Ahora solamente me toca entrenar para llegar a la meta antes que esté repleta de espectadores viendo la premiación.

¡Qué grande fue llegar a la meta y tener a mi esposa e hijos esperándome! Me fui de una vez al Coolzone para ver a los demás corredores terminar y poder hacer algo de barra. Los que llegamos de último ya quedamos fuera de la fiesta. Estaba viendo las edades de los participantes y este triatlón ha quedado dominado por los jóvenes, a diferencia de otros eventos, incluyendo el mismo Ironman. Ahora podía compartir con mi familia y los amigos del Coolzone y gozar algo de la camaradería que se forma en la meta.

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Contra la Pared

Logo¡Cada vez me pongo más perezoso! Acabo de revisar lo que me falta para el Javelina Jundred en Wolfram Alpha: 1 mes y 26 días. Estoy frito… No tengo idea cómo voy a estar listo en ese tiempo para correr 160km – no comprendo por qué pretendo ser un corredor de largas distancias. Pero ya estoy metida en esta carrera y todo saldrá bien con la compañía de Lorena y Luis Carlos Stoute, que también se ha sumado.

El recorrido va a estar muy agradable por ser en el desierto, y la noche contará con una luna llena para no tener que correr con una linterna. También podré correr con una botella en la mano por que los puestos de ayuda están a 8 kilómetros y yo puedo cubrir esa distancia con las 220z de una botella. Nada más que tengo que dedicarme a correr y caminar hasta cruzar la meta. Voy a poder desconectar mi cerebro por muchas horas…

Lorena va a estar de voluntaria en la estación de ayuda del cuartel central por donde tengo que pasar 6 veces antes de regresar para cruzar finalmente la meta. Esto la mantedrá entretenida y me permitirá verla frecuentemente. Vamos en el plan más básico posible: vamos a acampar al lado del cuartel central y la meta. Como esta carrera es en un parque, esto está permitido. Y como Lorena es voluntaria, hasta la van a alimentar mientras Luis Carlos y yo corremos.

Espero no quedar muy destruido para el Ironman de Cozumel, al que tengo planeado asistir al final de noviembre. Nunca he corrido 160km en un solo evento. Posiblemente nunca he corrido 160km en una sola semana. Esa distancia solamente la he cubierto en bicicleta, y pocas veces. Estoy muy curioso por ver que se siente el tedio de tantas horas en movimiento haciendo lo mismo. Espero poder terminar en menos de 24 horas, pero puede que eso esté difícil.

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El Valle Ultra

Bueno, ya pasó el ajetreo de El Valle Trail Race 2010. Después de conversar con muchos de los participantes de la sección larga de la carrera, y escuchar la opinión de varios de la distancia de 21km., creo que la ruta fue bien acogida. Habrán quienes no la quieran repetir, quienes estén ansiando por probarla, y los que tienen un clavo que sacarse. Me alegró mucho ver una participación tan buena en esta edición del evento. Pero 45km. no es un maratón, y tampoco la consideramos ultra (por definición, puede llamarse así). En la práctica, la versión de 45km. es tan difícil como cualquier ultra, pero la IAU considera que los ultramaratones arrancan en 50km.

¿Por qué no extender la carrera un tris y volverla una ultra de verdad? En estos momentos en Panamá hay un maratón, varios relevos, distancias intermedias, y falta una verdadera ultramaratón. Opcionalmente, cambiemos el nombre a El Valle Ultra Race y dejemos la distancia como está. He escuchado varias opciones: pegar las 2 vueltas de 21km (2009 y 2010) y hacer un maratón, repetir la ruta, y cambiar la ruta. Todas esas opciones tienen sus puntos a favor.

A mi me gustaría extender la carrera un poco siguiendo la misma ruta y usando una de 2 variantes: seguir de Río Indio Centro hacia Río Indio de Los Chorros y subir por el otro lado, ó, en La India Dormida seguir a Altos de La Estancia y Regresar a La India. La última opción me gusta más por varias razones:

  1. No nos alejamos más, complicando la seguridad y el abastecimiento
  2. Los caminos a Altos de La Estancia son hermosos, están altos y frescos
  3. Son muy accesibles.

También preferiría hacer esta versión de la carrera en el verano para disminuir las probabilidades de lluvia y relámpagos en La India Dormida. Yo estaba en La India este año cuando empezó a tronar y no me sentí muy cómodo. Hubiese visto rayos y habría tomado el camino más corto hacia El Valle. En el verano hay menos lodo, el clima está más fresco, y sopla una agradable brisa del norte. El día es más corto, el sol sale más tarde, y se oculta más temprano, pero, aún así, hay suficiente tiempo para completar unos 50km. No le agregaríamos más de una hora a la carrera si nos extendemos hacia Altos de La Estancia por que el terreno es fácil para correr, con buenos senderos y calle de tosca.

Voy a agregar el tramo de Altos de La Estancia a la ruta de 45km para calcular la distancia adicional. Si me paso mucho de los 50km., existe la opción de cortar la bajada de Río Indio en Jordanal y cruzar a Las Minas por otro sendero, también muy agradable. Lo único es que cruzar al Río Las Minas desde Jordanal agrega una subida y bajada adicional: hay que subir de la Quebrada Jordanal para bajar al Río Indio, y luego subir del Río Indio para bajar al Río Las Minas. Se pasa por un zarzo muy agradable en el Río Indio que compensa por el zarzo de Río Indio Centro.  Luego incluyo más información…

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El Valle Trail Race 2010 – Reporte

¡Sobreviví El Valle Trail Race 2010! Había calculado 7 horas 30 minutos para terminar los 45km y me tomó 8:05. Cuando llegué a la meta solamente quedaban los organizadores, mi esposa Lorena y los Hashers esperándome con una cerveza. Recibí la triste noticia de la muerte de nuestro amigo Joe Parker cuanbo yo iba en la recta final, y cruzar la meta fue una mezcla de júbilo y dolor. Pero estoy seguro que Joe Parker murió como quería, con las zapatillas puestas.

Como yo conocía la ruta íntegra, corrí con pleno conocimiento de todo lo que venía, y también lo hice con un plan bien definido: llegar a la meta. La carrera estaba diseñada para que las bajadas permitieran correr con bastante seguridad y las subidas iban por las partes más difíciles. Si la carrera hubiese sido en el sentido contrario, las subidas hubiesen sido fáciles y las bajadas mucho más difíciles.

Traté de bajar rápido hasta Río Indio Centro, a donde llegué cerca de las 2:30, y de allí hasta el regreso a La Mesa lo tomé con calma, corriendo lo plano y las bajadas, y subiendo cómodamente todas las trepadas. En la bajada hasta Río Indio Centro me fui con Margaret Von Sanger, Víctor Mojica, y otro amigo. Joaquín Gil del Real nos alcanzó poco después de Jordanal.

En Río Indio Centro íbamos de 15º y 16º. En la subida hacia las Tres Cruces nos encontramos con otros dos corredores que no conocíamos. Bajando hacia Boca de Las Minas nos pasamos a esos dos corredores y nos alcanzamos a Luis Carlos Stoute, quien iba reído y bajando con precaución esa resbalosa y rocosa pendiente. En el Río Las Minas llené una de mis botellas de agua. Llevaba dos botellas de agua para que me alcanzaran en las partes difíciles, y en Río Indio Centro solamente rellené una botella.

De Boca de Las Minas hasta La Mesa nos tocaba un ascenso largo y con una pendiente muy difícil. Joaquín y yo entramos en un ritmo que nos traía cerca de nuestro límite cardíaco, y solamente estábamos caminando las subidas. Ambos estábamos rellenando nuestras botellas en cada cruce de río. En el último cruce del Río Las Minas nos encontramos con Carlitos Rettally, George Shoemaker, y Jorge Rodríguez, todos bañándose en el río. En cuanto llegamos decidieron que ya era suficiente el descanso, rellenaron sus botellas con agua del río, y seguimos juntos.

El próximo tramo era un poco complicado por que había que caminar por todo el lecho de una quebrada que daba al Río Las Minas. Los tres, Carlitos, Jorge y George, se fueron quedando atrás lentamente. Cuando salimos de esa quebrada venía el ascenso más empinado de esa sección. George Shoemaker logró alcanzarnos en esa subida que contaba con un buen sendero. Llegando al tercer puesto de agua, cuando ya los autos podían llegar, volvimos a correr. Joquín se nos quedó atrás en ese punto.

En la bajada de La Mesa George me dejó atrás, como era de esperarse. Desde arriba de La Mesa hasta La Piedra Pintada todo el camino era de asfalto y tosca. En el Cool Zone de Pura Voluntada, en la entrada a La India Dormida, me volví a encontrar a George, que estaba saliendo del reabastecimiento. Estaba seguro que no lo volvería a alcanzar…

Lizbeth y el equipo del Coolzone me atendieron con mucho esmero y lograron que algo de energía regresara a mi cuerpo. En ese punto ya me había acabado toda la comida que llevaba para la primera parte de la carrera, y ya estaba hidratado al punto que no podía seguir consumiendo líquidos (aunque la sed me abrasaba). Recogí unos cuantos gels, rellené mis 2 botellas, una con agua y la otra con Gatorade, y seguí mi camino.

La subida de La India Dormida la tuve que tomar con mucha calma para no forzar mucho a mi corazón que ya venía trajinado. Pude ver que todavía quedaban las marcas de cal que había puesto el día anterior, y que muchas de las cintas amarillas seguían en su lugar. La pintura naranja que Daniel Alveo Young había puesto también estaban muy prominentes en el camino. Arriba de La India, cuando había que girar a la izquierda, apenas se veían las marcas de cal, y habían desaparecido unas cintas que estaban colocadas para llamar la atención hacia el giro.

Cuando llegué al lomo de La India Dormida comenzó a llover y tronar. Consideré regresar al Coolzone y retirarme de la carrera, pero eran truenos lo que sonaba. Si hubiese visto relámpagos habría bajado inmediatamente. Con algo de aprehensión continué mi corrida por La India Dormida. Me extraño no poder ver a George en ninguna de las vistas expansivas que permitía el desnivel del lugar. No creí que George me pudiese sacar tanta ventaja en ese terreno.

Sabía que Carlitos me estaría pisando los talones y de vez en cuando miraba hacia atrás para ver cuando aparecería. Efectivamente, llegando al final de La India lo vi desde la punta de una subida cuando el iniciaba su bajada por el otro lado. Le silbé y me respondió claramente que ¿por qué llevaba tanto apuro? Le dije que si quería lo esperaba, pero no me respondió. Apuré mi paso un poco para mantener mi pequeña ventaja.

Logré recorrer toda La India Dormida en hora y media, cerca de lo que había calculado. Pensé que sería capaz de hacerlo en menos tiempo, pero mis pisadas ya no eran tan seguras por el agotamiento y me limité a minimizar las posibilidades de un accidente. Al llegar al final de la bajada ya estaba seguro que terminaría cerca de las 8:00 horas. No había forma de que logrará mejorar mi posición en el evento, pero si me relajaba Carlitos no iba a titubear en bajarme un puesto.

Me dediqué a correr y caminar a lo Jeff Galloway hasta la meta. En la recta final, que es larguísima, pude ver cuando Carlito finalmente apareció dentro de mi campo visual. Ya sería muy difícil que me alcanzara. En ese tramo me encontré con Daniel, el escudero de Luis Carlos, que quería saber cómo volver a encontrarse con Luis Carlos. Le explique como llegar a la bajada de La India. Teresa pasó en su auto y me contó de Joe Parker, se me erizaron los vellos y me embargo la tristeza. Melanie Boyd pasó en un 4wheel y me contó que se había acordado mucho de mi durante su carrera, y de mi madre también. Sibila pasó en su auto y también me alento.

Cuando volví a ver hacia atrás vi que Carlitos estaba mucho más cerca y me venía corriendo con ganas. Hora de trabajar: apreté mi paso hasta cruzar la meta. ¡Que alegría cuando ya pude ver la meta! Nuevas fuerzas acudieron al rescate y crucé la meta con paso firme, escuchando a mi esposa, al Hash y a los espectadores alentándome a terminar. Y justo cuando crucé la meta Jonathan Jones me dió una cerveza helada: ahhh!

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El Valle Trail Race 2010

Logo

El Valle Trail Race Logo

Ya he recorrido toda la ruta de la carrera de 21kms unas tres veces y puedo decir con seguridad que este recorrido me gusta mucho más que el recorrido del año pasado. Su nivel de dificultad es mayor al del año pasado, pero el recorrido es más fresco, entretenido, y con mejores vistas. Este año hay más asfalto que el año pasado, pero no es gran cosa la diferencia. La variedad del terreno será lo más notorio de esta ruta. Ciertos segmentos de los senderos me han llamado la atención por que le roban mucho tiempo a los que no están acostumbrados al terreno quebrado, y los cruces de quebradas serán cuellos de botella en los 21kms. – si se encuentran con una fila tratando de cruzar por las piedras, sin mojarse, háganse a un lado y crucen por el agua sacando ventaja a cambio de zapatillas mojadas.

Para los que estén compitiendo por podio será muy importante llegar de primeros a los senderos críticos, el de Matahogado a La Mesa, y la subida de La India, o quedarán atrapados en las filas de corredores caminando por cuidado a hacerse un daño, o por llegar al máximo de su ritmo cardíaco. Será difícil rebasar en los senderos estrechos y no quedará otra que marchar al ritmo de los que estén por delante. Espero que la gente esté pilas en las intersecciones o se desviaran por los senderos equivocados, en especial los que se la pasan con la mirada clavada en las zapatillas.

Las dos subidas grandes son las de Los Berrales a La Mesa (20 a 45 minutos) y La India Dormida (20 a 50 minutos). Un cuello de botella será la cerca y el portón rojo en La Mesa. Hay que pasar por un lado de la puerta, o saltarse la puerta. Yo sugiero que los que tengan apuro se salten la puerta. Opcionalmente, podemos cortar el alambre y luego arreglamos la cerca para no atentar contra la propiedad privada. Lo ideal sería que alguien consiga la llave de ese portón…

En el recorrido de ayer estábamos Roger, Tato, Carlitos, Melanie, Berta y yo. Escuché a Tato decir que no iba a poder participar este año en la carrera. Lástima, es posible que Los Valleros nos quedemos sin representante en el podio. Roger se lástimo una pierna y no terminó la corrida, lo que posiblemente nos quite otra posibilidad de quedar en el podio. Durante nuestro recorrido Carlitos me habló de dos partidas, una para los del ultra y otra para los de los 21kms., pero yo preferiría una sola partida: es más vistosa y divertida.

Este fin de semana nos tocó correr con bajareque casi todo el recorrido. Por suerte el camino no estaba muy resbaloso, aún mojado. Las piedras en las gibas de La India son bastante ásperas y proporcionaron buena tracción todo el tiempo. Donde más lodo ha habido siempre es bajando de La Mesa, al llegar a las fincas de pollo. La parte de arriba de La India tiene los senderos de barro bien compactado y casi no se afectan por el agua. No logré completar el recorrido por que varios (todos) tenían que estar temprano en algún otro lugar, todavía sigo buscando tener un mejor aproximado del largo de este circuito.

Terminamos nuestro recorrido en la mitad de La India y bajamos por el sendero más rocoso del cerro. Berta comió piso parejo y Melanie tenía ganas de salir en caballo. Iniciamos el recorrido a las 7:42am y yo estaba de vuelta en Shangri-La a las 11:00am con un six-pack de Balboa. Este fin de semana que viene quiero volver a recorrer la ruta de los 45kms. y poner cintas en los lugares dudosos. Voy a tomar fotos de la bajada a Jordanal y ver como le ha ido con toda el agua que ha caído recientemente.

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Hardrock 100 – 2010

Luis Carlos en el Hardrock 100

Luis Carlos en el Hardrock 100

Acabamos de regresar de Silverton, Colorado, donde estuvimos acompañando a Luis Carlos en su carrera de 161 kilómetros (100 millas). El Hardrock 100 es la carrera más difícil de su clase en el mundo, y la gente que se atreve a correrla es un grupo de gente muy tenaz y determinada. Luis Carlos no pudo con la carrera este año, pero estoy seguro que es solo cuestión de tiempo para que muela esa roca (un dolor de cabeza intenso lo sacó de su ritmo). Lorena y yo estamos muy agradecidos por haber tenido la oportunidad de acompañar a Luis Carlos en su aventura y compartir en toda la experiencia de ese evento con Carlitos Rettally y Marlene Stoute.

El Hardrock 100 es una carrera de 161 kilómetros que sube, y baja, 10,177 metros (más que el Monte Everest) partiendo desde Silverton, pasando por Telluride, Ouray, y Lake City y de regreso a Silverton. El punto más bajo, Ouray, está a 2,340 metros y Handies Peak, el punto más alto, está a 4,281 metros. El tiempo límite para terminar la carrera es de 48 horas. Este año el primer corredor, Jared Campbell, entró en 27:18:00 y la primera mujer, Diana Finkel, que llegó en 2º lugar, lo hizo en 28:32:00. La última persona en llegar dentro del tiempo oficial fue Jennifer Roach, de 56 años, quien llegó en 47:57:00. Minutos después, pero fuera del tiempo oficial, llegó Leonard Martin, en 48:02:00 (quien no aparecerá en el listado oficial de los que terminaron la carrera). Si Leonard hubiese descansado un poco menos de los 92 minutos que se tomó en las estaciones de apoyo habría llegado dentro del tiempo oficial, pero si mi abuela tuviese llantas sería bicicleta.

Esta carrera intimida a cualquiera… Yo estaba asustado de pensar que iba a tener que seguir a Luis Carlos a través de pocos más de un maratón completo, subiendo Handies Peak, y otro par de cerros por encima 4,000 metros. Tengo mucho respeto por el coraje de Luis Carlos al pararse en la línea de partida y atreverse a salir corriendo en contra de lo más duro que tiene Colorado, 7 picos arriba de 13,000 piés y uno arriba de 14,000 piés. El largo de la carrera casi que es irrelevante ante el terreno que hay que recorrer. Esta es una carrera para cabras, no para gente que hasta hace 6,000,000 de años aún vivían en los árboles. Pero yo estaba ahí, en la partida, y pude ver a todos estos valientes partir como hacia cualquier fondo dominguero. Varios inclusive arrancaron caminando, como si realmente fuesen de paseo.

He quedado muy intrigado por los requerimientos del Hardrock 100: ¿qué se necesita para poder completar esta carrera? Fortaleza física es solamente uno de los requesitos, y a Luis Carlos le sobraba la fuerza. Luis Carlos se veía como el velocista Ben Johnson al lado de unos espectros afganos que casi que se veían frágiles (hasta con las barbas y las greñas). Pero los que estaban el viernes 9 de julio, 2o1o, a las 6:00am en la partida eran cualquier cosa menos frágiles, eran gente tenaz, perseverante, valiente y atrevida como Luis Carlos, pero muchos tenían una experiencia que solamente se puede adquirir por medio de este tipo de hazañas. Muchos de los que estaban ese día en la partida ya habían tratado de terminar esa carrera muchas otras veces, y, aún así, no la iban a terminar. Y otras, como Margaret Heaphy de 54 años, la iban a terminar por 10º vez. Blake Wood completó su 15º vez, Kirk Apt 16º vez. Karl Meltzer, el campeón del año pasado, no terminó este año. Scott Jurek tampoco terminó en el ’94 — esta *no* es una carrera fácil –.

¿Cómo un panameño, que vive al nivel del mar, puede prepararse para correr por montañas de 4,000 metros, de noche, con temperaturas de menos de 20ºF? No tengo la más remota idea… Esta carrera se cocina a fuego lento, poco a poco raya la vieja el coco, “easy does it!”, con calma y buena letra. Estaba viendo y estudiando los tiempos de algunos de los corredores que terminaron. En promedio, les toma 3 veces el tiempo del Jemez 50M para terminar el Hardrock 100M, algunos poco más, otros poco menos. Si les tomó 10 horas completar la carrera de 50 millas, les tomará 30 horas completar la de 100 millas. El paso de los corredores parece lento cuando se divide la distancia por el tiempo, pero es poco más rápido cuando se toma en cuenta el tiempo total de las paradas.

Para poder terminar esta carrera tienen que reunirse muchos factores: el entrenamiento, la experiencia, algo de suerte, buena alimentación durante la carrera, hidratación, y mucha, pero mucha cabeza. Creo que a Luis Carlos solamente le faltó algo de experiencia. Luis Carlos solamente había corrido una carrera de 160 kilómetros antes del Hardrock 100. Corrió muchas de 80 kilómetros, pero solamente una de 160 kilómetros. De allí saltó al carrera de 160 kms. más peluda del planeta, ¡qué boludo! ¡qué valentía! Experiencia, experiencia, experiencia. Estoy seguro que Luis Carlos prontamente acumulará suficiente para volver a cuadrarse con el Hardrock 100, estoy seguro que eso no se va a quedar así.

De paso, Karl Meltzer tenía estas zapatillas rarísimas: las Hoka Mafate.

Hoka Mafate

Hoka Mafate

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El Valle Trail Marathon – 45k

Ruta del maratón

El Valle Trail Marathon - 45k

Este 15 de agosto, 2010 tendremos el 2do El Valle Trail Marathon. Este año la ruta ha cambiado y correremos hacia el norte partiendo desde el Hotel Campestre, en dirección hacia Matahogado. A continuación sigue la descripción de la ruta de los 45k, la versión ultra del maratón. En Facebook hay un recorrido fotográfico completo de la parte de 21k y la parte del ultra. Nadie debe pensar que esta carrera es comparable con un maratón normal – este recorrido cae claramente bajo la categoría de ultra-maratón por su dificultad.

Los primeros 1,300 metros son por asfalto hasta llegar al pequeño puente sobre el Río Antón, antes de la subida hacia Matahogado. Justo después de este puente hay que girar a mano izquierda por el sendero que lleva a otro puente visible desde la calle. Este es el inicio del sendero de Los Berrales que va paralelo al Río Antón y llega a la toma de agua de El Valle. Esta es una de las secciones más verdes y frescas del recorrido y mide aproximadamente un kilómetro.

Al final de este sendero se llega al 4to cruce de agua y se inicia el ascenso hacia La Mesa de El Valle. Hay que cruzar el Río Antón y seguir el sendero hacia arriba. Después de unos 500 metros de bosque montañoso se llega a un llano de pasto y hay que girar a la izquierda nuevamente y subir hacia un portón rojo que se ve en la distancia. Hay que cruzar la cerca por la mano izquierda del portón que seguramente estará cerrado y continuar hacia las fincas de pollo. Justo después del portón se llega nuevamente a un camino transitable que nos llevará de regreso a El Valle a través de La Mesa.

Aproximadamente a los 3.5k de haber partido se llega a una bifurcación en el trayecto. Aquí estará el primer puesto de apoyo a la carrera y los que estén corriendo el maratón completo deben girar a la derecha, los de 21k deben girar a la izquierda. Desde este punto en adelante los corredores que elijan esta ruta deben considerar que se van a adentrar en el campo, dejando atrás la cobertura de celular y del tendido eléctrico. Por los próximos 25 kilómetros los corredores deben contar con su propio apoyo (hay 2 puntos de apoyo en este segmento, pero es mejor que se sientan auto-suficientes).

El maratón continua por una bajado de camino secundario transitable en 4×4 que tiene unos 9.3k hasta Jordanal. El camino tiene una pendiente en bajada leve por 1.5k antes de iniciar un descenso pronunciado por superficie de tosca hasta cruzar uno de los brazos del Río Indio. Cerca de los 6.5k de haber partido llegarán a la Escuela de Río Indio Nacimiento. El camino sigue descendiendo por los próximos 6k hasta llegar a la Escuela de Jordanal, donde los corredores llevarán cerca de 13k – aquí encontrarán una pequeña tienda y el próximo punto de apoyo de la carrera.

El camino continua con una buena superficie hasta cruzar la Quebrada Jordanal, al kilómetro 15 del maratón. Justo después de cruzar el río viene una subida pronunciada. Una vez que se vuelve a nivelar el recorrido van en camino a Río Indio Centro, en donde llevarán 16.7k de recorrido. En Río Indio Centro deben girar a la izquierda por el camino que baja por el costado de la capilla. Van a descender hasta el Río Indio y cruzarlo por un zarzo. Justo después del zarzo deben tomar nuevamente a la izquierda e iniciar otro ascenso. Esta subida corona a los 18k del recorrido, llegando las Tres Cruces. Al llegar a este punto deben continuar por la derecha de las cruces, pegados a la cerca que deben llevar a su derecha. Al fondo de la bajada deben cruzar el Río Las Minas (19k).

Justo después del río viene una intersección que deben tomar a la izquierda. A unos 500 metros van a regresar a una calle que es transitable, a la cual se llega por Penonomé. Giren a la izquierda en este punto (a menos que necesiten un transporte para terminar la carrera). Poco después de girar a la izquierda viene una tienda en la que pueden hacer una parada para abastecerse de líquido y comestibles. En este punto inicia la subida de vuelta a El Valle. Hay que cruzar el Río Las Minas otras 3 veces antes de dejarlo atrás. En el último cruce van a llevar 23.5k. Ahora viene un tramo de casi un kilómetro que va prácticamente por el cauce de una quebrada. Al dejar atrás la quebrada viene el último ascenso largo hacia El Valle. Ahora hay que estar pendientes de un “Y” en el camino que deben tomar a mano derecha, hacia arriba (Sur).

Nota: si están cortos de líquido, tomen agua del río antes de la subida. Luego pueden tomar Zentel para cuidarse de cualquier problema. Del último cruce del Río Las Minas todavía están a unos 4k del próximo puesto con agua.

Al poco rato de estar subiendo van a tener una vista del camino por donde bajaron de El Valle. Como detalle interesante, en este punto están en la provincia de Coclé, y el camino que pueden ver a su izquierda está en la provincia de Panamá. Este camino continua hasta La Mesa y, cuando llegan a la parte transitable en 4×4, pronto llegarán a su próximo punto de abasto. Unos kilómetros más adelante regresarán al circuito de los 21k del evento. Al regresar a La Mesa van a llevar 29k de recorrido y deben girar a la derecha.

Al terminar la bajada de La Mesa, de regreso a El Valle, estarán llegando al kilómetro 33. del recorrido (33.3k) y la Calle Los Mangales, donde hay que girar a la derecha para dirigirse hacia la Piedra Pintada. A unos 300 metros llegarán a una “T” (10k) donde nuevamente deben girar a la derecha. A unos 500 metros más adelante llegarán a la entrada hacia La Piedra Pintada (34k) y el siguiente puesto de apoyo a la carrera. Es muy importante abastecerse en este punto: no encontrarán agua hasta iniciar la bajada de vuelta a El Valle.

Nota: Si por alguna razón no se sienten en capacidad de hacer el recorrido completo, sigan de largo hacia el pueblo y no recorran La India Dormida. Se van a ahorrar unos 9.5k del trayecto, y uno de los ascensos con mayor pendiente. Siempre pueden seguir hasta La Piedra Pintada, tomarse una foto allí y regresar a la meta. Pero, no suban a La India Dormida si no se siente fuertes y eviten hacerse daño.

En este punto inicia la segunda subida grande del recorrido, subiendo desde 600 metros en la entrada hacia La Piedra Pintada hasta unos 867 metros sobre La India Dormida. En este sitio pueden ver un perfil aproximado del recorrido de la ruta. Este segmento pasa frente a La Piedra Pintada, a la cual se llega por una acera de concreto. Justo frente a la piedra, que estará a mano derecha, viene una bifurcación en la cual hay que tomar hacia la izquierda y seguir subiendo.

Al coronar esta primera subida, cuando inicia a nivelarse el sendero, hay que girar a mano izquierda y tomar el sendero que sale unos  165º hacia atrás. Este giro estará claramente marcado, pero por si acaso, estas son otras vistas: punto de vista del corredor y viendo hacia atrás. En este momento se han recorrido unos 35k y ya van camino al lomo de La India Dormida. Pronto van a llegar a una casita (a mano izquierda) seguida de una intersección en la cual hay que girar a mano izquierda.

En este momento ya han pasado la mitad de la carrera y viene la parte más vistosa del recorrido. Hay unas bifurcaciones que estarán marcadas y siempre hay que girar a la izquierda (hacia El Valle). Cerca de los 36.4k van a llegar a una silla con vista clara a El Valle, en el cuello de La India Dormida. En este lugar hay que seguir hacia la derecha, casi completamente sur, por todo el borde de La India Dormida hasta llegar a La Cruz, unos 2.5k más tarde. Este tramo tiene una subida sobre piedras ásperas que hay que tomar con cuidado.

El recorrido ahora sigue por el lomo de La India hasta bajar a la próxima intersección. Esta intersección nos lleva por la pendiente Este siguiendo un sendero a nivel. Pronto el camino gira levemente hacia el Oeste (la derecha) y pasa a la parte de atrás de La India. Todo lo que sigue es un sendero que nos llevará hacia la bajada de regreso a El Valle. Siempre tomen en cuenta que El Valle estará a mano izquierda y el camino más corto está por ese borde de La India.

Cuando lleguen a la bajada habrán recorrido poco más de 39k y los espera el Cool Zone de Pura Voluntad. Al pié de la bajada tiene que girar a la izquierda nuevamente (40k) y regresar a El Valle. Deben seguir la calle siempre a la derecha hasta llegar al puente y la calle principal de El Valle. Sobre la Avenida Central (42.7k) de El Valle deben girar a la izquierda, pasar frente al Mercado (43.62k) hasta el Supercentro Hong Kong (44.3k) donde nuevamente deben girar a mano izquierda. Esta recta larga, con leve pendiente hacia arriba, los llevará de vuelta a la meta.

Detalles:

  • Recorrido: 45k
  • Elevación ganada: 2000 metros
  • Elevación perdida: 2000 metros
  • Elevación mínima: 333 metros
  • Elevación máxima: 893 metros

Consejos:

  1. Usar zapatillas con buena tracción
  2. Llevar al menos 2 botellas de 20 onzas con agua y solución hidratante
  3. Usar gorra
  4. Ponerse protección solar
  5. Comer algo (unas 100 calorías) cada hora

Disfruten la carrera y gocen del paisaje. Este recorrido será más difícil que el del primer año. Pero esta vez será más fresco y más verde, y con las vistas más espectaculares que se puedan imaginar. Tomen las subidas con calma y traten de hacer buen tiempo en las rectas y las bajadas. Procuren siempre tener la vista fijada unos 15-20 metros hacia adelante (en lugar de ver hacia el piso, frente a las zapatillas).

Por último, los que se animen a este recorrido deben llevar unos $20 encima para que cuenten con un respaldo en caso que necesiten contratar un caballo ($7-$10) cuando estén en el punto más remoto, o pagar un transporte de vuelta a El Valle ($2.50 en Jordanal).

Archivo para GPS: elvalle-45k en Google

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El Valle Trail Marathon – 21k

Mapa de ruta de 21k de El Valle Trail Marathon

Mapa de ruta de 21k de El Valle Trail Marathon

Este 15 de agosto, 2010 tendremos el 2do El Valle Trail Marathon. Este año la ruta ha cambiado y correremos hacia el norte partiendo desde el Hotel Campestre, en dirección hacia Matahogado. A continuación sigue la descripción de la ruta de los 21k, la versión media del maratón. En Facebook hay un recorrido fotográfico completo.

Los primeros 1,300 metros son por asfalto hasta llegar al pequeño puente sobre el Río Antón, antes de la subida hacia Matahogado. Justo después de este puente hay que girar a mano izquierda por el sendero que lleva a otro puente visible desde la calle. Este es el inicio del sendero de Los Berrales que va paralelo al Río Antón y llega a la toma de agua de El Valle. Esta es una de las secciones más verdes y frescas del recorrido y mide aproximadamente un kilómetro.

Al final de este sendero se llega al 4to cruce de agua y se inicia el ascenso hacia La Mesa de El Valle. Hay que cruzar el Río Antón y seguir el sendero hacia arriba. Después de unos 500 metros de bosque montañoso se llega a un llano de pasto y hay que girar a la izquierda nuevamente y subir hacia un portón rojo que se ve en la distancia. Hay que cruzar la cerca por la mano izquierda del portón que seguramente estará cerrado y continuar hacia las fincas de pollo. Justo después del portón se llega nuevamente a un camino transitable que nos llevará de regreso a El Valle a través de La Mesa.

Aproximadamente a los 3.5k de haber partido se llega a una bifurcación en el trayecto. Aquí estará el primer puesto de apoyo a la carrera y los que estén corriendo el maratón completo deben girar a la derecha, los de 21k deben girar a la izquierda. 1k más adelante viene otra bifurcación en la cual también hay que girar a la izquierda para pronto iniciar el descenso hacia El Valle. Este descenso inicia sobre el asfalto luego de pasar por la Finca Cecilia (a mano izquierda) y, a mano derecha, la calle por donde se vuelven a incorporar los de la ruta del maratón. En este punto se han recorrido 5.7k.

Al terminar la bajada de La Mesa, de regreso a El Valle, estarán llegando al kilómetro 10 del recorrido (9.7k) y la Calle Los Mangales, donde hay que girar a la derecha para dirigirse hacia la Piedra Pintada. A unos 300 metros llegarán a una “T” (10k) donde nuevamente deben girar a la derecha. A unos 500 metros más adelante llegarán a la entrada hacia La Piedra Pintada (10.5k) y el siguiente puesto de apoyo a la carrera. Es muy importante abastecerse en este punto: no encontrarán agua hasta iniciar la bajada de vuelta a El Valle.

En este punto inicia la segunda subida grande del recorrido, subiendo desde 600 metros en la entrada hacia La Piedra Pintada hasta unos 867 metros sobre La India Dormida. En este sitio pueden ver un perfil aproximado del recorrido de la ruta. Este segmento pasa frente a La Piedra Pintada, a la cual se llega por una acera de concreto. Justo frente a la piedra, que estará a mano derecha, viene una bifurcación en la cual hay que tomar hacia la izquierda y seguir subiendo.

Al coronar esta primera subida, cuando inicia a nivelarse el sendero, hay que girar a mano izquierda y tomar el sendero que sale unos  165º hacia atrás. Este giro estará claramente marcado, pero por si acaso, estas son otras vistas: punto de vista del corredor y viendo hacia atrás. En este momento se han recorrido unos 11.5k y ya van camino al lomo de La India Dormida. Pronto van a llegar a una casita (a mano izquierda) seguida de una intersección en la cual hay que girar a mano izquierda.

En este momento ya han pasado la mitad de la carrera y viene la parte más vistosa del recorrido. Hay unas bifurcaciones que estarán marcadas y siempre hay que girar a la izquierda (hacia El Valle). Cerca de los 12.4k van a llegar a una silla con vista clara a El Valle, en el cuello de La India Dormida. En este lugar hay que seguir hacia la derecha, casi completamente sur, por todo el borde de La India Dormida hasta llegar a La Cruz, unos 2.5k más tarde. Este tramo tiene una subida sobre piedras ásperas que hay que tomar con cuidado.

El recorrido ahora sigue por el lomo de La India hasta bajar a la próxima intersección. Esta intersección nos lleva por la pendiente Este siguiendo un sendero a nivel. Pronto el camino gira levemente hacia el Oeste (la derecha) y pasa a la parte de atrás de La India. Todo lo que sigue es un sendero que nos llevará hacia la bajada de regreso a El Valle. Siempre tomen en cuenta que El Valle estará a mano izquierda y el camino más corto está por ese borde de La India.

Cuando lleguen a la bajada habrán recorrido poco más de 15k y los espera el Cool Zone de Pura Voluntad. Al pié de la bajada tiene que girar a la izquierda nuevamente (16k) y regresar a El Valle. Deben seguir la calle siempre a la derecha hasta llegar al puente y la calle principal de El Valle. Sobre la Avenida Central (17.8k) de El Valle deben girar a la izquierda, pasar frente al Mercado (18.7k) hasta el Supercentro Hong Kong (19.4k) donde nuevamente deben girar a mano izquierda. Esta recta larga, con leve pendiente hacia arriba, los llevará de vuelta a la meta.

Detalles:

  • Recorrido: 21k
  • Elevación ganada: 708 metros
  • Elevación perdida: 708 metros
  • Elevación mínima: 583 metros
  • Elevación máxima: 867 metros

Consejos:

  1. Usar zapatillas con buena tracción
  2. Llevar al menos una botella de 20 onzas con agua o solución hidratante
  3. Usar gorra
  4. Ponerse protección solar
  5. Comer algo (unas 100 calorías) cada hora

Disfruten la carrera y gocen del paisaje. Este recorrido será más difícil que el del primer año. Pero esta vez será más fresco y más verde, y con las vistas más espectaculares que se puedan imaginar. Tomen las subidas con calma y traten de hacer buen tiempo en las rectas y las bajadas. Procuren siempre tener la vista fijada unos 15-20 metros hacia adelante (en lugar de ver hacia el piso, frente a las zapatillas).

Archivo para GPS: elvalle-21k en Google

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Se Buscan Kayakeros

La Moledora del Pacora

La Moledora del Pacora

Creo que las últimas 3 o 4 veces que he ido a remar solamente hemos estado Joaquín y yo en el agua. Con lo mucho que aprecio la compañía de Joaquín, ¡esto es deprimente! Cuando lleguen las lluvias, y las cosas se pongan difíciles, no seremos suficientes personas en el agua para que sea seguro bajar ríos. Nuestra pequeña comunidad se ha reducido de manera significativa. Con todo y que tenemos una lista de nuevos remeros equipados con kayak y equipo completo, nunca logramos reunirlos en el río.

Remar kayaks en aguas blancas es un deporte divertido, asistido por gravedad, de bajo impacto, y que nos lleva a un contacto íntimo con la naturaleza. No requiere de mucho equipo: un kayak, un remo, un casco, un flotador y una pollera. El equipo dura una eternidad (si no pierdes remos, como Joaquín, o los partes, como yo). Desafortunadamente nadie vende equipo de kayak en Panamá. Yo he traído botes junto con mis amigos para compartir el costo de traer el equipo. Ahora tenemos un montón de kayaks, pero falta con quien remar.

Tenemos ríos de todos los niveles cerca de la ciudad, y hay más ríos interesantes a través del país. Cerca de la ciudad tenemos el Río Pacora, el Río Mamoní, el Río Boquerón, y el Río Chame. Un poco más lejos está el Rio Grande, que ofrece varios niveles de remo en 3 secciones. Y en Chiriquí están los mejores ríos, con cantidades de niveles y secciones, más de 30 opciones. Encima, como sirope para el helado, se puede ir a surfear con un kayak, en el mar, y el río. ¡Qué más se puede pedir en un deporte!

Ahora mismo estamos donde debió haber estado el surf en los ’60, pocos adherentes y olas por todos lados. Ahora hay tiendas de surf por todos lados, anuncios en la carretera, y competencias con premio y dinero. Pero ese no es el punto. Para mi, uno de los principales atractivos es que cuando viene la época lluviosa, y mucha gente se queda en su casa el fin de semana mientras caen las lluvias torrenciales, nosotros estamos divertidos en el agua.

Este fin de semana que pasó bajamos el Mamoní. Vimos murciélagos narizones, monos cariblancos, gavilanes, halcones, águilas, martines, garzas, y mucho verde. El agua estaba cristalina, aun cuando estaba lloviendo camino al río. Salimos al medio día de la ciudad, después del trabajo, y estábamos en el agua a las 2:25pm. A las 5:45pm estábamos de vuelta en el auto, cargando los botes para regresar a la ciudad. De vuelta veníamos reídos, con las baterías recargadas por toda la corriente que recogimos en el río. Y apenas está iniciando la temporada.

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